Archivo de la etiqueta: Familia

@SINTRATA en Ibero en Linea

logosintrata-copia

Queridos lectores, estoy muy emocionado ya que hoy, sale al aire el programa que conduzco: Ibero en Linea.

Un programa producido por los alumnos de Comunicación de la Ibero y que se basa en mis siguientes ideas:

1- Internet es una revolución y nosotros somos los insurgentes.
2- Los contenidos ya no son de las corporaciones, ni de los gobiernos, los producimos nosotros.
3- La web debe mejorar lo que todavía llamamos realidad.
4-Los medios son nuestros.
En el programa 1 abordaremos el terrible problema de la trata de personas con nuestra invitada de honor, Mariana Ruenes, la presidenta de @Sintrata 
Sintrata nació precisamente en la Universidad Iberoamericana en 2011 cuando Mariana tenía 19 años y en 2012 se convirtió en Asociación Civil.

Hoy se compone de cientos de voluntarios y sus conferencias y actividades han llegado a miles de jóvenes de todo el país. Además se encarga de rescatar a víctimas de la trata de personas y de ayudarlas a integrarse a la sociedad de forma exitosa.

Esperemos sea de su interés.

Ibero en Linea 1

 

Anuncios

Desescolarizados en la Escuela

No sabría escribir sobre una desescolarización completa o parcial, soy maestro en la universidad, mi madre y mi abuelo fueron profesores también y la opción de no escolarizar a mis hijos, en realidad nunca me la he planteado.

Te preguntaras entonces, cuál es la razón de mi colaboración con la revista que tienes en tus manos y la respuesta es que me gustaría hablar de lo que sucede cuando la escuela formal deja de serlo tanto y se abre al mundo del arte.

A mi me ha tocado ser la envidia de mis compañeros profesores en más de una ocasión. Se sorprenden de la entrega de mis alumnos con mi “materia”, de la pasión que despierta en aquellos que parecían apagados al fondo del salón, de la transmutación y seguridad que adquieren al subir al escenario.

Soy el maestro de teatro por si no habían adivinado, pero podría ser también el coreógrafo, el guía del taller de escritura, el profesor de pintura…

Una y otra vez en la última hora del viernes, para llenar supuestamente el último renglón de la boleta de calificaciones, sucede que los estudiantes encuentran lo más relevante en su vida de la mano de los profesores de todas las disciplinas artísticas.

En mi campo comienzas un camino de autoconocimiento, de descubrirte descubriendo al otro y comienzas a desarrollar un potencial escondido detrás del velo de los personaje que representas.

Es decir, a diferencia de las asignaturas tradicionales, en las cuales desarrollas habilidades especificas de acuerdo a tu tema, edad, nivel y grado, en el teatro encuentras una puerta, ni más ni menos que a tus propias e infinitas posibilidades de ser.

Por si fuera poco y para que la obra salga bien, tendrás que aprender a trabajar en equipo de forma bastante compleja, con pocas o muchas personas haciendo cosas distintas de forma simultanea, coordinada y sincronizada.

Ah, y lo mejor es que se aprende haciendo, practicando una y otra vez, solo deteniéndose para planear y así poder regresar a practicar más.

Miro mis años de estudiante, en un mismo edificio durante 15 años y puede prescindir de todos los espacios menos de uno, del auditorio en el que nos escabullíamos en los recreos mientras los demás jugaban futbol, ahí en donde debajo de tres focos pelones que servían de luz de trabajo, descubríamos que el mundo entero se encuentra sobre las tablas de cualquier escenario.

No se si la desescolarización sea la solución al tremendo reto que tiene frente a si la educación de nuestro siglo, pero si me parece, que reconocer la importancia y las posibilidades del arte dentro de los planteles, podría hacer una escuela más horizontal, en la que se aprenda haciendo, se trabaje en equipo y en la que la creatividad y no la repetición, sea colocada en el centro de la formación.

“The show must go on”

 Teatro desescolarizados

David Grinberg Preciado Colaboración en el tomo 2 de la revista Desescolarizados

La 1ª revista digital para países de habla hispana sobre educación alternativa, educación sin escuela y aprendizaje autodirigido.

 

1 de marzo de 2018.

Feliz Fuerza Vital

Querid@s lector@s:

Se termina un año lleno de profundos cambios y aventuras para nuestro Proyecto Yosomos.

El regreso de la familia a México, la publicación de artículos científicos, el inicio de las aventuras de Pe, los recuerdos del Cuaderno de Notas y  los viajes con los talleres 1 y 2 del Teatro Cuántico me dejan con una sonrisa al mirar hacia atrás.

Aunque lo mejor ha sido sin duda conocer y compartir con tanta gente luminosa. A tod@s ustedes muchas gracias por leer, comentar, venir a los talleres, colaborar y sobre todo por estar dispuestos a soñar despiertos.

Para el próximo año planeamos más viajes, más publicaciones, una obra de teatro  hecha con personas con capacidades diferentes, talleres para jóvenes y adultos, estrecha colaboración con proyectos amigos y todo lo que permita la ampliación de nuestra consciencia basada en la experiencia de ser y estar.

Hace menos de un mes en Los Cabos de Baja California, una viajera del Teatro Cuántico se acerco a mi para regalarnos generosamente unos resúmenes de libros de Jacobo Grinberg Zylberbaum hechos por ella hace algunos años por encargo de una editorial.

Hoy queridos lectores compartimos el primero de ellos elaborado por una nueva amiga de estas paginas. Se trata de Claudía Sánchez Musi a la cual le agradezco mucho su colaboración.

Se trata del resumen de uno de los libros de ficción de Jacobo, aunque hay quién considera que no se trata estrictamente de ficción, todo depende del cristal con que leamos.

Que lo disfruten, felices fiestas  y mis mejores deseos para ustedes y sus familias en el 2011.

David Grinberg

El alma humana va evolucionando y a través de las diferentes encarnaciones que tiene se le da la oportunidad de experimentar diversas aventuras que lo llevarán a la expansión de la conciencia, a la conciencia de unidad y en el mejor de los casos a percibir le ser multidimensional  aquel que es consciente de cada una de sus vidas integrando la experiencia y enseñanza de cada una de ellas. Esta obra está dirigida a cualquier persona interesada en el tema de la reencarnación. Así como a todos los que somos fans de lo que el brillante y hermoso cerebro de Jacobo tiene para nuestra propia evolución.

Claudia Sánchez Musi.

Resumen del libro:

“La fuerza vital del cielo anterior”

de Jacobo Grinberg-Zylberbaum

“El personaje principal de esta obra es un Ser exiliado en un planeta remoto y oscuro llamado Tierra. Fue exiliado por haber querido violar la zona prohibida del universo. Lleva once vidas las cuales son relatadas a lo largo de la obra. En cada una de las vidas se encuentra con seres que le ayudan en su crecimiento así como en su evolución para en algún momento poder regresar a su lugar de origen. Un lugar en el universo lleno de amor y armonía.

Capítulo I. Andrómeda. Yo Creo.

El autor comienza a relatar esta vida la cual al parecer es la primera ya que no tiene recuerdos de otra anterior. En esta vida su misión es la de expandir su capacidad de amar. Nació junto con su alma gemela y ambos han sido entrenados para permanecer en un estado de meditación. La comunicación que tienen es telepática. Como prueba de su amor el personaje y su alma gemela deciden cruzar a otro lado del planeta y es así como en su próxima vida reencarnan en la tierra.

Capítulo II. India. Yo Soy.

El personaje conoce a su alma gemela en un mercado,  tres semanas después se casa con ella (Soraya). Tienen ocho hijos y una vida tranquila  hasta que mueren quemados todos menos el personaje principal que sobrevive. Los últimos cinco años los vivió en silencio, en una profunda meditación.

Capítulo III. Egipto. Yo Tengo.

En esta vida nace con un gemelo (éste es su alma gemela), nacen como hombres. Fueron esclavos del faraón, Moisés los liberó de la esclavitud y lo

siguieron en un camino que los llevó a cruzar el monte Sinaí. La gente comenzó a matarse entre sí y su vida terminó siendo asesinados.

Capítulo IV. Japón. Yo Pienso.

El personaje nace siendo un “Señor de la guerra”, su vestimenta es una armadura y un casco, es un Samurai, violento y agresivo. Siempre tuvo la sensación de extrañar a alguien y cada vez que intentaba recordar se encendía en ira sin razón aparente. En una ocasión se topo con un contrincante, estaban a punto de iniciar una batalla la cual paró en el momento en el que se miraron a los ojos. A partir de ese momento en vez de ser su contrincante se convirtió en su maestro.

Capítulo V. Tibet. Yo Siento.

En esta vida el personaje se dedica a labrar el campo. Conoce a Milarepa un guía espiritual que caminaba sobre el agua, se reunía con él y algunos amigos para escuchar sus enseñanzas. Milarepa le enseñó a sentir.

Capítulo VI. Jerusalén. Yo Quiero.

El personaje pertenece a la tribu de Levy y se dedicaba a impartir las enseñanzas del templo. Vivía con Miriam su pareja, se amaban mucho. Tuvieron una hija llamada Esther. A pesar del amor que sentía por su esposa e hija tuvo que dejarlas para seguir a Joshua el hijo de Dios. Él se dedicaba a escribir todas sus enseñanzas así como las experiencias que vivió estando cerca de Joshua. Todos esos manuscritos los enterró en una cueva. Posteriormente Joshua fue crucificado y el personaje pasó los últimos días de su vida en la India.

Capítulo VII. India. Yo analizo.

En esta vida el personaje principal reencarna como mujer. Tuvo una vida muy dura, fue violada en repetidas ocasiones. Un día esta mujer conoce a un hombre que la ayuda mucho y le muestra que su vida era un aprendizaje y que ella debía analizar el significado de todo lo que le había sucedido.

Capítulo VIII. Polonia. Yo Equilibrio.

En esta vida el personaje vuelve a reencarnar en mujer, se dedicaba a estudiar la Torá. Se casó. Comenzó a tener visiones de otros mundos éstas visiones la llevaron a enfermarse, es así como termina su vida.

Capítulo IX. Francia. Yo Deseo.

En esta vida nace como hijo de aristócratas. Siempre fue rechazado por su madre, tenía un hermano y éste era su consentido y  el predilecto. Ella se dedicaba a hacer diferencias entre ellos. Por esta situación se odiaban y él estaba lleno de celos y envidia. Cuando tiene veintiún años su padre muere, al poco tiempo de este suceso encuentra a su madre en la cama de otra mujer besándose. Las cosas se complicaron y las mujeres decidieron mandarlo encarcelar por todo lo que él sabía, así, fue sentenciado y murió en la horca.

Capítulo X. Safed. Yo veo.

En esta vida el personaje se llama Daniel. Al igual que en su vida en Polonia en esta se dedica a estudiar la Torá. Conoció a Ari un maestro espiritual y decidió estudiar con él y convertirse en uno de sus doce discípulos más cercanos. Entre las enseñazas que tuvo aprendió a recordar sus vidas pasadas.

Capítulo XI. Rusia. Yo Uso.

En esta vida el personaje es uno de los hombres que inicia la revolución de 1905 junto con Vladimir Ilich quien adoptó el seudónimo de Lenin. El personaje va a prisión y al salir se reúne de nuevo con Lenin en 1917. Juntos construyeron el socialismo soviético. Al subir Stalin al poder  fue arrestado y fusilado.

Capítulo XII. México. Yo Se.

En esta vida, la última que el autor relata el personaje nace en México. Vive con la sensación de poseer un cuerpo con un supraconsciente asociado a la luna. Con el tiempo se llena de resentimientos y se da cuenta de que lo único bueno en su vida es Katya con la cual se asume absolutamente dependiente. Ella no quiere vivir con él sin embargo hacen el amor y él se pierde en ella. En este capítulo no solo relata sus sentimientos hacia Katya, también escribe algunos poemas que tienen que ver con ese amor, con la mujer, con el deseo. Al final se encuentra con una gran sorpresa. Katya es Miriam. Él comienza a evolucionar como ser humano aceptándose y apreciando las experiencias que le brinda la vida. Se da cuenta que ya no hay diferencia entre esta vida y las demás. La Conciencia del sentir es la misma.

Resumen elaborado por Claudia Sánchez Musi

Personaje

Personaje

Vienes y vas y luego regresas para volverte a ir.

De México salio un pedazo de tu corazón que no ha terminado de llegar. Ni con la comida, los amigos, ni la familia se atreve a aterrizar. Si, a aterrizar, porque tampoco se quedo en otra parte de la tierra, esta por ahí volando, ni siquiera llego contigo a Barcelona, ni lo encontraron en los equipajes perdidos.

Hoy te doy la bienvenida no eres tú, ni tampoco yo. Eres tú y soy yo. Te llamas Personaje y te necesito para seguir contando cosas de mi, sin usar mi nombre y mis recuerdos.

Te necesito porque estoy cansado de hablar de mi mismo cuando hablo de mi.

Por suerte alguien te invento, algún sabio se dio cuenta que no era necesario hablar de personas reales en las historias que por más verídicas que sean ya no son la realidad

¿Cómo llamarte?

Quizás simplemente Personaje o tal vez un nombre normal:

Pedro, Juan, José…

¿O podrías ser mujer y tener la ventaja de estar más alejada de mi realidad?

Vamos a ver. Si eres personaje y te llamas Personaje tendrías de entrada problemas de identidad, lo cual no esta tan mal, eso añade un poco de conflicto. Además la palabra es tanto femenina como masculina aunque creo que deberías definir tu sexo.

¿Deberías?

Le estoy escribiendo a algo que no solo no existe si no que además no he terminado de crear.

¿Quién lo decide? ¿Tú o yo?

Dicen que con el tiempo tú, que de algún modo empiezas a moverte solo, a caminar por ti mismo. Pero ni siquiera tienes nombre aún. Que descaro, que precocidad.

Si, es verdad que quiero escribir más libremente en Yosomos y que me siento atado a mis recuerdos, que quiero distanciarme de mi yo para contar cosas que no son exactamente mis memorias, pero eso no te da ningún derecho a decirme lo que tengo qué hacer.

Me rindo decide tú. Personaje esta bien, que yo sepa eres el primer personaje que se llama Personaje.

Estoy de acuerdo.

Y además no dirán que tal o cual hizo no se qué cosa, si no dirán:  fue un personaje.

Muy bien ahora que has ganado tu primera batalla y comienzas a existir no me queda más que empezar a contar tu historia.

Ah, un detalle ¿Te puedo decir Pe de cariño igual que a las Penélopes.?

¿A quién le estoy hablando?

(Pausa.)

Ahora si vamos a empezar a contar tu historia.

Pe nació una mañana de niebla que no dejaba ver muy claro en dónde se estaba;

si en el Líbano de su madre que dormía anestesiada completamente por la cesárea de emergencia, en la Polonia helada de un padre acostumbrado a los partos de varones o en la Ciudad de México a la cual regresaba la sangre de los centros ceremoniales, sangre de los mejores sacrificados a los dioses en esta ocasión olímpicos que se aparecían en las televisiones del mundo.

No esta claro del todo, solo hay niebla y frío, una cobija azul y una pulsera con dos apellidos pero sin ningún nombre aún.

Una enfermera te baña y te lleva al cuarto de cunas, desde el vidrio tu abuela libanesa te mira y siente un deseo enorme de alimentarte con Kibe, entonces se enamora de ti, le gustaría salir corriendo por las calles de Beirut a conseguir una nodriza, igual que cuando nació su hija dos décadas atrás. Una niña sietemesina y melliza, todos los vecinos trajeron bolsas de agua caliente durante dos meses a todas horas del día y de la noche hasta que los bebes de un kilo cada uno pudieron dormir en una cuna normal y sobre todo sobrevivir.

La niebla se despeja y nos damos cuenta de que esto es America y este es un hospital en donde no se toca a los recién nacidos, y entonces llega la formula en el biberón y todos se convencen, los laboratorios saben mejor que la naturaleza lo que necesita comer un bebe.

Sin leche y sin abrazos maternos pasas tus primeros días rodeado de niños y niñas a los que no se les pregunto si querían pagar el precio de nacer en el México de la paz y la abundancia, a todos se les cobra a la misma hora alimentándolos con polvos inventados en Suiza.

Tienes horas de nacido y todavía no ves, pero escuchas, no palabras de amor, pero si los sollozos de todos los recién llegados que en ese hospital de la Colonia Roma, en ese cuarto de cunas simétricas, se saben desheredados de su propio país.

Tu abuela mira a través del cristal y llora sin confesarle a nadie su deseo de amamantarte.

Mi primer director de teatro.

Con cariño para Ari al cual le deseo una rápida recuperación.

La posición fetal con la que empezaba el ejercicio me había transportado hasta el momento previo a mi nacimiento. La voz de Ari, tranquila pero con suficiente volumen, se escuchaba desde su silla de siempre en la tercera fila de butacas del viejo auditorio.

El taller de teatro comenzaba siempre con una relajación guiada que sobre todo tenia la virtud de detener por unos instantes la mente acelerada de diez jóvenes de 14 años. Cerrábamos los ojos y dejábamos de ver la marca de los pantalones de las chicas y lo que soñábamos que hubiera debajo. Nos olvidábamos también de la tele que veíamos mínimo cuatro horas al día, de los libros de anatomía, de los mapas de historia, de los audiovisuales con transparencias del sistema nervioso, de las notas en rojo de los exámenes, del fútbol, de las canciones de moda y hasta de nosotros mismos. Nada era relevante aparte de viajar guiados por la voz del director que además es mi hermano.

El teatro nos daba lo que la familia no pudo. Con tristeza pienso que la oportunidad era sobre todo de conocernos y con alegría debo decir que nos caímos muy bien.

El “Enfermo Imaginario” de Moliere se iba construyendo muy poco a poco, partiendo de ejercicios de voz e improvisaciones, de memorización en los recreos, del idioma español único de la Editorial Porrua, de ensayo tras ensayo en un auditorio sin ventilación, de la prueba de vestuario en la Casa Tostado, de los objetos traídos de la casa de las abuelas.

La obra de pronto estuvo montada, la estrenamos en el colegio Tarbut con toda la secundaria a la cual milagrosamente mantuvimos más de una hora felices en sus asientos.

Luego llego el día del concurso de zona de la Secretaria de Educación Pública, luego el del toda la ciudad en el entonces Teatro del Bosque.

Y luego visitamos a las escuelas vecinas y hasta estuvimos en el Teatro del Museo Universitario del Chopo.

Aprendimos a traer el universo al escenario y a liberarnos de todo lo que tantas personas querían que fuéramos apoyados en las líneas del comediante francés y en la visión de mi primer director de teatro: Ari Telch, un enamorado de su trabajo del cual orgullosamente fui contagiado.

Gracias

Cielo del Océano Atlántico 3 de febrero de 2010

Cielo del Océano Atlántico 3 de febrero de 2010

Lleno de emoción por volver a mi país, y ver a mi familia, estoy volando a México querid@s lector@s.

Con ganas de pisar tierra comiendo un taco de alambre a las brazas servido por mi taquero favorito y claro con mucha energía para darme una buena vuelta por este, mi lado del mundo, haciendo lo que más me gusta.

La universidad donde estudie y di clases es la primera parada (UIA), de ahí salimos a un viaje que me recuerda el anuncio de las pilas, en el que un campesino en su tractor decía en tono divertido algo parecido a: “De Merida a Ensenada y mi radio como si nada”

Seguro la frase era diferente pero la mía también rima.

Quisiera tener muchos encuentros y reencuentros.

Muchas más historias para Yosomos que se componen de otra gran historia sin principio ni fin y que es mejor conocida como la cadena de la vida.

Un poco después….

Ya en la Ciudad de México en mi taquería de siempre, mi mamá me espera cuando me bajo del Taxi, luego llega Dani, seguido de Jerry y de Nathán. De pronto contemplo la mesa que se va llenando de distintos tipos de salsas, y una variedad soñada de tacos, miro a mi familia y tengo que pellizcarme para asegurarme que de verdad estoy aquí.

Familia

El Abuelo Que Se Volvió Grinberg

Queridos lectores, se que consideran que debí haber empezado por aquí, pero pienso que no hubiera sido interesante. Hoy por hoy mi familia solo es una más de las de tipo extraño que abundan por ahí. Es más, tal como están las cosas, ya tener una familia, sea como sea está, es ganancia. Así que, sin darle mayor importancia empecé a contar de todos usando sus nombres, sus diminutivos y sus sobre nombres, con lo que comprendo la confusión general.

Voy a empezar entonces por relatar la historia de la familia desde mi punto de vista y guiado por la línea familiar Grinberg remontándome lo más posible en el pasado.

Así hacemos un mapa para comprender mejor a los múltiples personajes del blog.

Yosomos también lo que llevamos en la mochila del pasado. Dentro cargas pesadas y ligeras viajan de generación en generación y casi sin darnos cuenta vamos dejando por el camino, como si fueran una señal, parte del contenido y así mismo metemos cosas nuevas o prestadas por el viento de los lugares en donde andamos y que se vuelven parte de la mochila, que a su vez pasamos a nuestros hijos, amores, amigos, lectores…

El Abuelo Que Se Volvió Grinberg

Mi abuelo Samuel David Warshavsky nació en un pequeño pueblo cercano a Varsovia de nombre Sokoloff Podliansky. Hijo de un rabino estudioso y escritor de libros de comentarios de las escrituras, decidió dedicarse a los negocios, abriendo una peletería en el pueblo.

Con los años se caso y tuvo cuatro hijos, el único varón fue mi padre Abraham.

A mi abuelo le empezó a ir muy bien, tanto que los recaudadores de impuestos polacos no le quitaban el ojo de encima, hasta que lo obligaron a pagar una suma que no tenía y como no la pagaba, las autoridades le denegaron el permiso para poder sacar un pasaporte para él y su familia, de esta forma se aseguraban de que no dejaría el país.

Así las cosas, una mañana leyendo el diario en Yiddish que se editaba en el pueblo, mi abuelo se encontró con un anuncio sorprendente:

“México, país americano con las mejores oportunidades, abre sus puertas a la emigración europea. Especialmente son bienvenidas las familias judías

Firma: Plutarco Elías Calles. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”

Mi abuelo leyó una y otra vez el anuncio.

–       ¡ Hay un país en el mundo que quiere a los judíos y no solo a los que ya viven ahí, si no a los de Europa, a los de Polonia, a los de Sokoloff Podliansky, es decir a mi y a mi familia. !

Estaba claro, tenían que emigrar al paraíso terrenal. Pero ¿Cómo?

Les habían quitado el permiso para sacar el pasaporte y no podían salir de Polonia. La cabeza de mi abuelo daba vueltas y vueltas hasta que entro un vecino a la tienda.

–       Samuel David, se murió tu tocayo Grinberg,  el pobre hombre, quince años enfermo y nadie quién le llore, cierra, cierra, vamos al entierro.

Mi abuelo bajo la cortina de la tienda y salio a acompañar al cortejo. Luego del entierro ofreció su casa para rezar durante los siete días de luto y una vez concluidos, se ofreció también a hacerse cargo de los tramites de defunción.

Una mañana se levanto temprano para viajar a Varsovia y encargarse de todo el papeleo. Mas al bajarse del autobús que lo llevo a la capital, le vino repentinamente una idea a la mente.

Fue a retratarse, espero dos horas de revelado, pidió permiso para entrar al baño del estudio fotográfico, saco una pequeña navaja, tomo el pasaporte de Grinberg, le quito la foto y en su lugar puso la suya.

Salio al ajetreo de Varsovia. Se hablaba y se gritaba en Yiddish y Polaco por igual, se ofrecía pan de los pueblos cercanos, los anarquistas discutían con los comunistas, el teatro en Yiddish anunciaba un circo judío, música Kleismer sonaba a cambio de unas monedas y un profesor sentado en una banca ofrecía clases de Esperanto, el idioma de la paz.

Pero la mente de mi abuelo, recién autobautizado con un nuevo apellido, caminaba ya por las calles situadas a espaldas del Palacio Nacional, donde gobernaba el presidente Calles que había escrito aquella nota publicada en el diario local de su pueblo.

Y la familia llego a la capital mexicana en donde fueron muy felices, pero además, en donde se salvaron del asesinato masivo que dejo a aquel pueblo sin un solo judío y que, por si fuera poco, sepulto la tumba donde esta enterrado el Grinberg original, debajo de toneladas de basura.

Muchos años después, el heredero del Presidente Calles ordenaba disparar contra los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, la Ciudad de México celebraba los Juegos Olímpicos izando una bandera manchada de sangre y en un hospital de la Colonia Roma nacía un niño con los mismos nombres de su abuelo ya fallecido: Samuel David, mejor conocido como David o Dudi, para mi simplemente yo y que escribe estas palabras que ahora lees.