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Yosomos el libro ya en papel.

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Para los amigos de los libros objeto,  les comparto que en http://www.amazon.com pueden conseguir su libro impreso con envíos para todo el mundo. Aquí les dejo el enlace directo https://www.createspace.com/4826994
Abrazos para tod@s

Lanzamiento del Libro Yosomos

Yosomos Portada

Mis querid@s lector@s:

Les comparto con gran emoción que ya esta listo el libro Yosomos en papel y en formato digital.

Ya que es un libro que toma su inspiración y título de nuestro blog, me pareció natural comenzar a distribuirlo desde una plataforma en linea.

Aquí les dejo el enlace a la tienda de Amazon en donde pueden adquirirlo:

Yosomos

Gracias a Mónica Schapira por la corrección de estilo.

Abrazos

Descripción del libro:

En el ejercicio de entender la individualidad como algo colectivo y atemporal fueron surgiendo estas historias que hoy, querido lector, tienes en tus manos.

Invente la palabra Yosomos para mi blog http://www.yosomos.com porque resume la idea de que estamos conformados por muchos yos, entre ellos los que hemos sido y los que nos rodean con nombres diferentes al nuestro.

Yos todos, que gracias a la experiencia de vivir vamos incorporando a nuestro ser hasta que ya no distinguimos la separación.

Este libro no se podría llamar diferente y al igual que la bitácora nace primero en Internet. La red de redes sirve como metáfora de la interconexión y la no localidad de la conciencia humana.

Buena lectura, buen viaje.

Les dejo también la primera reseña escrita por Amira Valle

5 Estrellas

Formato: Edición Kindle
Este libro invita a releerlo para poder apreciar toda la riqueza de la prosa, ya que no es solamente la idea y el concepto que presenta, sino también todas las sutilezas y la riqueza del lenguaje que nos ofrece en cada oración.
Nos presenta la propuesta de que Dios está en cada uno de nosotros, que nosotros somos y fomamos parte de esta divinidad, la cual no es exclusiva de ninguna religión. Esta idea es completamente compatible con la propuesta budista de que todos tenemos la naturaleza búdica dentro de nosotros y que nuestro objetivo es actualizarla, aunque es una propuesta sumamente radical desde el punto de vista judeo-cristiano, muy valientemente expresada en labios de otros grandes sabios, como el rabino Samuel, de la tierra natal de tus ancestros.
A través de cada uno de los personajes y la intimidad que nos ofrece a través de Pe, el autor nos da una gran cercanía; como estar hablando con un viejo amigo de toda la vida.
Dentro de cada personaje, nos presenta una gran riqueza histórica, filosófica y poética, en frases que pueden pasar desapercibidas en una primera lectura.
Podemos realmente vivir como nuestras la herencia judía y árabe, mezclada con la coincidencia de nacer en un momento histórico tan controvertido e intenso en México. Toda esta herencia conjugada en el nacimiento de Pe, no pueden más que aportar este caleidoscopio através del cual cuestionar la naturaleza de nuestra existencia, a través del cual te haces las preguntas más profundas y trascendentes que todos nos hemos hecho alguna vez ¿quiénes somos? ¿cuál es nuestro lugar en el universo? ¿cuál es nuestro propósito en esta existencia?
La respuesta que nos presenta David Grinberg, “Yo somos”, es clara y artísticamente presentada.

Jacobo en Israel

Jacobo Grinberg Zylberbaum Jerusalén 1990
Jacobo Grinberg Zylberbaum Jerusalén 1990

La historia empieza en Tel Aviv en donde estudiaba Cine y TV. 1990 el año que corría y veinte años mi edad.

Me encontraba preparando un examen cuando sonó el timbre de la casa de la señora mayor con la que vivía. Fui a abrir la puerta y casi me desmayo.

Era Jacobo, mi hermano que sin avisar había venido desde México.

Jacobo sin poner ninguna atención a mi asombro me dijo:

-Acompáñame a Jerusalén, me esta esperando un gran cabalista que se llama David Toledano.

Mi única respuesta fue:

-¿Qué haces aquí?

-Quiero que me acompañes.

Ese era Jacobo, mi hermano mayor, así que olvidando mi examen y mi pasmo prepare mis cosas y nos fuimos.

Nos adentramos en uno de los barrios religiosos de la milenaria ciudad, tocamos en un pequeño departamento y nos abrió el Rabino David Toledano hablando en un hermoso Judeo Español.

Jacobo y el gran cabalista hablaron por horas, mientras comíamos galletas y tomábamos café turco.

Rab David Toledano y David Grinberg. Veinte años después.
Rab David Toledano y David Grinberg. Veinte años después.

Estuvieron de acuerdo en que una mente es capaz de influir a otra sin que entre ellas medie ningún sentido físico y sin importar la distancia, también David Toledano le confirmo que la energía y la materia son totalmente intercambiables y no le sorprendió la experiencia de Jacobo al lado de Pachita la gran curandera mexicana.

Salimos de ahí ya tarde y llegamos a la casa de unos amigos en donde pasamos la noche.

Al otro día el movimiento Paz Ahora (Shalom Ajshav), organizaba una manifestación en la que palestinos y judíos tomados de la mano rodearían la ciudad vieja de Jerusalén haciendo un enorme circulo.

Y Por supuesto estuvimos ahí.

Fue una fiesta de posibilidades de paz, un acto maravilloso cargado de simbolismo.

Espero el día en que algo así se pueda repetir.

Le tome la foto con la que comienza esta entrada ahí y lo acompañe al Aeropuerto.

Mientras yo volvía al amanecer a mi casa de Tel Aviv,  Jacobo volaba a la India en donde seguiría investigando ahora con maestros del  budismo y el  hinduismo.

Todo esto paso en dos días y una noche normales para Jacobo y absolutamente increíbles para mi.

 

David Grinberg Preciado
Basado en un texto de yosomos.com publicado en 2009

 

 

Safed

Entre la niebla y lo empañado del parabrisas del Tsuru gris era casi imposible ver el camino.  Rossana, la copiloto, tenía que limpiar a cada rato el vidrio con unos Kleenex que estaban por terminarse. Llovía mucho por la carretera que va de Xochimilco a Oaxtepec, algo normal en el verano mexicano, lo extraño más bien, era que ese camino nos llevara a Tzfat.

Safed o Tzfat es una ciudad en la Galilea famosa por sus grandes cabalistas, durante cientos de años ha sido considerada un centro místico. Jackie le llamaba así a la casa que albergaba el Instituto Nacional para el Estudio de la Consciencia (INPEC) el cual dirigía aunque no tuviera a nadie a su cargo  y también era uno de sus dos lugares de residencia.

– Allá están los puestos de quesadillas.

-Por fin.

Bajamos del coche algo mareados y corrimos a refugiarnos de la tormenta bajo el techo de asbesto ennegrecido por el carbón del anafre. Del Renault 12 se bajaron Jackie y su segunda esposa Tere que ya nos esperaban.

Abrace a mi hermano como si nos hubiéramos encontrado en la punta del Himalaya.

– ¿Cuatro caldos de hongos para empezar?

-Si señora por favor.

Y como buenos Grinbergs nos dedicamos a comer y a hablar en buenas cantidades.

-Aquí les pongo las de Cuitlacoche con queso y las de flor de calabaza.

– Gracias. Ah y unos tacos de cecina también.

Bueno, hablábamos todos menos Tere que estaba de un humor infernal.

Mientras comprábamos alegrías a un vendedor de dulces artesanales las nubes se fueron por completo.

-Vamos a tener que bajar caminando, con tanto lodo los coches no van a llegar.

Entonces Jackie que no podía soportar el ruido del silencio de Tere propuso una meditación.

-Caminamos hasta Tzfat, son como veinticinco minutos, esta prohibido hablar, se trata de sentir cada una de nuestras pisadas en cada parte de los pies, pensar solo en nuestros pasos. Concluyo mirando a Tere  – Ni una palabra.

Nos adentramos en el mínimo sonido de nuestras pisadas sobre el bosque hasta que llegamos.

Dentro de una sencilla obra estaba un estudio con una máquina de escribir portátil, una sala para dar clases o meditar y una pequeña habitación.

Afuera Jackie había construido un ingenioso sistema para recoger el agua de la lluvia guardándola en una enorme cisterna. Estaba tan bien hecha, que cubría todas las necesidades del año.

–       Vengan les voy a enseñar la torre.

Bajamos el empinado jardín hasta llegar a una torre redonda hecha de piedra.

–      Siempre soñé con construirle un castillo a Estusha mi hija, así que dibuje esta torre y se la di a un maestro para que me la hiciera con las piedras que hay por aquí cerca del río.

Así era o es mi hermano mayor, parecía que todos los obstáculos que hay entre pensar algo y hacerlo simplemente no existiesen o al menos no tuviesen ninguna importancia.

Rossana y yo estábamos encantados mientras que Tere se había quedado lejos, del otro lado del terreno.

–       ¿Quieren conocer un lugar mágico?

–       Claro. Conteste

–       Todavía más. Dijo Rossana

–       Vengan

Bajamos los tres hacía el río que corría debajo de Tzfat, lo cruzamos haciendo un camino de piedras y caminamos en medio de la espesa niebla, hasta que, dejando atrás el espeso bosque llegamos a un llano.

-Ya estamos aquí. Ahora les toca descubrir porqué es mágico.

Miramos en todas las direcciones, la verdad es que entre la niebla, los árboles milenarios y la poca luz que le quedaba a la tarde era difícil ver algo que no lo fuera.

Pero sabíamos que había algo más. Rossana descubrió el primero, luego me di cuenta que todos eran iguales, no había ninguno de tres hojas.

–       Todos los tréboles tienen cuatro hojas ¡ Todos!

Esta entrada fue publicada originalmente en yosomos.com el 21 de octubre de 2009

Cábala y Ciencia por David Toledano

Rab David Toledano

David Toledano, Rabino y cabalista de Jerusalén está a punto de recibirnos a Leah y a mi en su pequeño departamento alquilado por unas semanas en la Ciudad de México.

Detrás de este encuentro hay una primera reunión hace veinte años en su casa de Jerusalén cuando Jacobo mi hermano me toco el timbre de mi casa de Tel Aviv -ciudad en la que estudiaba- y sin más me dijo:

-Vamos a ver a un gran cabalista.

Yo casi me desmayo pues no tenía ni idea de que Jacobo no estuviera en México.

Por supuesto deje mis estudios y me fui a acompañarlo precisamente a ver a David Toledano.

Recuerdo muchos detalles de  aquella visita de Jacobo a Israel en su camino a la India en 1990 y por ello llevaba varios meses intentando conseguir los datos del rabino, hasta que hace unos meses, alguien que no conozco en Uruguay le dio mi correo y Toledano me escribió. Unos días después le llame a su casa y hablando y hablando me comento que venía a México en las mismas fechas que yo, así que quedamos de vernos. Luego resulto también que Leah estaba en el DF y acepto acompañarme.

Leah y yo llegamos diez minutos antes, justo cuando un alumno del Rabino terminaba su lección y amablemente fuimos invitados al pequeño comedor y comenzamos a hablar.

El rabino nos contó que lleva 17 años escribiendo un libro y nos dejo ver el manuscrito que se titula: “El Camino Científico Hacia la Espiritualidad.”

Tan solo con leer los títulos de los capítulos nos dimos cuenta que teníamos mucho de que hablar. Por mencionar solo uno: “La No Localidad de la Mente”

Pero dejemos qué el rabino se presente a si mismo. A continuación  les comparto unos momentos de su asombrosa conversación.

Safed

Entre la niebla y lo empañado del parabrisas del Tsuru gris era casi imposible ver el camino.  Rossana la copiloto, tenía que limpiar a cada rato el vidrio con unos Kleenex que estaban por terminarse. Llovía mucho por la carretera que va de Xochimilco a Oaxtepec, algo normal en el verano mexicano, lo extraño más bien, era que ese camino nos llevara a Tzfat.

Safed o Tzfat es una ciudad en la Galilea famosa por sus grandes cabalistas, durante cientos de años ha sido considerada un centro místico. Jackie le llamaba así a la casa que albergaba el Instituto Nacional para el Estudio de la Consciencia (INPEC) el cual dirigía aunque no tuviera a nadie a su cargo  y también era uno de sus dos lugares de residencia.

– Allá están los puestos de quesadillas.

-Por fin.

Bajamos del coche algo mareados y corrimos a refugiarnos de la tormenta bajo el techo de asbesto ennegrecido por el carbón del anafre. Del Renault 12 se bajaron Jackie y su segunda esposa Tere que ya nos esperaban.

Abrace a mi hermano como si nos hubiéramos encontrado en la punta del Himalaya.

– ¿Cuatro caldos de hongos para empezar?

-Si señora por favor.

Y como buenos Grinbergs nos dedicamos a comer y a hablar en buenas cantidades.

-Aquí les pongo las de Cuitlacoche con queso y las de flor de calabaza.

– Gracias. Ah y unos tacos de cecina también.

Bueno, hablábamos todos menos Tere que estaba de un humor infernal.

Mientras comprábamos alegrías a un vendedor de dulces artesanales las nubes se fueron por completo.

-Vamos a tener que bajar caminando, con tanto lodo los coches no van a llegar.

Entonces Jackie que no podía soportar el ruido del silencio de Tere propuso una meditación.

-Caminamos hasta Tzfat, son como veinticinco minutos, esta prohibido hablar, se trata de sentir cada una de nuestras pisadas en cada parte de los pies, pensar solo en nuestros pasos. Concluyo mirando a Tere  – Ni una palabra.

Nos adentramos en el mínimo sonido de nuestras pisadas sobre el bosque hasta que llegamos.

Dentro de una sencilla obra estaba un estudio con una máquina de escribir portátil, una sala para dar clases o meditar y una pequeña habitación.

Afuera Jackie había construido un ingenioso sistema para recoger el agua de la lluvia guardándola en una enorme cisterna. Estaba tan bien hecha, que cubría todas las necesidades del año.

–       Vengan les voy a enseñar la torre.

Bajamos el empinado jardín hasta llegar a una torre redonda hecha de piedra.

–      Siempre soñé con construirle un castillo a Estusha mi hija, así que dibuje esta torre y se la di a un maestro para que me la hiciera con las piedras que hay por aquí cerca del río.

Así era o es mi hermano mayor, parecía que todos los obstáculos que hay entre pensar algo y hacerlo simplemente no existiesen o al menos no tuviesen ninguna importancia.

Rossana y yo estábamos encantados mientras que Tere se había quedado lejos, del otro lado del terreno.

–       ¿Quieren conocer un lugar mágico?

–       Claro. Conteste

–       Todavía más. Dijo Rossana

–       Vengan

Bajamos los tres hacía el río que corría debajo de Tzfat, lo cruzamos haciendo un camino de piedras y caminamos en medio de la espesa niebla, hasta que, dejando atrás el espeso bosque llegamos a un llano.

-Ya estamos aquí. Ahora les toca descubrir porqué es mágico.

Miramos en todas las direcciones, la verdad es que entre la niebla, los árboles milenarios y la poca luz que le quedaba a la tarde era difícil ver algo que no lo fuera.

Pero sabíamos que había algo más. Rossana descubrió el primero, luego me di cuenta que todos eran iguales, no había ninguno de tres hojas.

–       Todos los tréboles tienen cuatro hojas ¡ Todos!

Buzón de los recuerdos

Hola Amig@s de Yosomos:

Hoy inauguramos el buzón de los recuerdos de Jacobo con una anécdota mía.

La historia empieza en Tel Aviv en donde estudiaba Cine y TV, 1990 el año y veinte otoños mi edad.

Me encontraba preparando un examen cuando sonó el timbre de la casa de la señora mayor con la que vivía. Fui a abrir la puerta y casi me desmayo.

Era Jacobo mi hermano, sin avisar había venido desde México.

Jacobo sin poner ninguna atención a mi asombro me dijo:

-Acompáñame a Jerusalén me esta esperando un gran cabalista que se llama David Toledano.

Mi única respuesta fue:

¿Qué haces aquí?

Pero era Jacobo, mi hermano mayor, así que olvidando mi examen y mi pasmo prepare mis cosas y nos fuimos a Jerusalén.

Nos adentramos en uno de los barrios ortodoxos de la milenaria ciudad, tocamos en un pequeño departamento y nos abrió David Toledano hablando un hermoso Judeo Español.

Jacobo y el gran cabalista hablaron por horas, mientras comíamos galletas y tomábamos café turco.

Estuvieron de acuerdo en que una mente es capaz de influir a otra sin que entre ellas medie ningún sentido físico y sin importar la distancia, también David Toledano le confirmo que la energía y la materia son totalmente intercambiables y no le sorprendió la experiencia de Jacobo al lado de Pachita la gran curandera mexicana.

Salimos de ahí ya tarde y llegamos a la casa de unos amigos en donde pasamos la noche.

Al otro día el movimiento Paz Ahora (Shalom Ajshav), organizaba una manifestación en la que palestinos y judíos tomados de la mano rodearían la ciudad vieja haciendo un enorme circulo.

Y Por supuesto estuvimos ahí.

Fue una fiesta de posibilidades de paz, un acto maravilloso cargado de simbolismo.

Espero el día en que algo así se pueda repetir.

La foto fue tomada ahí.

Todo esto paso en dos días y una noche normales para Jacobo y absolutamente increíbles para mi.

Mientras yo volvía al amanecer del aeropuerto a mi casa de Tel Aviv, Jacobo volaba a la India en donde lo esperaban dos gurús y un físico cuántico.

David G

Jacobo en Israel