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In Memoriam Nacho Padilla

Sábado en la madrugada y voy en el coche por mi hijo a una fiesta. El camino desde la funeraria de la calle Felix Cuevas hasta Interlomas es largo y lluvioso.

La noche de ayer, 24  horas antes, un amigo de lentes que amplificaban su continua sorpresa por todo lo que le daba la vida, también conducía de noche y con lluvia para recoger a su hija de una fiesta. Quizá también pensaba que es mejor ir por los hijos que dejar que regresen con alguno de sus compañeros. Menos riesgos sin duda. Lo imagino escuchando el audio libro del Quijote, que tantas veces se había reproducido en sus semanales idas y venidas de Queretaro a la Ciudad de México.

Amigo y compañero de generación, colega de trabajo, en la Universidad Iberoamericana, la Ibero de donde salen sueños convertidos en realidad. Pareja de grandes amigas, padre de contemporáneos de mis hijos, ese era también Nacho.

Conocedor de los mejores BookTubers, aficionado a las series de TV, a la ciencia ficción, a los monstruos, amigo de amigos como Pablo Raphael y César Callejas, paralelo a nosotros en historia de vida, ese era también Nacho.

Antes, en la mañana paso por un televisor sin sonido y veo a Nacho en video, pienso que ha ganado otro premio (Siempre ganaba todos) o lanzado un nuevo libro, me alegro por él. No escucho, así que adivino. Hasta que ponen su nombre en grande y debajo un 1968 a 2016, entonces, después de segundos de incredulidad, comprendo que  ya no necesito adivinar porqué aparece en la tele y me acerco a centímetros de la pantalla, como pidiendo que no sea cierto y me petrifico.

Quizá escuchaba la lectura de Cervantes cuando un accidente múltiple termino con su fugaz paso por el mundo, dejandole tiempo para llamar a su hija, para decir: no puedo ir por ti, disculpa, tuve un problema. Ese también era Nacho.

Yo cruzo la ciudad sin contratiempos, mi hijo sube al coche y llegamos a la casa de Cuajimalpa agradeciendo cada segundo.

En el desorden de mi librero se asoma un pequeño libro, de los primeros de Ignacio Padilla, “La Catedral de los Ahogados”, en la primera página, una dedicatoria, un dibujo:

Dedica Nacho P

Ese también fue y para mi seguirá siendo Nacho.

Nota periodística.

 

Verano para Maestros

F Lectura Ibero 2015

Queridos lectores:

Llega el verano a la Ciudad de México y cada vez más colegios salen de vacaciones haciendo que, aunque sea un poco, el tráfico disminuya.

Aunque para mi las lluvias del verano anuncian que se acercan los talleres y cursos para maestros de la Universidad Iberoamericana y eso me emociona mucho, ya que tendré oportunidad de impartir tres:

El Taller Teatro Cuántico.

El Taller de Fomento a la Lectura.

Y por primera vez el Taller de Contenidos Digitales Educativos, el cual explorará las posibilidades dentro del aula de la tecnología y las redes.

Les dejo toda la información de mis talleres y los de mis colegas para que se deciden a acompañarnos.

Abrazos.

CURSOS DE ACTUALIZACIÓN IBERO

Ibero.

 

 

 

 

Patch Adams y la Revolución del Amor

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Payasos en la Universidad Iberoamericana (Me incluyo aunque sin nariz roja)

Día soleado en el poniente de la Ciudad de México y especialmente luminoso en el auditorio principal de la Universidad Iberoamericana.

Mientras los asistentes esperábamos de cara al sol para ver a Patch Adams, los asientos eran tomados por payasos, por amorosos seres que se han unido a una causa que nada tiene de complaciente, al contrario, se trata de tomar las injusticias y el sufrimiento de la humanidad y transformarlo en alegría.

Patch Adams hijo de un militar estadounidense y criado en bases del ejercito por todo el mundo, nos cuenta que a los 17 años intentó quitarse la vida en tres ocasiones. Se había dado cuenta que la democracia, la religión la ley y todo en lo que estaba basada su sociedad eran una mentira.

Afortunadamente no es muy bueno suicidándose y lo que decidió a partir de ese tercer intento fallido por matarse, fue ser feliz todos los días por convicción, por decisión.

Estudio medicina como forma de ayudar a los demás. En la carrera se dio cuenta que ninguna profesor enseñaba compasión y que el sistema médico de su país es un negocio por el que cientos de miles pierden sus casas cada año.

Mientras que los médicos al desahuciar a un paciente, simplemente pasaban al siguiente, Patch los abrazaba y los hacía reír.

Una alumna de Psicología le pidió un consejo para poder sobrellevar el dolor que sentía cada vez que visitaba a niños enfermos. Patch responde: “solamente piensa que es un niño y está vivo, todo lo demás no tiene importancia”

De acuerdo con Patch, no importa si al que se visita es un niño con una enfermedad terminal o un condenado a la pena de muerte, si está vivo es suficiente para influir, transformar, cambiar, trascender. La enfermedad es circunstancia ,de todos modos,  ninguno de nosotros sabe si estará aquí mañana.

Patch Adams postula que dado que la sociedad está enferma y los gobiernos promueven la violencia en todas partes del mundo, lo que habría que hacer es curar a la sociedad y de esa forma aliviar la salud mental de los seres humanos y no solo lo postula, si no que lo lleva a la practica cada minuto, de cada día de su vida.

Gran día para mi. Pocas veces se tiene la oportunidad de conocer a alguien que ha cambiado al mundo para siempre.

Patch Adams
Patch Adams

 

 

 

 

2015 Año Fundador

Entramos al último mes del año con temperaturas que bajan muy de repente en la Ciudad de México.

En la Universidad Iberoamericana me pidieron actualizar mi información y en medio del escaneo de papeles y subida de archivos me puse a pensar en las muchas cosas que están sucediendo en los últimos meses.

Entre ellas hay tres, muy diferentes entre si que me encantan.

La primera es comenzar a colaborar con Oded Lida cofundador de esté blog y experto en tecnología digital. Me llena de emoción poder aportar y aprender de su increíble experiencia.

La segunda es continuar dando clases en la Ibero a una nueva generación de jóvenes más conscientes de la importancia de su aportación en la construcción de una realidad que debe alejarse a toda velocidad del contexto actual tanto del país como del mundo. Constatar como los medios de comunicación se vuelven cada día más nuestros. Ver claramente que estamos dejando atrás a las corporaciones y gobiernos que mediaban entre la información y los receptores. Los medios digitales son las herramientas facilitadoras de esté proceso.

La tercera es la oportunidad de convertirme en cuenta cuentos para los hospitales del seguro social. Poder emprender viajes a las tierras misteriosas de la literatura para dibujar sonrisas en adultos y niños enfermos es también un regalo maravilloso para mi.

Por cierto, vuelve a nevar en WordPress.

Hasta aquí las novedades queridos lectores. Les dejo abrazos para todos y una foto del paraíso, un mural sinagoga histórica del centro de la ciudad.

Paraiso

 

Del Taller de Fomento a la Lectura

Universidad Iberoamericana. Julio de 2015
Universidad Iberoamericana. Julio de 2015

Estimados lectores:

La semana pasada impartí el taller de Fomento a la Lectura en la Universidad Iberoamericana.

Un grupo de profesores de diversos colegios de bachillerato me acompañaran en la aventura que año con año emprendemos por el universo de los libros, las palabras y el entusiasmo por la principal herramienta de aprendizaje: la lectura.

El último día César, un nuevo amigo, escribió un texto nos encantó por la nostalgia evocada en los capitalinos de mi generación que nos acompañaban, así que al final del taller le pedí permiso para compartirlo con ustedes mis queridos lectores.

Que lo disfruten y gracias a César Quiroz

El día que me volví charrocker.

Por César Iván Quiroz Trejo.

Llegué corriendo hecho la mocha a casa de mi mejor amigo Sergio, gritaba buscándolo:

-Enano, enano. ¿Dónde estás?.

Su hermana Verónica, asomó la cabeza por la puerta de la cocina, de ella alcanzaban a salir las notas edulcoradas de una rolita de Flans: “…Te conocí en un bazar, un sábado al mediodía…”, acompañadas, obvio, de sus gorgoritos sabatinos que intentaban alcanzar las notas de dicha melodía.

-Hola, ¿estás buscando a Sergio? -se detuvo en su tatarear desafinado para cuestionarme con una voz de fresa que hasta me enchinó el cuero.

-Obvio, ni modo que a quién. -Devolví con sarcasmo la respuesta para agregar

-¿Dónde esta el “chaparral”?.

-Pues ha de estar todavía acostado, con eso que ayer te fuiste bien tarde.

Remató esto al mismo tiempo que se trataba de fijar con aqua net fija punk, su fleco de 20 centímetros que por encima de la coronilla la acercaba, al menos en su mente, al estilo de Ilse, Mimí o Ivonne.

-Ok, voy a su cuarto, oye Vero, chido tu relajo y tus greñas, como para que salgas en esos bodrios de estrellas de los 80’s o mínimo en X-E-Tú.

Indignada torció la boca y me repeló, con la lengua más enredada aún por el coraje:

-Pues al menos salen en la tele, no que los grupos que escuchan ustedes ni en el radio los pasan, nacos.

-Fresa.

Le saqué la lengua y me di a la tarea de subir de dos en dos la escaleras que llevaban al cuarto de mi amigo.

Abrí de sopetón la puerta, empujándola ruidosamente, salté a la cama de Sergio, mi mejor amigo, “El enano”, “El chaparral”, “El tranvía” -porque no llegaba al Metro-, en fin, mi pequeñín camarada con quien compartía todo lo que cualquier quinceañero vive en su vida diaria.

Ese sábado en particular había llegado uno de los días más importantes, ir a un concierto de rock, no cualquiera, no, ir a ver a Botellita de Jerez, sacerdotes máximos del guacarock.

-Órale wey, levántate, no ves que hoy es el concierto de los botellos en la Gandhi.

Intentó abrir sus ojos despegando sus chinguiñas, limpiando la baba que cubría medio cachete y con un grito rockero, se incorporó.

-Wey, no mam’s, nuestra primer tocada de rock juntos -rugió el buen Checo y acto seguido, saco de su funda morada con garigoleadas letras, la negra tortilla de acetato que en sus surcos guardaba la neta del planeta del rock mexicano.

-Ok, ok, vine para que no te me fueras a echar pa’tras, como cuando íbamos a ir a ver a Queen a Puebla y el día antes tu jefe no te dejó ir a esa orgía de rock y perdición-reproché a mi buen compadre.

No dijo nada y comenzamos a cantar a coro y con todo nuestro furor rockero, la bella letra de Oh Dennys, no la hagas de Tok’s en Wings, yeah baby, porque to Vips or not to vips, that’s the Woolworth.

La mayor parte de la tarde se nos fue en prepararnos, en adornar nuestros atuendos rockeros, los chalecos de mezclilla, playeras de algodón, jeans entubados con estoperoles a los lados como si fuera una vestimenta de charro, o mejor dicho de charrocker y el infaltable walkman.

Al fin dieron las 5 de la tarde, hora que escogimos para salir a nuestra gran aventura, ya sé que ir de Tlalpan a San Ángel no es la gran cosa pero, sin papás, sin hermanos mayores, solos, eso era pura vida.

Abordamos el delfín en Insurgentes sur, Ruta 17 que corre de La Joya a Indios verdes.

-A ver brother, ahora sí ponte en tus walkman el cassete del disco, el que grabamos ayer para esta insigne ocasión.

Sergio sonrió y dio play, para que montados en la parte trasera del destartalado y amarillento camión, ahí donde solamente los valientes se atreven, emprendiéramos el camino hasta Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo.

Y ahí vamos gritando nuestras rolas, mirando la avenida como si fuera una carretera que nos llevaría a otra dimensión.

Bajamos en el monumento a Obregón, ese que tiene la mano del mismísimo general sonorense, chale, la historia patria y sus reliquias son parte de un pasado que nada tiene que ver con nuestras quince primaveras y los canticos rockeros de nuestros ídolos.

Llegamos a la librería, con sus estantes de madera repletos de ejemplares y como siempre sucede en los sábados atascada de gente, entonces vemos el cartel que anuncia que a las 7 de la noche, Botellita de Jerez, se presentará en un concierto en el foro de la librería.

Emocionados chocamos las manos, gritamos, nos reímos como loquitos, se había llegado el momento de estar escuchando juntos nuestras rolas favoritas.

Obviamente nos acercamos a la caja donde se vendían los boletos, son 50 pesos, dice la señorita mirando nuestros falsos tatuajes, que emulan a los de el Uyuyuy o del Mastuerzo o del Cucurrucucú, y poniendo atención a los botones que adornan las solapas de nuestros chalecos.

-Vas wey, paga -le digo a Sergio.

Mete sus manos en los bolsillos, su rostro alegre se pone nervioso, y como cada que pasa eso, la parte superior del labio se le humedece con pequeñas gotitas de sudor.

-¿Oye wey no te di la lana? -Me pregunta ya realmente alarmado.

-No pinche enano, tú lo guardaste, dizque porque eras una pinche cajita de seguridad.

-Wey se me hace que los perdí.

-No me chingues.-alcancé a decir.

Los que estaban detrás de nosotros en la fila nos apuraron hasta el punto que tuvimos que salirnos de ella.

Como siempre que salíamos yo me hacía cargo de la lana de los ruta 100, o le pedía el abono del transporte a mi hermano más grande, así que solamente con 6 pesos en el bolsillo nos resignamos a regresar a casa sin cumplir nuestro destino.

De pronto, una camioneta vieja se estacionó cerca de la entrada de la librería y detrás un vochito donde estaban, oh sí, los integrantes de Botellita de Jerez en persona. La tristeza se tornó de nuevo en púber euforia, nos acercamos, y un segundo antes de pedirle un autógrafo se me iluminó el rostro.

-Hola, que chido conocerlos en persona, -dije a los tres y les mostramos nuestros tatuajes como si fueran la insignia que nos identificara como miembros de la misma secta o algo así.

Los tres sonrieron y al unísono, o casi, nos propusieron, oigan quieren ayudarnos con los instrumentos.

Volteé a ver a Sergio, la emoción únicamente nos permitió decir un ajá entusiasta.

Y comenzó la chamba, bombo, bajo, amplis, lira, tarola, platillos, micros, bases para micros, toms de aire, pedales, wow, en nuestras manos teníamos las materias primas con que Botellita de Jerez creaba la música que a nosotros nos hacía sentir rebeldes, distintos, rockeros y vivos.

Al terminar, sudorosos pero felices les dimos las gracias.

-Oigan pero se quedan a la tocada, ¿No? -preguntó el Mastuerzo.

Bajamos la cabeza con pena para negarlo.

-Es que aquí el Chaparral perdió la lana que teníamos para los boletos -dije compungido.

Entonces el Uyuyuy, dijo -pues no hay pex, se ganaron su entrada cargando el equipo, vénganse.

Subimos detrás de ellos, el último en entrar fue el Cucurrucucú, y el encargado del foro nos detuvo para preguntarle al grupo.

-Éstos chavos vienen con ustedes- Sergio y yo contuvimos la respiración, y respondieron.

-Sí son nuestros secres -el tipo sonrió y nos franqueó el acceso.

Ya adentro, vimos el sound check, nos firmaron nuestras playeras y después de esto nos volvimos los charrockers número uno de todo Tlalpan y pueblos circunvecinos.

Botellita

Viernes en la Ibero 3 años después.

Queridos lectores:

Hace tres años escribía las siguientes lineas solamente cinco días después de la visita del entonces candidato del PRI a la Presidencia de México a la Ibero.

Me leo de vuelta y pienso en cuanto me hubiera gustado equivocarme.

A continuación aquel texto:

“Soy un orgulloso profesor de la Universidad Iberoamericana y el pasado viernes 11 de mayo los alumnos de la clase que imparto me pidieron acudir a la conferencia de Enrique Peña Nieto candidato del PRI a la presidencia, así que decidimos ir a escuchar.

Cuando llegamos ya no había lugar dentro del auditorio, así que permanecimos afuera para ver al candidato en las pantallas. Es verdad casi todos lo abucheaban, muy pocos le aplaudían y se trataba de alumnos de la universidad.

Tinta, fotos y vídeos corren ya por los medios y las redes sociales para reseñar  lo ocurrido.

Sin embargo me quisiera concentrar en algo, en la respuesta de Peña Nieto a su intervención policial en el Caso de San Salvador Atenco. Sus palabras textuales fueron: “Tome la decisión de emplear el uso de la fuerza pública para restablecer el orden y la paz”.  Tomando en cuenta el desastre de su decisión, las vidas humanas que costo y la reseñada violación a los derechos humanos por todos conocida, se apodero de mi el terror de que Peña Nieto pueda gobernar a México.

Su incapacidad de negociar, su ignorancia y sobre todo la vieja conocida prepotencia de su partido, sumirían a este país en una crisis aún más profunda.

Conseguir sangre cuando se busca “el orden y la paz”, hablan por lo menos de falta de capacidad para gobernar.

Este no es un blog de política, sin embargo, ya que estuve ahí y que no quisiera por ningún motivo ver regresar a los dinosaurios les comparto mi testimonio y opinión.

Antes del viernes no sabía por quién votar el próximo 1 de julio, la verdad aún no lo tengo claro, aunque ya se perfectamente por quién no voy a votar. Los invito a reflexionar.”

Escrito el 16 de mayo de 2012

A la distancia temporal reflexiono que lo mejor de ese inolvidable día,  fue cuando un alumno escribió con un plumón una consigna que no fue del agrado de los acarreados que abarrotaban el lugar desde muy temprano y por lo tanto le fueron a romper la cartulina. El estudiante lo único que hizo con una enorme sonrisa en la boca, fue tomar otra cartulina y volver a escribir lo mismo. Todos aplaudimos ese pequeño gran gesto de libertad.

Para mi en ese momento comenzó el despertar de un país.

Aunque los tres años transcurridos están manchados de sangre, corrupción y mentiras y han resultado mucho peor de lo que cualquiera se hubiera imaginado, por lo menos sé, desde el 11 de mayo de 2012, que no estamos solos los que queremos un país democrático y en paz.

Tic Toc

tic toc 13mayo2015-2

Estimados todos:

Les escribo para invitarlos a la puesta en escena de mis alumnos de Producción Escénica de la Universidad Iberoamericana.

Una divertida obra de teatro clown para todo público y de entrada gratuita.

Los esperamos.

Video Yosomos en la Universidad Iberoamericana

Queridos lectores:

Gracias a mi querido amigo Jaime Langarica por la grabación, hoy les puedo compartir el video completo de la presentación de mi libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana el pasado 15 de enero.

Tuve el honor de que  Ana de la Macorra y el Doctor Luis Miguel Martínez, hayan sido tan generosos en presentar el libro de una forma tan emotiva. Los invito a comprobarlo escuchando sus palabras y a por supuesto a leer Yosomos

Acá les dejo el link para su descarga.

Libro Yosomos

Gracias y un abrazo para todos.

 

 

Palabras de Luis Miguel Martínez

Queridos lectores:
Como saben el pasado 15 de enero presenté mi libro en la Universidad Iberoamericana.
Al principio del  académico acto, el Doctor Luis Miguel Martínez Cervantes leyó unas conmovedoras palabras que a continuación les comparto.
Luis Miguel te agradezco enormemente por la lectura que haces de mi libro y gracias también por todo tu apoyo para la difusión del mismo.
Gracias también a Ana de La Macorra por la belleza de las palabras que siguieron y que ya he compartido en una entrada anterior.

“Es liegt an uns, ob alles bleibt, wie es ist.
Es liegt an uns, ob sich was ändert in der Welt von heute.”

Hannelore Frank

“Muchos de nuestros pensamientos ni siquiera son nuestros
si no que provienen del colectivo,
porque existe una constante interacción entre todos los cerebros”

Jacobo Grinberg Zylberbaum

Santa Fe, Ciudad de México, año 15 del siglo veintuno (Anno Domini) …  año 5575 del ha’luach ha’ivri (Anno Mundi)

Querido Sr. Warshavsky,

Hace más de 85 años llegaste a estas tierras desde tu natal Skoloff Podliansky que está al cobijo de la Virgen de Chestojowa. Si bien, tú que acá fuiste el Polaco y allá el Judio, tal vez nunca imaginarías que uno de tus hijos, disfrutaría tanto de la vida académica, en los libros y en los salones de clase, como tu lo hiciste en la peletería de República del Salvador y en el frontenis.

Según cuenta tu hijo, los días apacibles en Sócrates 308 terminaban con la lectura de alguno de tus libros de la colección de ciencia ficción. Todos esos sueños marcianos, de invasiones extraterrestres y de viajes por las estrellas, algún día tendrían que reflejarse en lo que tu hijo escribiera.

Un buen día de invierno llegó a mi oficina, en el caos académico del departamento de comunicación, entre el diario antagonismo de la ciencia, la ingeniería y la palabra. Me entregó su libro y me dijo que quería presentarlo aquí mismo en la universidad.

Llegaron unas vacaciones, no sé si un puente ó sólo un fin de semana, pero sin haberlo pensado, este libro me acompañó a Acapulco –que no sabía habían disfrutado tanto en familia juntos tus hijos. Al alba, y viendo la bahía desde la terraza de mi cuarto de hotel, comencé a leerlo. Al principio me sonó a la cita de Hannelore Frank con la que comienzo esta carta.

“En nosotros queda, asegurar que todo esté como está
queda en nosotros, todo lo que hemos cambiado en el mundo de hoy.”

Comienza la historia con los pasos de David por las vías de Treblinka, donde hoy quedan unos sencillos bloques de concreto que nos recuerdan el odio y dolor que pasó por esa ruta. ¿Quién es David? ¿Cuántos David hay?

Entre sorbo y sorbo de café, llego a Samuel y la historia de la piel. Y me llaman mucho la atención esas palabras, “el mundo que conocemos se acabará, el dulce Yiddish, se dejará de pronunciar, nuestros hijos serán aniquilados” … aniquilados, me recuerda de nuevo las palabras de Hannelore Frank, todo está en nosotros.

Sigo leyendo … aunque llegó el tiempo de la fruta tropical, y el dolor con el que comienza el libro, me hace pensar en todo el dolor y sufrimiento que está en el origen de las historias de David. Aunque debo confesar, que al igual que el día que mi amigo Fernando – si el hijo pequeño de Doña Martina, nos presentó a David y a mi … fue raro, como el comienzo del libro. Luego, el primer día que escuché la historia de tu hijo, que está desaparecido y la idea del teatro cuántico, confirmé que en todo esto … lo grinbergiano podría y debería ser raro. Seguí con el libro … al ritmo de la papaya, la piña y la Sandía.

“Vienes y vas y luego regresas para volverte al DF” … casi como este año de mis viajes por el mundo … por momentos he pensado en la vida de los emigrados y aquellos que fueron desplazados por la guerra. Que suerte la de tus hijos Abraham, de haber nacido en una tierra como esta, fértil y próspera en todo.

Página 33 … el barrendero, el ombligo y los prepucios y riñones que lo acompañaban. Que recuerdos de los tiraderos de basura a los que llegamos los “nuevos colonizadores de Santa Fe”, aquellos que teníamos miedo de los panchitos y de salir tarde porque no había iluminación en la ZEDEC, como bien le decían a la Zona de Desarrollo Controlado de Santa Fe . Casi como emigrados pasábamos por un Treblinka urbano, sin embargo cada noche regresabas a tu zona de confort, con una buena dosis de realidad.

David nos cuenta en una mezcla de realidad y ficción el paso por un viaje, por la vida de David, Samuel, Jacobo, David – fuera del libro y varios Pe, estas migraciones entre la realidad cruel y dura, la fantasía y ficción reconfortante, y la grinbergialidad de una escritura casi cuántica como su famoso teatro. Pequeñas piezas, que seguramente fueron escritas en ese viaje donde fue a dejar piedras al cementerio de los Warshavsky.

Me pregunto si Rock Hudson y Liz Taylor que anduvieron en estos lugares, habrán desayunado unos huevos motuleños que me acompañan en la lectura, con el arrullo del vaivén de las olas que no se alcanzan a oir en la montaña cerca de la Escénica. Jacobo y el viaje al encuentro del Buda, contado desde Tel Aviv. Tajine y jumus. El recuerdo de una madre que abraza a un bebe y la dichosa fórmula Suiza hecha en Lerma. Sigue el viaje, hacia el final de esa vacación, puente o fin de semana que me supieron a gloria. Termino la lectura, con el recuerdo de Ur de los Caldeos, de Treblinka … y la duda ¿hay banquetes para festejar el Bar Mitzvah?

Hoy, tu hijo me invitó a comentar su libro. Para nosotros los académicos, los hombres y mujeres de los libros, es como un festejo. Nos deleitamos –como en el Banquete de Platón, de la alegoría del saber, de acompañar al autor en sus ideas hechas letras y palabras. Y en una euforia muy particular, invitamos a los que comparten estas paredes a leer, por qué si no leemos no escribimos y nuestras historias se pueden perder y derretirse como los copos de nieve que en el deshielo polaco dejan de cubrir las piedras perpetuas en Treblinka para recordarnos el pasado.

Así pues, Abraham … tu hijo no solo sabe hacer hombres, como le dijiste, … sabe preparar hombres y mujeres para los demás … y también Abraham … tu pequeño David, sabe escribir libros.

Shalom

רעסט אברהם, דוד איז אַ גוט שרייַבער.

Luis Miguel Martínez Cervantes.

15 de enero de 2015

2015-01-15 Ibero

Ibero 15 enero 2015

Ayer presentación en la Ibero

Gracias a todos por la alegría alcanzada en la fiesta de las palabras en la que se convirtió la presentación de mi libro Yosomos en la Ibero.

Especialmente gracias al Doctor Luis Miguel Martínez y a Ana de la Macorra por sus hermosas palabras.

Y yo feliz con la respuesta de los que ya leyeron el libro y con la ilusión de que los que pronto lo leerán lo disfruten tanto como estos primeros lectores.

Abrazos

Libro Yosomos

Presentación del libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana
Presentación del libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana

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