Archivo de la categoría: Cartas a Jacobo Grinberg

Veinte años sin Jacobo

Querido Jacobo:

Hace 20 años que te esfumaste del mundo conocido, sin avisar, seguramente sin intención, como un mago que en su acto final se desaparece a si mismo.

Te mentiría si te digo que no te extrañamos.

En la familia Papá se fue unos años después de tu ausencia y nos hemos llenado de niñas y niños hermosos que nos inyectan de alegría y de amor todos los días.

Aunque de algún modo seguro lo sabes, ya eres abuelo de dos hermosas jovencitas.

El México que conociste, no se parece en nada al país actual de asesinados y desaparecidos contados por millares. También se que de algún modo te duele tanto como a nosotros.

Por el otro lado la ciencia, tu pasión, avanza a pasos agigantados descubriendo un mundo en el que lo material es también consecuencia de la interacción y el intercambio entre la energía y el campo. Lo importante es la red, la laticce y de ahí se desprende todo: la materia, el espacio, la energía…

No solo se postula si no que se comprueba -a través de asombrosos experimentos en túneles redondos que miden kilómetros- la forma en que las partículas -las cosas más esenciales- adquieren masa y por lo tanto se convierten en materia.

Después de muchos años ya tenemos con quién hablar de lo que contigo era tema diario de conversación, hemos hecho comunidades que comenzaron en Internet y que se han vuelto solidas amistades construidas sobre tus ideas.

Aunque ahora que hago cuentas no creo que sepas lo que es Internet, pero para ti va a ser fácil de entender. Se trata de casi toda la humanidad conectada a través de una red no local. Eso si, todavía no se trata de una red de cerebros desnudos, aún necesitamos máquinas para lograrlo.

La meditación con viejos y nuevos nombres como Mindfullness se vuelven populares y nos ayudan a entender lo imprescindible de lo espiritual para poder interactuar y sobrevivir en nuestro limitado mundo material.

Te imagino jugando con cualquier teléfono inteligente o tableta y me muero de la risa al imaginar tu cara de asombro y de diversión.

La última vez que te vi, el 7 de diciembre de 1994 estaba haciendo teatro, el 7 de diciembre de 2014 estaré también haciendo teatro. Ya sabes que eso es lo que me gusta, lo que me conecta con lo espiritual, con los sueños y con las personas. Es un poco la comprobación de El Yo Como Idea. Si el actor puede ser el personaje sin dejar de ser él, eso significa que su yo es una idea en movimiento.

Genio, donde quiera que estés disfruta de tener la razón y que al menos eso nos sirva de consuelo.

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1994 1 2014 43

En 1994 México era un lugar más seguro de lo que es hoy. Si bien comenzaba el conflicto en la selva de Chiapas y se había asesinado a un candidato presidencial, no se descubrían fosas con cadáveres ni se desaparecía por millares a las personas.

Con al menos una excepción: mi hermano Jacky, Jacobo Grinberg Zylberbaum.

20 años han pasado y en resumen ninguna autoridad ha dado con su cuerpo, ni con un solo signo de vida.

Y nos duele a tantos y nos duele tanto todavía.

En 2014 la lista oficial de desaparecidos suma ya decenas de miles y basta leer las noticias para saber que los cadáveres aparecen por cualquier rincón del país. Y cuando parecía que nos habíamos acostumbrado, cuando solo quedaba no despertar ya más de tanta anestesia espesa y roja, el estado asesina a 6 y desaparece a 43 jóvenes estudiantes de  Ayotzinapa, Guerrero.

El dolor y las matemáticas, el luto y los números son incompatibles. Sin embargo cierro los ojos y trato de multiplicar la incertidumbre y la desesperación experimentada por una familia, mi familia,  por 43.

1 X 43

Operación macabra que solo lleva a sentir desesperación.

Pensaba esto ayer caminando por las calles de una ciudad indignada, cuando una estudiante que repartía pequeños papeles, solo media cuartilla, me entrego 1 e inmediatamente salió disparada, huyendo, o quizás volando, ya que al leer lo que me dio dude de su corporalidad.

No viene firmado, se trata de palabras desnudas. Palabras que flotan en un país que ha perdido tanto, que ya también ha perdido el miedo.

“Debajo de la tierra yacen unos pequeños zapatitos, sin nombre ni rostro, junto a ellos ropa desconocida, fosa tras fosa la misma imagen, solo números, una estadística más, manipulada para ocultar un ancestral dolor ¿Qué importa? ¡ No son los normalistas ! Para qué indagar su historia? ¡Quienes son da lo mismo! ¿Verdad?

Los Abarca caen. Un títere más cuyas cuerdas fueron cortadas para distraer mientras el titiritero se burla del engaño. ¿Hasta cuando seremos ingenuos espectadores de un rojo espectáculo lleno de poder y hastío? ¡Claro es fácil negar el apoyo a quienes -con rabia- desentierran zapatitos en busca de un hijo o una madre! ¿Y cuándo sean nuestros hijos, también entonces, seremos indiferentes?”

 

19 años de no llegar a tu cumpleaños

Querido Jackie:

Hace 19 años pensamos que por distracción o porque había surgido algo inesperado no llegaste a tu cumpleaños.

Hoy, aunque no estés con nosotros te deseamos felicidades.

Tus hermanos que te queremos y te extrañamos:

Nathán, Jerry, Ari, David y Dani.

Cinco hermanos
De izquierda a derecha: Jerry, Ari, David, Nathán y Dan

 

Jacobo: Mi Pregunta Contemplativa

 Queridos lector@s:

Mi querida sobrina Tania, me ha dejado compartir este maravilloso texto en inglés con ustedes.

Tania Grinberg nació en México D.F. en Marzo de 1987; asistió al Colegio Eton y terminó sus estudios en el Colegio Americano (American School Foundation) formando parte del Consejo Estudiantil y de la Lista de Honor. Practicó ballet clásico (técnica cubana) con Eva de Keisser en el Estudio de Ballet Tecamachalco por 12 años. Estudió Relaciones iInternacionales en la Universidad Iberoamericana; comenzó a dar clases de danza en 2004, fue voluntaria en el Patronato Cuajimalpa impartiendo clases de inglés y dando apoyo en el Programa “aprender jugando” para el cual organizó una donación proveniente del Colegio Eton para construir una nueva hemeroteca. Fue voluntaria en el Kibbutz Hazorea en Israel de 2005 a 2006. Trabajó en el Preescolar del Colegio Eton en la Ciudad de México de 2010 a 2012. Está cursando la maestría en Educación en la Universidad de Toronto, Canadá.

Este fue un trabajo realizado para el OISE (Ontario Institute for Studies in Education) dentro de la Universidad de Toronto. Se introduje al mundo de la contemplación después de haber realizado un ejercicio de meditación diario por 3 meses, mientras cursaba la materia de “the contemplative practitioner” con el Profesor Jack Miller en el Departamento de Curriculum Studies and Teacher Development de OISE.

 Jacobo: My Contemplative Inquiry

The Contemplative Practitioner

Tania Grinberg

Professor Jack Miller

Ontario Institute for Studies in Education OISE: University of Toronto

April 8, 2013

The man, the myth        

English translation of Oscoy’s (2011) letter to Jacobo Grinberg:

They have spoken about you in Spain, with the Interpol, and in the media. You have been kidnapped, tortured, murdered. They saw you helping Sub commander Marcos in the Zapatista Revolution and walking with a head turban down the streets of La Condesa. Ex president Carlos Salinas de Gortari has been blamed for your disappearance, so have NASA, ETA and a secret government behind the Men in Black. You are already an enlightened one, a transcendent man, someone who escaped reality through the interdimensional doors of the mountains in Tepoztlán, between the Windows and ponds of Quetzalcoatl, the feathered snake. You are now a martyr of science, a referral to New Age, and the great Mexican psiconeurophisiologist. You were an illuminated neurotic, chronicler of Pachita the northern chaman, apprentice of the wise Mayan Nahual Don Pachito, but for me, you were my dearest Teacher.

For Jacobo Grinberg Zylberbaum, perhaps Mexico’s most controversial neuroscientist, 1994 marked a high point in his professional life (Quinones, 1997). At his laboratory in the psychology department of the National Autonomous University of Mexico (UNAM) in Mexico City, he recorded the brain waves of a shaman and was getting to understand the implications of this. He had won a large grant from Mexico’s National Science and Technology Council, and had finally founded the National Institute for the Study of Consciousness (I.N.P.E.C.) (Quinones, 1997). After almost twenty years in his lab, he was finally receiving international recognition. Then in December, two days before his long-awaited trip to Nepal, he failed to attend his own birthday party where family and friends were waiting for him. When Jacobo Grinberg did not return from Nepal as planned, still no one thought much of it. Everyone thought he had probably just extended his stay. But the weeks became months. Nothing was found. No record of Jacobo Grinberg or his wife even leaving Mexico. It was May1995, six months after his supposed trip, when it finally dawned on his family and friends that he had vanished (Quinones, 1997). Since then, no trace of him, dead or alive, has been found. All that remain are his books, his theories, and his students’, friends’ and family’s memories of him.

But who was this man? Who was Jacobo Grinberg? He was my uncle, the oldest of 6 brothers, orphan at age 12, father of Estusha my first cousin, grandfather of two girls he never got to know. His life was divided between two phases; First, the secular, Scholar and scientific; Second: the mystical. He was a deeply spiritual, semi-observant Jew, fluent in subjects like brain electric field analysis who wrote more than 50 books; some are about neurophysiology, others are read like religious mysticism. His main goal was to justify the magical worldview he discovered with the shamans through neuroscience. He wanted to prove that humankind is interconnected.

En route to the Man

I have a recurring memory of being in the hospital, holding my dad’s hand and telling him that I understood his pain and wanted him to be free of it. He was dying from an incurable intestine disease of which scientists and medics know very little about. I was angry, sad and exhausted. In therapy I had spoken so much about letting go, but how could I? When I saw into his eyes and allowed myself to forgive him for wanting to give up on life, I was present; I felt a very particular peace in knowing that somehow my love for him had transcended. I accepted the possibility of my father’s death and something changed inside me. Later I would understand that “pointing toward impermanence is pointing towards the eternal”, as Eckhart Tolle (n.d.) describes in “A New Earth” (p. 234).

I believe my journey to find spirituality began much before this. However, it was not until I needed hope that I really began searching for some peace within me. I started reading Eckhart Tolle’s (n.d.) book and began to understand what consciousness really means. Taking Dr. Miller’s course in OISE about “the contemplative practitioner” and practicing meditation helped me put the pieces together. My father’s disease, his choice to fight, and his survival made me comprehend life’s fragility and made me want to hold on to the spirit of being; being free, being love, and being alive. What could I do to deeply live a fuller life? Coincidentally, or not, I came across my uncle’s Jacobo’s books and memoirs. I had grown up hearing about his work, his brilliantness, but I particularly remember hearing about his spirit. From what I can recall and what people tell me, Jacobo was an enlightened man, he was compassion himself.

I have read some of his books, I explored his journals, his most famous experiments, and have read other people’s testimonials about what my uncle did and who he was. I believe I will never fully understand what happened to him, but for the first time in my life I feel ready to face uncertainty. In this work I will share as much as I was able to understand about Jacobo Grinberg’s life and work. Through his legacy I have found a personal connection between him and I, and that is our love for life.

This an original copy together with my translation of one of Jacobo Grinberg’s (2008) poems (p. 64):


 

 


Alabar a la Vida

De fuente invisible

Se alimenta mi alma.

Quien duda es la mente

No aceptando ser finita.

Recordar quiero esto

Para nunca olvidar

El lugar de donde vengo.

Ante hoja blanca escribo

Solo esperando

Recoger de mi vida

Un recuerdo.

Entender su origen

Cantar su destino.

Sabiendo que nada

Puede definirme.

 

Praise to life

From invisible source

My soul feeds

The mind is who doubts

Not accepting being finite.

Remember, I want

 to never forget

 the place I hail from.

On blank sheet I compose

merely waiting

to harvest from my life

one memory.

Appreciate its origin

sing its destiny.

Knowing that nothing

can define me.

(

 

The mystical psiconeurophisiologist

Jacobo’s interest to study the human mind was probably rooted from his Mother’s death at age 12 from cerebral cancer. He graduated from the Faculty of Science by the National Autonomous University of Mexico (UNAM) were he studied psychology. Amongst his graduate studies, he completed his PhD from the New York Medical College where he studied an electrophysiological registry of human brain’s exposition to geometric stimuli (E. Grinberg, n.d.). The most popular and known stage of his life was when he began to work with Shamans from a scientific perspective by evaluating the manifestations of consciousness.

In 1987 Grinberg recorded for the first time something he called: “transferred potential” (Grinberg-Zylberbaum, 1991). He designed an experiment in which he would observe two subjects’ brains through electrodes attached to their skulls. They would be placed in a dark room and were asked to try to achieve a unified meditation. After twenty minutes, one was sent to a separate room. The remaining person was stimulated with a series of light flashes or sounds while his/her brain waves were measured. The brain waves of the isolated person were also measured.  “Transferred potential” is the phenomenon of that simultaneous reaction to the stimuli on the part of the isolated, non-stimulated person (Grinberg-Zylberbaum, Delaflor, Attie, & Goswami, 1994).  Over the years, with increasingly sophisticated equipment, he documented transferred potential 25 percent of the time (Grinberg-Zylberbaum, Delaflor, Attie, & Goswami, 1994). It was a remarkable finding that he believed supported his theory of a neuronal field connecting all human minds. Around that same time Jacobo Grinberg met the person who, he wrote later, would influence him more than any other: Barbara Guerrero or Doña Pachita, as she was known, was a curandera[1] (Grinberg-Zylberbaum, 1980). Pachita could go into a trance state during which the spirit of Cuahutemoc[2] the nephew of the great Aztec ruler Moctezuma, occupied her consciousness. Through Cuahutemoc, Pachita cured the ill. According to Grinberg, she performed successful surgery without anaesthesia, using a mountain knife (Grinberg-Zylberbaum, 1980). She replaced diseased organs with others that appeared out of thin air (Grinberg-Zylberbaum, 1980). In his book Pachita (1980), Jacobo Grinberg narrates his experiences with the magical healings that Barbara Guerrero used to perform; here I translate:

Someone came to Brother (referring to Pachita or Bárbara Guerrero when the spirit of Cuauhtémoc takes over her) and said that  -the woman patient who needed a bladder transplant was waiting to come in. Pachita raised her arms and I saw how something materialized between her fingers.  -It’s a bladder -she said to me, knowing how deep my amazement was at the moment. A young woman came in the room and lay down. Brother made an extensive cut and introduced his hand in the interior of the wound. He found something and invited me to feel it too. (…) I introduced my hand and felt a thin conduct.    -You will feel a little stone in the renal conduct-, she said. And as soon as I felt it, it disappeared.-That girl is cured and doesn’t need a bladder –said Brother with certainty. I turned back to the table next to Pachita and realized that the bladder was gone. -Brother –I asked, where’s the bladder? -Oh sweet child –she answered-, if you don’t need one, you don’t need one and it’s gone, just like that.

Jacobo’s experiences while working with Pachita began to influence his scientific thinking. He tried to explain Pachita’s healings with a theory he called Sintergy, a word that unifies both Synthesis and energy (Grinberg-Zylberbaum, 1991). He explains this theory by underlying that there is a spatial structure that appears as empty and invisible to our perception, but that in reality contains in each of its parts information about the rest of the parts. The mechanics of this phenomenon is called lattix or matrix (Grinberg-Zylberbaum, 1991). The structure of space has many dimensions that when affected, affect the lattix as well, but the lattix has the ability to modify itself as well. Forces such as gravitational force, interactive force and electromagnetic force originate from the lattix and each force is what Jacobo calls a Sintergy band (Grinberg-Zylberbaum, 1991). Grinberg (1991) explains that from a psychophysiological point of view, the brain is a lattix; the de-codification of Sintergy bands is possible and accessible because our brains work in a similar way, between reality and perception, transformation processes exist that happen at neuronal level; this means that we intervene in the creation of perceptual reality actively and that we are interconnected with objects and other living beings. To access reality how it really is, we should place ourselves in the unity’s consciousness and erase our filters, our personal history and conditionings (Grinberg-Zylberbaum, 1994). What we perceive is a limited human creation. A person’s consciousness will determine the reality he or she perceives. Only when we become the lattix can we perceive reality how it really is (Grinberg-Zylberbaum, 1991). The meditation techniques of Mexican shamans consist in the observation of many experiences; when the observer incorporates in an act of observation all the contents of the experience, he melts with them and so the division vanishes, I Pure appears.

Grinberg realized a study that helps explain the Sintergy theory. He named it “Study of Units of Thought” were he explained that “Nano states” or subunits of microstates exist at neural level in our brains (Grinberg-Zylberbaum, 1994). Neuroscientists have recognized that these units, combined form a message, pattern or code but Grinberg (1994) wanted to know if these messages are particular for each individual. In his book “I as an idea” Grinberg (1994) explains how the creation of “I” is constituted as something solid, stable and independent, which in reality is not. He claims that reality is a series of continuous changes; solidity and permanence are nothing but illusions resulting from patterns of interpretation used by our brains (Grinberg-Zylberbaum, 1994). The essence of our personality relies in the content, not in the container. When we think about a river we tend to see one River as a permanent body of water; however, what we call River is only a continual repetition of patterns concentrated in a particular space, the water is flowing, moving constantly, changing and is never the same.

What I have come to understand from this is that We (I) are (am) an idea, produced by another idea, produced by another idea, because there is no We or I as static identity. When we become aware of this, we get closer to a new and authentic form of knowing and existing, which binds us to the “other” to others, and to everything. No selfishness exists here. This aligns with the idea Eckhart Tolle explains in his book “A New Earth” when he talks about a duality within us of which we are not aware. He claims that when we are absorbed by our egos we become prisoners of our minds (Tolle n.d.).

 

Shamanism and Contemplation: Internal consciousness connects us to cosmic consciousness

You must be asking yourself  -but what does this have to do with Pachita? Well, the connection lies here. The curative powers of shamans and curanderas like Pachita come from their ability to gain access to the informational lattix and change it, thereby affecting reality (Grinberg-Zylberbaum, 1980). Jacobo Grinberg wrote 7 volumes about the Shamans in Mexico. He made different studies to measure shaman’s “neuronal fields”. One of the Shamans he did a study on was Don Rodolfo. Grinberg measured his EGG levels and proved that his brain functions in very high frequencies of coherence, which, I understand, as the capacity to contemplate experience with high levels of abstraction or consciousness (Grinberg-Zylberbaum, 1987). A brain like don Rodolfo’s works at high levels of coherence or at high levels of neuron Sintergy (a psychophysiological mechanism characterized by intuition and sensibility) (Grinberg-Zylberbaum, 1987). The interaction between the neuronal field of the brain and the basic structure of time and space (quantum field) is possible When Shamans enter a state of trance or hypnosis. (Grinberg-Zylberbaum, 1987).

Jacobo’s s “explanation of reality” was a combined theory of eastern philosophies, science, magic and quantum physics. As a celebrated researcher for the UNAM, he had experiments on the transmission of thoughts at a distance and the Reading technique that involved seeing with touch. He strongly believed in the interconnectedness of consciousness and the great lattice or matrix (E. Grinberg n.d.).  His theories resonate with Buddhism’s idea that I is a mental continuum of instances of perception that changes constantly at a personal level. Just as a rock is described by science to be a combination of electrons and subatomic particles that build matter, so should we understand ourselves; we should learn to associate I as something impermanent.

Here is one of Grinberg’s (1980) thoughts about hope (p. 63):

I ‘m distressed to see such a longing to concretize and transfer the measureless to a human dimension (…).  What connects individual consciousness with being? What illuminates man and connects it with peace? I have discovered within me the existence of a lightened wisdom entangled in layers of structures. Through meditation I learned how to open them and let out what knows and what Is; I saw it happening by everyone who used the technique. I concluded that free meditation connects the Being with what it illuminates.  My curious spirit, knowledgeable of scientific rules had been captured in the difficult task of figuring out how to omen contact with he who cannot be mentioned, Tao’s voice, with Being, with God .I discovered that space is organized and that one of the grounds to establish contact is to reproduce such organization in the Nervous System (p. 63).

Scientists criticized Jacobo’s theories of Pachita claiming that he had lost his mind. Many people, including myself at the time, failed to believe in his discoveries. Jacobo Grinberg himself came to think that Pachita’s and other Shaman’s practices were para-psycologic realities, which at first to Jacobo seemed to be contradictory to reality; however, today I believe that we don’t know the limits of human capacity. We have placed understanding and living apart from each other.  The wise indigenous people in Mexico have a different perception about reality and the limits between one being and the other. The way they perceive the world is the way in which the conception of the world will be explained; which is a fundamental truth. The way we describe reality, any reality has to do with how we perceive it; but we as I are in the center of it. In the loss of that perception we are able to unify all and I; that is were hope lies.

References

Britannica Encyclopedia: Cuautemoc. (n.d.). (1994-2008). Retrieved April 5 2013 from http://encyclopedia2.thefreedictionary.com/Cuautemoc

Dictionary of the English Language: Curandera. (n.d.). (2003). Retrieved April 5 2013 from http://www.thefreedictionary.com/curandera

Grinberg, E. (n.d.). Trayectoria. (N. Mesnage, Editor, & E. Grinberg, Producer) Retrieved 04 07, 2013, from Jacobo grinberg: http://www.jacobogrinberg.com/trayectoria/

Grinberg-Zylberbaum, J. (2008). Cantos de Ignorancia Iluminada. México, D.F. , México: Ediciones Barataria.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1994). El yo como idea. México, D.F., México: Universidad Nacional Autónoma de México: Facultad de Psicología.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1991). La Teoría Sintérgica. México, D.F., México: Universidad Nacional Autónoma de México: I.N.P.E.C.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1987). Los Chamanes de México: Psicología Autóctona Mexicana (Vol. 1). Mexico, D.F., México: CONACYT-UNAM.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1980). Pachita. México, D.F. , México: EDAMEX.

Grinberg-Zylberbaum, J., Delaflor, M., Attie, L., & Goswami, A. (1994). The Einstein‐Podolsky‐Rosen Paradox in the Brain: The Transferred Potential. Physiscs Essays , 7 (4), 422-428. Retrieved April 3, 2013 from: http://physicsessays.org/action/showCitFormats?doi=10.4006%2F1.3029159

Grinberg-Zylberbaum, J., Valle, A., Perez, M. B., Pflieger, M., & Corkidi, G. (1994). Escalla Electroencefalográfica y topográfica de la actividad cerebral: nano estado, micro estados y macro estados en el cerebro humano. Universidad Nacion Autónoma de México, Facultad de Psicología. México: I.N.P.E.C.

Jiang, Yu. (1999). Trajectory selection in multistable systems using periodic drivings. Physiscs Letters A, 264 (1), 22-29. Retrieved April 3, 2013 from http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S037596019900746X

Kent, James L. Psychedelic Information Theory: Shamanism in the Age of Reason, Chapter 02, ‘An Overview of Physical Shamanism’. PIT Press, Seattle, 2010.

Miller, J. P. (2006). Educating for Wisdom and Compassion: Creating Conditions for Timeless Learning. California: Corwin Press.

Morales, J. (2002). Jacobo Grinberg y el Círculo Mágico de Almatriche. In J. Morales, & Hernán (Ed.), Atrapado en lo Tremendo: El sistema de conociemiento de Carlos Castañeda (p. 64). Rossario, Argentina: Eleven.

Oscoy, M. G. (2011, 06 11). yosomos. Retrieved 03 03, 2013, from worldpress: https://yosomos.wordpress.com/2011/06/10/carta-1-a-jacobo-grinberg-z/

Quinones, S. (1997, 06). looking for Doctor Grinberg. (L. L. Díaz, Producer) Retrieved 03 1, 2013, from ciclo literario: http://www.cicloliterario.com/ciclojacobojunio2007/buscando.html

Tolle, E. (n. d). A New Earth: Create a Better Life. [Kindle DX version].


[1]  “A Mexican woman who practices healing techniques inherited from the Mayans. Healer, Therapist- A person skilled in a particular type of therapy. A woman who practices folk medicine; an herb doctor” (Dictionary of the English Language, 2003)

[2] “Cuauhutemoc (born c. 1495—died Feb. 26, 1522) Last Aztec emperor, nephew and son-in-law of Montezuma II. He became emperor on the death of Montezuma’s successor in 1520, while Hernán Cortés was marching for the second time on Tenochtitlán, the Aztec capital. He defended the city during a four-month siege that left most buildings destroyed and few Indians surviving. Tortured by the Spaniards in an effort to make him reveal the location of hidden Aztec wealth, his stoicism became legendary. Later Cortés, hearing of a plot against the Spaniards, had Cuauhtémoc hanged” (Britannica Encyclopedia, 1994-2008).

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Carta 1 a Jacobo Grinberg Z

Querid@s lector@s:
 
Retomando la sección “Cartas a Jacobo Grinberg” les comparto el siguiente texto de uno de sus colaboradores de la UNAM, se trata de Manuel González Oscoy, al que damos una calurosa bienvenida a Yosomos.
Espero disfruten la carta tanto como yo.
 
 6-06-07.

Mi buen Jacobo:

Han pasado ya doce años desde tu desaparición. El 8 de diciembre de 1994 fue el último día en que supe de ti, el día 12, día de la Virgen de Guadalupe, era tu cumpleaños y tu familia te estaba preparando una fiesta a la que nunca llegaste. No era raro en ti, y más sabiendo que en pocos días te marchabas al Tibet. Al principio todo mundo supo que así había sido, ya tenías los papeles y habías comprado los boletos.

Eran pocos días antes de salir a las vacaciones de diciembre, la UNAM iba a estar cerrada por tres semanas y cada uno de los del laboratorio ya teníamos planes: Leah, la bailarina de danzas tradicionales judías, Luis el poeta que hacía aikido y pensaba irse a Londres para seguir  estudiando, Ruth la psicóloga alegre con gran facilidad para el yoga, Dulce la sufí que después se volvería tu cuñada, Alejandro que pasaría de la psicología a la psicoterapia por el arte y yo simplemente un hombre bueno como me pusiste en tu última dedicatoria.

San Manuel Bueno como la novela de Unamuno. Faltaba ya el otro Manuel el genio autodidacta apasionado de las motos.

Éramos junto con otros  los del laboratorio, tus alumnos, tus colaboradores y algunos -a la larga- tus discípulos.

Había otros como Arturo y Juan, aquellos con quienes me invitaste a conocer a Carlos Castaneda; Tere tu esposa o Terita como la nombrabas y obviamente Estusha, la grande y querida Estusha, tu hija.

Por el lado de tu casa tus hermanos: Nathan, Jerry y Ari el actor atormentado por su trastorno bipolar que un día nos regaló el gran gusto de oir parte de tus teorías en medio de la telenovela de moda “Mirada de Mujer”.

No diré que somos tus huérfanos o tus deudos al estilo de las viudas de Colosio, somos más bien tus añorantes.

Cada uno hizo su vida: Leah se fue a Florida, Manuel escribía reseñas sobre video juegos, yo llegue a ser funcionario universitario y Estusha sigue dedicada a su gran amor: la música y más todavía a sus otros grandes amores: Leilani e Ixchel, sus hijas, tus dos preciosas nietas a las que no conociste.

Han hablado de ti en España, en la Interpol y hasta en “La Mano Peluda” un programa radiofónico de lo sobrenatural muy conocido.

Has sido secuestrado, torturado, asesinado. Te vieron ayudando a Marcos en la revolución zapatista y caminando con un turbante más y 15 kilos menos por las calles de la Condesa. Se culpó de tu desaparición a Carlos Salinas de Gortari, a la NASA, a la ETA y al gobierno secreto atrás de los Hombres de Negro. Eres ya un Iluminado, un Trascendido, alguien que se fugó de la Realidad por una puerta interdimensional  en las montañas de Tepoztlán, por ahí entre la ventana y la poza de Quetzalcóatl.

Eres ahora un referente New Age, un mártir de la ciencia, el gran psiconeurofisiólogo mexicano que, en las neurociencias, descubrió petróleo y no le alcanzó la vida para refinarlo. Eras sí un neurótico iluminado, cronista de Pachita la chamana norteña y aprendiz de Don Panchito, el sabio nahual maya pero, siempre, cuando menos para mí, mi Querido Maestro mi buen Jacobo.

Manuel González Oscoy

 

 

 

Visión Extra Ocular

Querid@s lector@s de Yosomos:

Uno de los temas tocados por nuestro blog o bitácora es el de la visión extra ocular. Jacobo Grinberg desarrollo en su meteórica carrera un sin fin de investigaciones y estudios tanto de campo como de laboratorio, sin embargo la que me toco experimentar en carne propia fue la también llamada dermovisión. Ser niño es el primer requisito para conseguir resultados y yo lo era cuando Jacobo enseñaba la técnica y como afortunadamente siempre he sido curioso, me convertí en uno de sus alumnos.

Sinceramente llevo mucho tiempo preguntándome si debemos ahondar más en el tema en esta tribuna. Hasta que descubrí en mi pasado la razón del temor a tocarlo.

La historia del porqué del miedo comienza así:

A los 12 años uno tiene mucha fe, sobre todo en los mayores a los que admiras.

Cuando Jacobo me explico que el mundo es solo lo que nosotros podemos percibir de él y que absolutamente todo -incluso las divisiones y las raíces cuadradas- pasan por nuestros sentidos y experiencia, mi percepción de la realidad ya no fue la misma.

Supe que vivir en “mi mundo” es en realidad lo único que puedo hacer, pues para mi y para cada uno de nosotros no existe otro.

Supe también que cada color, cada cosa, cada idea, representan algo distinto para cada quien.

Cuando Jacobo me explico que Albert Einstein estaba convencido de que solo usamos el diez por ciento de nuestro cerebro, me uní a su lucha por usar cada vez un poquito más de ese 90 por ciento que duerme.

Cuando a continuación me expuso que lo que veíamos con los ojos era el proceso final de miles de conexiones entre neuronas, las cuales a su vez forman una imagen en nuestro cerebro y que esas imágenes las podían conseguir algunos niños enviando con las manos en lugar de con los ojos la información al cerebro.

Yo, a mis doce años, le creí.

Por ello, porque estaba seguro que funcionaría, hice todos los ejercicios y lo conseguí.

Unos cinco años después, a los diecisiete, retome la técnica y empecé a enseñar también.

Y pude hacerlo, especialmente con un amigo, entonces de doce años y que era el hijo del director de mi escuela. El consiguió leer paginas enteras igual que con los ojos pero usando solo las yemas de los dedos, su emoción lógicamente era tan grande que fue a mostrarle su habilidad a sus padres.

Un día me mandaron llamar a la dirección, estaba expandiendo las capacidades, ni más ni menos que del hijo del director del colegio. Nervioso y extremadamente enojado me ordenaron detenerme bajo amenaza de expulsión definitiva. Su hijo no podía convertirse en un fenómeno. Recuerdo la sensación de ser un bicho raro, de no entender cómo algo tan positivo podía causar tanto terror.

Entonces me quede muy confundido, resulta que el mundo es, según Jacobo, lo que nuestros sentidos nos dejan descubrir de él, pero la mayoría de las personas (sobre todo las que se parecen a mi ex director) piensan que el mundo es lo que esta escrito en los libros y en lugar de asombrarse con las capacidades que podemos conseguir simplemente dando lugar a la experiencia, prefieren no arriesgarse a ser especiales, como si no fuéramos especiales todos de entrada. Nada de territorio, solo mapas.

El silencio de todos, incluso el mío, es lo que quedo durante más de veinte años.

Pero hoy es diferente. Por la mañana una entrañable amiga a la que también le enseñe, me escribió sus recuerdos, ella tenía entonces doce años y yo unos diecisiete. Tengo su permiso para compartir a continuación su experiencia:

“Era el primer cuarto a mano izquierda parecía un cuarto normal pero ahí se rompían todas las reglas de la física. Prueba de ello era su closet que a veces era tan pequeño que no tenía lugar para las dos cartulinas y los cinco plumones que teníamos siempre tirados,  pero que podía tener espacio para 30 personas escondidas cuando jugábamos “sardinas enlatadas”. De ese mismo closet mágico salió un libro, igualmente mágico que se leía con los ojos cerrados.

Teníamos como 12 años, éramos pocos y esperábamos llenos de emoción a experimentar por turnos lo que no se enseña en las escuelas.

Uno por uno tomábamos a Dudi (David Grinberg) de las manos, realizábamos un ejercicio de respiración para pasarnos energía y luego, con los dedos extendidos y los ojos vendados nos enfrentábamos al papel. Al principio nada, luego muy poco y de repente los dedos se deslizaban contorneando las figuras de los dibujos que pasaban de ser una línea negra o una forma como un circulo azul, a  una imagen clara de paisajes que podíamos describir perfectamente, algunos con mas habilidad que otros. Cada vez que el dedo de alguien trazaba con exactitud algún contorno gritábamos emocionados… hubo quien pudo seguir la forma de las letras y después leer.

Nunca dude de que era posible, incluso años después repetí la experiencia, esta vez dirigiendo yo a grupos que al principio escépticos y después maravillados lograron ver no solo lo que aparecía en las paginas de los libros sino las frases que no han sido escritas porque solo mediante la vivencia se pueden leer.

Pero recuerdo ese cuarto de tapete azul y ventanas rotas y el olor en la memoria me hace retornar a tiempos y lugares en los que todo era posible si simplemente nos dábamos la oportunidad de creer. Y creímos.”

Escrito por Nili Bar

Infinitas gracias Nili, a partir de hoy no es más un secreto sepultado por el miedo a ser diferente.

Si les interesa saber más del tema recomiendo leer este formidable articulo. Por supuesto de Jacobo Grinberg Zylberbaum.

http://www.scribd.com/doc/16713430/Vision-Extra-Ocular-Jacobo-Grinberg

Un abrazo.

Geniofagia

Lector@s de Yosomos:

Es un honor para mi poder incluir estas palabras en la recién creada categoría “Cartas a Jacobo Grinberg”, es tan hermosa, poderosa y profunda que solo me queda recomendar su lectura. Gracias a Amira Valle por compartirnos sus pensamientos.

Un abrazo

Geniofagia


Escrito por Amira Valle

México, Mayo de 1995

A Jacobo Grinberg Zylberbaum

Si te reencarnas en hombre vuelve a reencarnar en ti

Que estamos cortos de genios. Eugenio Salvador Dalí.

José María Cano

Todavía nadie sabe dónde estás. Son ya más de seis meses desde que te fuiste, desde que la presión del mundo venció tú increíble fuerza vital.

Sabes, eres el genio que he tenido más cerca de mi.

Bueno… mi abuelo también fue un genio, ahora es sólo un anciano que decidió renunciar a la memoria para poder sobrevivir. Cuando el era joven en la cúspide de su carrera diplomática, siendo embajador de México en algún país, se atrevió a decir que el control natal era la única salida para la pobreza y la marginación en America Latina, eso fue todo…el increíble mecanismo de la Geniofagia entró en acción, lo demás es historia.

Hoy no he podido dejar de pensar en ti, pero no he podido llorar, después de todo no hay una tumba sobre la cual hacerlo. Más bien es como si mi corazón se fuera secando, arrugando, encogiendo; como si la misma presión que te alejo de nosotros estuviera ahora drenando mis entrañas y tengo rabia, mucha rabia.

No puedo creer que el mundo, de nuevo en el umbral del siglo XXI, haya acabado con otro de sus genios, con uno más que se atrevió a levantar su voz y su pluma contra el sistema enmohecido de la ciencia institucional.

Ha acabado ya con tantos de la misma manera: Cristo, Lennon, Mozart, Nietzsche, Van Gogh, Galileo, Juana de Arco, etc.,etc., etc. Con todos aquellos que tuvieron la osadía de salirse algún día de la pecera y verla desde afuera. Algo intolerable, inadmisible para una perfecta maquinaria en la que todos somos engranajes sin saberlo.

Si alguien logra salirse, ver desde fuera, se da cuenta de que este mecanismo no es más que una bomba de tiempo que lentamente va marcando los segundos. Pero no soportamos la denuncia, todos tenemos un buen papel en éste, marchamos bien. Cuando mucho, toleramos las demandas de justicia social, de democracia y alguno que otro grito ecologista: piezas aisladas que no funcionan como es debido, engranajes que hay que poner a punto para que la máquina perfecta siga funcionando.

Pero ¿Qué pasa con los genios? ¿Qué pasa con los que renuncian a ser engranajes para denunciar la falacia de la maquinaria perfecta?

¡ Intolerable, inadmisible! El sutil mecanismo de la Geniofagia se dispara automáticamente, hasta que logra sofocar la voz, apagar la luz, agotar la pluma.

Tú, Jacobo, gritaste y gritaste mucho: 56 libros escritos en tus menos de 50 años de vida.

Tuviste la osadía de desafiar a la ciencia, de cambiar su paradigma utilizando más metódica y minuciosamente que nadie “la herramienta”. El método científico fue escrupulosamente aplicado en todos tus experimentos, pero tus conclusiones… eso iba más allá de lo que muchos podían tolerar, más allá de lo que nadie se atrevía a admitir.

Porque el hecho de que somos mucho más que materia, la evidencia de que nuestras conciencias son mucho más que el resultado de interacciones bioquímicas y neurológicas, de que nuestro pensamientos pueden afectar al todo, que todas las mentes de todos los seres formamos parte activa de una Supraconciencia, de que nuestros cerebros se comunican de manera directa, de que los Chamanes si tienen poder y radica en los estados mentales que generan, en fin, todas las implicaciones de tu Teoría Sintérgica ¿Quién podía tolerar eso? ¿Quién podía permitir que cada vez más oídos escucharan tu voz en el desierto?

Porque de haberlo admitido, las bases de nuestra ciencia determinista, de la técnica, del dominio del hombre sobre la naturaleza, el paradigma sobre el cual descansa nuestra civilización actual, se verían cimbrados, el tapete se habría movido más allá de la cuenta.

El mecanismo se disparo irremediablemente. La Geneofagia, este canibalismo con el que la sociedad acaba con las mentes que brillan, una vez más, entro en acción.

Los miles de tentáculos empezaron a cerrarse, a presionar, a asfixiar una de las mentes más brillantes de este fin de milenio.

No sé qué paso de ti ¿Decidiste escapar y refugiarte más allá del pulpo gigante, dónde tu mente pueda seguir brillando, aunque nadie la vea? ¿ O tu corazón se cansó antes que tu voluntad y decidió descansar? ¿O te alcanzo el pulpo y te estranguló el cordón que te unía a la voz de los inmortales?

Son ya mas de seis meses desde que te fuiste. Nadie sabe dónde estás. Mi corazón está enjuto de dolor, pero no puedo llorar por ti que viviste como sólo los osados saben hacerlo. Lloro por el mundo, por todos nosotros, que estamos apagando las luces, que nos estamos quedando sin genios, que preferimos desconectar la radio antes de escuchar el mensaje, que permitimos que la bomba de tiempo siga funcionando como un mecanismo perfecto.

Y te extraño, te extraño tanto Jacobo ¿A dónde irá el laboratorio? ¿A dónde ira tu familia? ¿A dónde mi mente sin la guía de tu mente? ¿A dónde irá la humanidad sin hombres cómo tú?

“Si te reencarnas en hombre, vuelve a recargar en ti,

que estamos cortos de genios, queremos que estés aquí”

José María Cano

De Leah a Jacobo

1995, Jacobo llevaba entonces un año sin aparecer por su laboratorio en la Ciudad Universitaria. Ni su familia, ni sus amigos sabíamos nada de él, la policía no tenía ninguna pista que indicará que estuviera vivo, ni ningún cuerpo que reconocer.

Entonces una de sus colaboradoras más cercanas decide escribirle una carta, cómo no hay ninguna dirección a la cual enviarla, la guarda en un cajón…

Hoy en http://www.yosomos.com inauguramos una sección para escribirle al doctor Jacobo Grinberg Zylberbaum. Desgraciadamente no podemos garantizar que le llegaran nuestras palabras, pero al menos podemos compartirlas con las cada vez más mujeres y hombres que admiramos su obra científica y literaria  y a su persona.

Así que si quieres escribir o quieres buscar en tu cajón alguna carta que no supiste a que dirección dirigir, yosomos te invita a publicarla.

Y precisamente desempolvando aquella carta comenzamos:

A JACOBO GRINBERG-ZYLBERBAUM

A UNA VIDA DEDICADA A LA INVESTIGACION DEL CEREBRO Y LA CONSCIENCIA

Leah Bella Attie

México 1995

Hace ya un año que estas desaparecido y lloro por ti, lloro por mi y por la

ausencia y la incertidumbre.

Cuando uno escucha que hay personas “desaparecidas” es como si te contaran un

cuento de terror, tu mente y tu corazón no creen que pueda ser verdad y si lo fuera,

aseguras que nunca podría sucederte a ti, sin embargo, nos sucedió.

Les tengo que decir quien es Jacobo Grinberg porque cuando lo conozcan también

van a hablar de él. Para que esta tarea sea mas fácil (para mi por supuesto) imaginemos

que no es verdad que tiene ya un año desaparecido y hablemos en presente.

Jacobo es el personaje que mas admiro en mi vida. siempre tuvo el valor para

asumir el riesgo profesional de revelar resultados científicos nada ortodoxos a pesar de

aplicar el método científico rigurosamente en todas sus investigaciones, y si a alguien le consta es a mi. Es sorprendente como estando en el laboratorio le surgen ideas novedosas

que en un origen parecen de ciencia ficción, pero cuando menos me doy cuenta ya organizo su mente, ya soluciono el problema técnico, esta corriendo el experimento y

aparecen los resultados los cuales me dejan igual de sorprendida que el origen de la idea;

no me queda mas remedio que sonreír y seguir apoyando su loca mente que viaja a una

velocidad que no puedo ni podré alcanzar. Imagínate vivir así, es maravilloso, es una cascada  de ideas, teorías y sueños.

Te preguntarás: ¿Qué se le ocurría en esa mente? ¿De qué eran las investigaciones? Pero antes te cuento un poco de su historia. Toda su vida profesional adiestro su mente para pensar como científico, desconfiando  siempre de todo lo que no se pudiera comprobar con los métodos más ortodoxos. Sin embargo, vivió y estudió la sabiduría de los Chamanes de México durante años, y aquí es donde viene la dualidad ¿Cómo aplicar el método científico a las experiencias Chamánicas?  Te puedes volver loco pues la ciencia y la estadística se quedan cortas, no son suficientes.Aun así, realizaba los experimentos pertinentes e intentaba darles una explicación a lo que descubría buscando teorías y arriesgando su reputación profesional, desarrollando explicaciones alternativas y de vanguardia para explicar los eventos mentales.

Además tenia una pequeña cabaña en la que practicábamos Yoga, nos enseñaba a meditar, Dzogchen, Pranayamma, un sin fin de técnicas para conectar mente y cuerpo, para dejar que fluya la energía; que les puedo yo decir, el académico se convertía en nuestro maestro espiritual.

Al siguiente día nos sentábamos en el laboratorio frente a la computadora y una vez más tratábamos de dar explicaciones.

La vivencia de todas esta investigación incito a Jacobo a escribir la Teoría Sintérgica

(INPEC 1991) en donde intenta responder la interrogante de la creación de la experiencia

basándose en años dedicados a la investigación del cerebro y la conciencia.

Una lista de innumerables experimentos ocupaban nuestra mente diariamente: el Potencial Transferido, aumento de correlación interhemisférica, nanoestados mentales, curvatura de un rayo láser, correlación del EEG en relaciones humanas, entre muchos otros proyectos.

La gente escéptica considera imprudente anunciar o practicar ideas que no han sido

del todo demostradas. Estoy de acuerdo en no aceptar lo primero que se nos aparece, hay que ser críticos. Sin embargo, no hay que ser crédulos ni dejar de creer, simplemente hay que

demandar el control de nuevos datos y buscar nuevas verdades.

Desde el fondo de mi corazón espero que el legado que nos dejas, Doctor Jacobo Grinberg Zylberbaum, no quede en el olvido.

Yo, tu discípula, voy a hacer mi máximo esfuerzo.

Leah Bella Attie México 1995