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Lanzamiento del Libro Yosomos

Yosomos Portada

Mis querid@s lector@s:

Les comparto con gran emoción que ya esta listo el libro Yosomos en papel y en formato digital.

Ya que es un libro que toma su inspiración y título de nuestro blog, me pareció natural comenzar a distribuirlo desde una plataforma en linea.

Aquí les dejo el enlace a la tienda de Amazon en donde pueden adquirirlo:

Yosomos

Gracias a Mónica Schapira por la corrección de estilo.

Abrazos

Descripción del libro:

En el ejercicio de entender la individualidad como algo colectivo y atemporal fueron surgiendo estas historias que hoy, querido lector, tienes en tus manos.

Invente la palabra Yosomos para mi blog http://www.yosomos.com porque resume la idea de que estamos conformados por muchos yos, entre ellos los que hemos sido y los que nos rodean con nombres diferentes al nuestro.

Yos todos, que gracias a la experiencia de vivir vamos incorporando a nuestro ser hasta que ya no distinguimos la separación.

Este libro no se podría llamar diferente y al igual que la bitácora nace primero en Internet. La red de redes sirve como metáfora de la interconexión y la no localidad de la conciencia humana.

Buena lectura, buen viaje.

Les dejo también la primera reseña escrita por Amira Valle

5 Estrellas

Formato: Edición Kindle
Este libro invita a releerlo para poder apreciar toda la riqueza de la prosa, ya que no es solamente la idea y el concepto que presenta, sino también todas las sutilezas y la riqueza del lenguaje que nos ofrece en cada oración.
Nos presenta la propuesta de que Dios está en cada uno de nosotros, que nosotros somos y fomamos parte de esta divinidad, la cual no es exclusiva de ninguna religión. Esta idea es completamente compatible con la propuesta budista de que todos tenemos la naturaleza búdica dentro de nosotros y que nuestro objetivo es actualizarla, aunque es una propuesta sumamente radical desde el punto de vista judeo-cristiano, muy valientemente expresada en labios de otros grandes sabios, como el rabino Samuel, de la tierra natal de tus ancestros.
A través de cada uno de los personajes y la intimidad que nos ofrece a través de Pe, el autor nos da una gran cercanía; como estar hablando con un viejo amigo de toda la vida.
Dentro de cada personaje, nos presenta una gran riqueza histórica, filosófica y poética, en frases que pueden pasar desapercibidas en una primera lectura.
Podemos realmente vivir como nuestras la herencia judía y árabe, mezclada con la coincidencia de nacer en un momento histórico tan controvertido e intenso en México. Toda esta herencia conjugada en el nacimiento de Pe, no pueden más que aportar este caleidoscopio através del cual cuestionar la naturaleza de nuestra existencia, a través del cual te haces las preguntas más profundas y trascendentes que todos nos hemos hecho alguna vez ¿quiénes somos? ¿cuál es nuestro lugar en el universo? ¿cuál es nuestro propósito en esta existencia?
La respuesta que nos presenta David Grinberg, “Yo somos”, es clara y artísticamente presentada.
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Jerzy Grotowski

Si hay un director y maestro de teatro pionero en investigar, enfocar y  aplicar el trabajo del actor hacía un verdadero acto espiritual, ese es Grotowski.

Nacido en Polonia en 1933,  Jerzy dedico su vida a investigar la misión del teatro, un acto que en sus orígenes no estaba desligado de la religión y a través del cual las tribus humanas lograban trascendencia y conexión con sus fuentes. En ese sentido, la función del actor es ni más ni menos que la de encarnar el mito.

Su concepto de Teatro Pobre,  deja fuera a todo lo que no sea la relación de verdadera comunicación entre el actor y el espectador. Un actor preparado física y emocionalmente para encarnar el mito y de esa forma trascenderlo junto con la audiencia.

Este poderosa entrevista, introducida por la voz de Peter Brook,  facilita un acercamiento a este fundamental personaje del teatro contemporáneo.

Que lo disfruten.

Feliz Fuerza Vital

Querid@s lector@s:

Se termina un año lleno de profundos cambios y aventuras para nuestro Proyecto Yosomos.

El regreso de la familia a México, la publicación de artículos científicos, el inicio de las aventuras de Pe, los recuerdos del Cuaderno de Notas y  los viajes con los talleres 1 y 2 del Teatro Cuántico me dejan con una sonrisa al mirar hacia atrás.

Aunque lo mejor ha sido sin duda conocer y compartir con tanta gente luminosa. A tod@s ustedes muchas gracias por leer, comentar, venir a los talleres, colaborar y sobre todo por estar dispuestos a soñar despiertos.

Para el próximo año planeamos más viajes, más publicaciones, una obra de teatro  hecha con personas con capacidades diferentes, talleres para jóvenes y adultos, estrecha colaboración con proyectos amigos y todo lo que permita la ampliación de nuestra consciencia basada en la experiencia de ser y estar.

Hace menos de un mes en Los Cabos de Baja California, una viajera del Teatro Cuántico se acerco a mi para regalarnos generosamente unos resúmenes de libros de Jacobo Grinberg Zylberbaum hechos por ella hace algunos años por encargo de una editorial.

Hoy queridos lectores compartimos el primero de ellos elaborado por una nueva amiga de estas paginas. Se trata de Claudía Sánchez Musi a la cual le agradezco mucho su colaboración.

Se trata del resumen de uno de los libros de ficción de Jacobo, aunque hay quién considera que no se trata estrictamente de ficción, todo depende del cristal con que leamos.

Que lo disfruten, felices fiestas  y mis mejores deseos para ustedes y sus familias en el 2011.

David Grinberg

El alma humana va evolucionando y a través de las diferentes encarnaciones que tiene se le da la oportunidad de experimentar diversas aventuras que lo llevarán a la expansión de la conciencia, a la conciencia de unidad y en el mejor de los casos a percibir le ser multidimensional  aquel que es consciente de cada una de sus vidas integrando la experiencia y enseñanza de cada una de ellas. Esta obra está dirigida a cualquier persona interesada en el tema de la reencarnación. Así como a todos los que somos fans de lo que el brillante y hermoso cerebro de Jacobo tiene para nuestra propia evolución.

Claudia Sánchez Musi.

Resumen del libro:

“La fuerza vital del cielo anterior”

de Jacobo Grinberg-Zylberbaum

“El personaje principal de esta obra es un Ser exiliado en un planeta remoto y oscuro llamado Tierra. Fue exiliado por haber querido violar la zona prohibida del universo. Lleva once vidas las cuales son relatadas a lo largo de la obra. En cada una de las vidas se encuentra con seres que le ayudan en su crecimiento así como en su evolución para en algún momento poder regresar a su lugar de origen. Un lugar en el universo lleno de amor y armonía.

Capítulo I. Andrómeda. Yo Creo.

El autor comienza a relatar esta vida la cual al parecer es la primera ya que no tiene recuerdos de otra anterior. En esta vida su misión es la de expandir su capacidad de amar. Nació junto con su alma gemela y ambos han sido entrenados para permanecer en un estado de meditación. La comunicación que tienen es telepática. Como prueba de su amor el personaje y su alma gemela deciden cruzar a otro lado del planeta y es así como en su próxima vida reencarnan en la tierra.

Capítulo II. India. Yo Soy.

El personaje conoce a su alma gemela en un mercado,  tres semanas después se casa con ella (Soraya). Tienen ocho hijos y una vida tranquila  hasta que mueren quemados todos menos el personaje principal que sobrevive. Los últimos cinco años los vivió en silencio, en una profunda meditación.

Capítulo III. Egipto. Yo Tengo.

En esta vida nace con un gemelo (éste es su alma gemela), nacen como hombres. Fueron esclavos del faraón, Moisés los liberó de la esclavitud y lo

siguieron en un camino que los llevó a cruzar el monte Sinaí. La gente comenzó a matarse entre sí y su vida terminó siendo asesinados.

Capítulo IV. Japón. Yo Pienso.

El personaje nace siendo un “Señor de la guerra”, su vestimenta es una armadura y un casco, es un Samurai, violento y agresivo. Siempre tuvo la sensación de extrañar a alguien y cada vez que intentaba recordar se encendía en ira sin razón aparente. En una ocasión se topo con un contrincante, estaban a punto de iniciar una batalla la cual paró en el momento en el que se miraron a los ojos. A partir de ese momento en vez de ser su contrincante se convirtió en su maestro.

Capítulo V. Tibet. Yo Siento.

En esta vida el personaje se dedica a labrar el campo. Conoce a Milarepa un guía espiritual que caminaba sobre el agua, se reunía con él y algunos amigos para escuchar sus enseñanzas. Milarepa le enseñó a sentir.

Capítulo VI. Jerusalén. Yo Quiero.

El personaje pertenece a la tribu de Levy y se dedicaba a impartir las enseñanzas del templo. Vivía con Miriam su pareja, se amaban mucho. Tuvieron una hija llamada Esther. A pesar del amor que sentía por su esposa e hija tuvo que dejarlas para seguir a Joshua el hijo de Dios. Él se dedicaba a escribir todas sus enseñanzas así como las experiencias que vivió estando cerca de Joshua. Todos esos manuscritos los enterró en una cueva. Posteriormente Joshua fue crucificado y el personaje pasó los últimos días de su vida en la India.

Capítulo VII. India. Yo analizo.

En esta vida el personaje principal reencarna como mujer. Tuvo una vida muy dura, fue violada en repetidas ocasiones. Un día esta mujer conoce a un hombre que la ayuda mucho y le muestra que su vida era un aprendizaje y que ella debía analizar el significado de todo lo que le había sucedido.

Capítulo VIII. Polonia. Yo Equilibrio.

En esta vida el personaje vuelve a reencarnar en mujer, se dedicaba a estudiar la Torá. Se casó. Comenzó a tener visiones de otros mundos éstas visiones la llevaron a enfermarse, es así como termina su vida.

Capítulo IX. Francia. Yo Deseo.

En esta vida nace como hijo de aristócratas. Siempre fue rechazado por su madre, tenía un hermano y éste era su consentido y  el predilecto. Ella se dedicaba a hacer diferencias entre ellos. Por esta situación se odiaban y él estaba lleno de celos y envidia. Cuando tiene veintiún años su padre muere, al poco tiempo de este suceso encuentra a su madre en la cama de otra mujer besándose. Las cosas se complicaron y las mujeres decidieron mandarlo encarcelar por todo lo que él sabía, así, fue sentenciado y murió en la horca.

Capítulo X. Safed. Yo veo.

En esta vida el personaje se llama Daniel. Al igual que en su vida en Polonia en esta se dedica a estudiar la Torá. Conoció a Ari un maestro espiritual y decidió estudiar con él y convertirse en uno de sus doce discípulos más cercanos. Entre las enseñazas que tuvo aprendió a recordar sus vidas pasadas.

Capítulo XI. Rusia. Yo Uso.

En esta vida el personaje es uno de los hombres que inicia la revolución de 1905 junto con Vladimir Ilich quien adoptó el seudónimo de Lenin. El personaje va a prisión y al salir se reúne de nuevo con Lenin en 1917. Juntos construyeron el socialismo soviético. Al subir Stalin al poder  fue arrestado y fusilado.

Capítulo XII. México. Yo Se.

En esta vida, la última que el autor relata el personaje nace en México. Vive con la sensación de poseer un cuerpo con un supraconsciente asociado a la luna. Con el tiempo se llena de resentimientos y se da cuenta de que lo único bueno en su vida es Katya con la cual se asume absolutamente dependiente. Ella no quiere vivir con él sin embargo hacen el amor y él se pierde en ella. En este capítulo no solo relata sus sentimientos hacia Katya, también escribe algunos poemas que tienen que ver con ese amor, con la mujer, con el deseo. Al final se encuentra con una gran sorpresa. Katya es Miriam. Él comienza a evolucionar como ser humano aceptándose y apreciando las experiencias que le brinda la vida. Se da cuenta que ya no hay diferencia entre esta vida y las demás. La Conciencia del sentir es la misma.

Resumen elaborado por Claudia Sánchez Musi

Personaje

Personaje

Vienes y vas y luego regresas para volverte a ir.

De México salio un pedazo de tu corazón que no ha terminado de llegar. Ni con la comida, los amigos, ni la familia se atreve a aterrizar. Si, a aterrizar, porque tampoco se quedo en otra parte de la tierra, esta por ahí volando, ni siquiera llego contigo a Barcelona, ni lo encontraron en los equipajes perdidos.

Hoy te doy la bienvenida no eres tú, ni tampoco yo. Eres tú y soy yo. Te llamas Personaje y te necesito para seguir contando cosas de mi, sin usar mi nombre y mis recuerdos.

Te necesito porque estoy cansado de hablar de mi mismo cuando hablo de mi.

Por suerte alguien te invento, algún sabio se dio cuenta que no era necesario hablar de personas reales en las historias que por más verídicas que sean ya no son la realidad

¿Cómo llamarte?

Quizás simplemente Personaje o tal vez un nombre normal:

Pedro, Juan, José…

¿O podrías ser mujer y tener la ventaja de estar más alejada de mi realidad?

Vamos a ver. Si eres personaje y te llamas Personaje tendrías de entrada problemas de identidad, lo cual no esta tan mal, eso añade un poco de conflicto. Además la palabra es tanto femenina como masculina aunque creo que deberías definir tu sexo.

¿Deberías?

Le estoy escribiendo a algo que no solo no existe si no que además no he terminado de crear.

¿Quién lo decide? ¿Tú o yo?

Dicen que con el tiempo tú, que de algún modo empiezas a moverte solo, a caminar por ti mismo. Pero ni siquiera tienes nombre aún. Que descaro, que precocidad.

Si, es verdad que quiero escribir más libremente en Yosomos y que me siento atado a mis recuerdos, que quiero distanciarme de mi yo para contar cosas que no son exactamente mis memorias, pero eso no te da ningún derecho a decirme lo que tengo qué hacer.

Me rindo decide tú. Personaje esta bien, que yo sepa eres el primer personaje que se llama Personaje.

Estoy de acuerdo.

Y además no dirán que tal o cual hizo no se qué cosa, si no dirán:  fue un personaje.

Muy bien ahora que has ganado tu primera batalla y comienzas a existir no me queda más que empezar a contar tu historia.

Ah, un detalle ¿Te puedo decir Pe de cariño igual que a las Penélopes.?

¿A quién le estoy hablando?

(Pausa.)

Ahora si vamos a empezar a contar tu historia.

Pe nació una mañana de niebla que no dejaba ver muy claro en dónde se estaba;

si en el Líbano de su madre que dormía anestesiada completamente por la cesárea de emergencia, en la Polonia helada de un padre acostumbrado a los partos de varones o en la Ciudad de México a la cual regresaba la sangre de los centros ceremoniales, sangre de los mejores sacrificados a los dioses en esta ocasión olímpicos que se aparecían en las televisiones del mundo.

No esta claro del todo, solo hay niebla y frío, una cobija azul y una pulsera con dos apellidos pero sin ningún nombre aún.

Una enfermera te baña y te lleva al cuarto de cunas, desde el vidrio tu abuela libanesa te mira y siente un deseo enorme de alimentarte con Kibe, entonces se enamora de ti, le gustaría salir corriendo por las calles de Beirut a conseguir una nodriza, igual que cuando nació su hija dos décadas atrás. Una niña sietemesina y melliza, todos los vecinos trajeron bolsas de agua caliente durante dos meses a todas horas del día y de la noche hasta que los bebes de un kilo cada uno pudieron dormir en una cuna normal y sobre todo sobrevivir.

La niebla se despeja y nos damos cuenta de que esto es America y este es un hospital en donde no se toca a los recién nacidos, y entonces llega la formula en el biberón y todos se convencen, los laboratorios saben mejor que la naturaleza lo que necesita comer un bebe.

Sin leche y sin abrazos maternos pasas tus primeros días rodeado de niños y niñas a los que no se les pregunto si querían pagar el precio de nacer en el México de la paz y la abundancia, a todos se les cobra a la misma hora alimentándolos con polvos inventados en Suiza.

Tienes horas de nacido y todavía no ves, pero escuchas, no palabras de amor, pero si los sollozos de todos los recién llegados que en ese hospital de la Colonia Roma, en ese cuarto de cunas simétricas, se saben desheredados de su propio país.

Tu abuela mira a través del cristal y llora sin confesarle a nadie su deseo de amamantarte.

Dos Amigos

Dos amigos

He contado de la familia en estas paginas digitales, pero hoy quisiera escribir de los amigos. Escojo a uno como pudiera escoger a muchos otros. La verdad, no se muy bien la razón por la que se trata de Leonardo Cohen. A parte del cariño que le tengo, quizás se deba a que desde que tengo memoria ha estado muy cerca de mi o a lo mejor se debe a la intensidad de nuestras experiencias, las cuales aparentemente fueron vividas con enorme tranquilidad.

La historia inicia en donde comienza mi recuerdo, en una clase de preescolar, en la que un niño especialmente flaco y con lentes se comía el azúcar glas que sobraba del sobre para espolvorear los panques Suandy.

–              Me llamo Leonardo como el pintor italiano, mi papá también es pintor.

Estas son las primeras palabras que le recuerdo. Y luego en la primaria nos mirábamos sin hacernos caso, como si estuviéramos agarrando fuerzas para lo que vendría después.

–              Leo trae un listón negro y dice que no durmió toda la noche por estar llorando.

–              No es para menos, mataron a John Lennon.

–              Un fan, lo oí decir que lo admiraba mucho, que esta arrepentido.

–              Afuera de su casa.

–              Si, con una pistola.

–              Y Leo ¿Cómo esta?

–              Queda claro que no es John Lennon, pues sigue vivo.

–              Que simpático.

De pronto advertí que Leo Seguía ahí y yo podía compartir la música que me prestaban mis hermanos mayores con alguien que además veía todos los días. Y durante la secundaria nos quedamos meses sin salir el patio por cantar a Violeta Parra, Silvio Rodríguez, Oscar Chávez, Los Beatles, The Who, Van Morrison  … Eran los ochentas pero nosotros vivíamos el rock con un retraso de veinte años, era Polanco pero escuchábamos a la Nueva Trova.

Entonces Leo -de unos trece años- escribió una obra de teatro acerca de la guerra fría. Su personaje era por supuesto El Rojo y  yo El Azul, la historia acababa en explosión nuclear. Pero, en realidad hablábamos del odio al otro, al diferente, de lo que puede provocar y de hecho provoca. Sobra decir que Azul y Rojo eran exactamente igual de perversos.

Le costo más de un año, pero al final consiguió que me uniera al Hashomer Hatzair. Un minoritario movimiento juvenil scout, sionista y socialista , de hecho Leo esta por estrenar un video documental con este tema.

Los próximos años mi vida se centrarían en la Shomer como cariñosamente llamamos al movimiento juvenil ubicado en Calderón de la Barca 18 en Polanco. Desde el primer día -a los quince años- comencé a educar. Un niño formando a niños, la mejor de las utopías. Los contenidos eran impresionantes, todo estaba dirigido a la vida comunal. Desde los campamentos, hasta la historia del pueblo judío, los temas estaban salpicados y entendidos desde el fenómeno de la lucha de clases.

Daba igual que casi todos hayamos tenido coche desde los dieciséis o que los crímenes de Stalin especialmente dirigidos a los judíos tuvieran décadas de haber visto la luz. Nosotros éramos socialistas. Los coches servían para recoger y llevar niños a cada uno de los rincones de la inmensa Ciudad de México y la URSS había entendido mal el marxismo. Por lo demás éramos sobre todo antifascistas, nuestra casa o Ken (nido) llevaba el nombre de Mordejai Anilevich, el héroe que levanto las cenizas del Gueto de Varsovia contra la maquinaría Nazi y logro resistir más tiempo que toda Polonia junta. Vivíamos en y para el Ken, dejabamos de lado nuestras demás actividades y deportes para entregarnos a la causa del Kibutz y la Paz y estábamos afiliados a “Paz Ahora” el movimiento pacifista israelí que acabo con la primera Guerra de Líbano.

Aunque la verdad de las cosas es que estábamos ahí porque éramos inmensamente felices. Teníamos todo lo que un adolescente puede pedir: amigos,  amores, sexo, fiestas, danza, teatro, música, nuestro propio periódico y nuestro propio método de aprendizaje y enseñanza. El mundo cabía en aquella casa, de hecho no había algo más afuera o mas bien no queríamos que lo hubiera.

Estuvimos juntos en el Kibutz Gaaton en la Galilea durante casi un año. A Leo y a mi nos toco trabajar en la plantación de kiwi. A parte de recoger la fruta y podar, nos toco plantar decenas de nuevos árboles en un terreno rocoso y salvaje que limpiamos desde el principio. Los kiwis son árboles diseñados por el hombre gracias a la poda y a unos cables que los sostienen, en su estado salvaje la planta es una enredadera originaria de China.

Volvimos a México e irremediablemente crecimos en edad y nos despedimos de la shomer, aunque a algunos se nos quedo pegada en la piel me parece que para siempre.

Entonces empezó nuestra vida separados, Leo se fue a estudiar a la Universidad Hebrea de Jerusalén Historia de África, maestría en Religiones Comparadas, doctorado en Historia y con los años se convirtió en uno de los pocos estudiosos del cristianismo de Etiopía entre los siglos XVI y XVII. Los cristianos en aquel país africano han sido una minoría casi siempre oprimida.

A Leo siempre le gusto investigar sobre los “otros”, quizás creo yo, para encontrarse en los demás por más alejados que estén de su propia realidad, para demostrar acaso que cualquiera puede estar de un lado o del otro del poder con enorme facilidad y para decir que los personajes Azul y Rojo de aquella obra juvenil pueden llegar a ser exactamente iguales. Ahora mismo vive en Roma invitado por una renombrada universidad italiana para seguir con sus estudios de post doctorado.

Nos hemos visto en contadas ocasiones: en la boda de Chava su primo y mi gran amigo, en Madrid junto con Marcos -otro gran amigo- acompañando ambos a Leo en la producción de su documental sobre la Shomer de México y en Barcelona hace unas semanas en donde nuestros respectivas familias al fin se conocieron.

Como si nada hubiera pasado, como si de pronto el tiempo se comprimiera junto con el espacio que compartíamos, pasamos la mañana en un parque, comiendo pan y embutidos, hablando de todo y sobre todo de nada, disfrutando del sol del fin del invierno y riéndonos sin parar de cualquier cosa. Me encontré con Leo pero estaban presentes todos los demás. Estábamos en Barcelona porque en algún lado se ha de estar, aunque los jardines de La Tamarita eran también el Parque del Reloj.

El Abuelo Que Se Volvió Grinberg

Queridos lectores, se que consideran que debí haber empezado por aquí, pero pienso que no hubiera sido interesante. Hoy por hoy mi familia solo es una más de las de tipo extraño que abundan por ahí. Es más, tal como están las cosas, ya tener una familia, sea como sea está, es ganancia. Así que, sin darle mayor importancia empecé a contar de todos usando sus nombres, sus diminutivos y sus sobre nombres, con lo que comprendo la confusión general.

Voy a empezar entonces por relatar la historia de la familia desde mi punto de vista y guiado por la línea familiar Grinberg remontándome lo más posible en el pasado.

Así hacemos un mapa para comprender mejor a los múltiples personajes del blog.

Yosomos también lo que llevamos en la mochila del pasado. Dentro cargas pesadas y ligeras viajan de generación en generación y casi sin darnos cuenta vamos dejando por el camino, como si fueran una señal, parte del contenido y así mismo metemos cosas nuevas o prestadas por el viento de los lugares en donde andamos y que se vuelven parte de la mochila, que a su vez pasamos a nuestros hijos, amores, amigos, lectores…

El Abuelo Que Se Volvió Grinberg

Mi abuelo Samuel David Warshavsky nació en un pequeño pueblo cercano a Varsovia de nombre Sokoloff Podliansky. Hijo de un rabino estudioso y escritor de libros de comentarios de las escrituras, decidió dedicarse a los negocios, abriendo una peletería en el pueblo.

Con los años se caso y tuvo cuatro hijos, el único varón fue mi padre Abraham.

A mi abuelo le empezó a ir muy bien, tanto que los recaudadores de impuestos polacos no le quitaban el ojo de encima, hasta que lo obligaron a pagar una suma que no tenía y como no la pagaba, las autoridades le denegaron el permiso para poder sacar un pasaporte para él y su familia, de esta forma se aseguraban de que no dejaría el país.

Así las cosas, una mañana leyendo el diario en Yiddish que se editaba en el pueblo, mi abuelo se encontró con un anuncio sorprendente:

“México, país americano con las mejores oportunidades, abre sus puertas a la emigración europea. Especialmente son bienvenidas las familias judías

Firma: Plutarco Elías Calles. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”

Mi abuelo leyó una y otra vez el anuncio.

–       ¡ Hay un país en el mundo que quiere a los judíos y no solo a los que ya viven ahí, si no a los de Europa, a los de Polonia, a los de Sokoloff Podliansky, es decir a mi y a mi familia. !

Estaba claro, tenían que emigrar al paraíso terrenal. Pero ¿Cómo?

Les habían quitado el permiso para sacar el pasaporte y no podían salir de Polonia. La cabeza de mi abuelo daba vueltas y vueltas hasta que entro un vecino a la tienda.

–       Samuel David, se murió tu tocayo Grinberg,  el pobre hombre, quince años enfermo y nadie quién le llore, cierra, cierra, vamos al entierro.

Mi abuelo bajo la cortina de la tienda y salio a acompañar al cortejo. Luego del entierro ofreció su casa para rezar durante los siete días de luto y una vez concluidos, se ofreció también a hacerse cargo de los tramites de defunción.

Una mañana se levanto temprano para viajar a Varsovia y encargarse de todo el papeleo. Mas al bajarse del autobús que lo llevo a la capital, le vino repentinamente una idea a la mente.

Fue a retratarse, espero dos horas de revelado, pidió permiso para entrar al baño del estudio fotográfico, saco una pequeña navaja, tomo el pasaporte de Grinberg, le quito la foto y en su lugar puso la suya.

Salio al ajetreo de Varsovia. Se hablaba y se gritaba en Yiddish y Polaco por igual, se ofrecía pan de los pueblos cercanos, los anarquistas discutían con los comunistas, el teatro en Yiddish anunciaba un circo judío, música Kleismer sonaba a cambio de unas monedas y un profesor sentado en una banca ofrecía clases de Esperanto, el idioma de la paz.

Pero la mente de mi abuelo, recién autobautizado con un nuevo apellido, caminaba ya por las calles situadas a espaldas del Palacio Nacional, donde gobernaba el presidente Calles que había escrito aquella nota publicada en el diario local de su pueblo.

Y la familia llego a la capital mexicana en donde fueron muy felices, pero además, en donde se salvaron del asesinato masivo que dejo a aquel pueblo sin un solo judío y que, por si fuera poco, sepulto la tumba donde esta enterrado el Grinberg original, debajo de toneladas de basura.

Muchos años después, el heredero del Presidente Calles ordenaba disparar contra los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, la Ciudad de México celebraba los Juegos Olímpicos izando una bandera manchada de sangre y en un hospital de la Colonia Roma nacía un niño con los mismos nombres de su abuelo ya fallecido: Samuel David, mejor conocido como David o Dudi, para mi simplemente yo y que escribe estas palabras que ahora lees.