Personaje

Personaje

Vienes y vas y luego regresas para volverte a ir.

De México salio un pedazo de tu corazón que no ha terminado de llegar. Ni con la comida, los amigos, ni la familia se atreve a aterrizar. Si, a aterrizar, porque tampoco se quedo en otra parte de la tierra, esta por ahí volando, ni siquiera llego contigo a Barcelona, ni lo encontraron en los equipajes perdidos.

Hoy te doy la bienvenida no eres tú, ni tampoco yo. Eres tú y soy yo. Te llamas Personaje y te necesito para seguir contando cosas de mi, sin usar mi nombre y mis recuerdos.

Te necesito porque estoy cansado de hablar de mi mismo cuando hablo de mi.

Por suerte alguien te invento, algún sabio se dio cuenta que no era necesario hablar de personas reales en las historias que por más verídicas que sean ya no son la realidad

¿Cómo llamarte?

Quizás simplemente Personaje o tal vez un nombre normal:

Pedro, Juan, José…

¿O podrías ser mujer y tener la ventaja de estar más alejada de mi realidad?

Vamos a ver. Si eres personaje y te llamas Personaje tendrías de entrada problemas de identidad, lo cual no esta tan mal, eso añade un poco de conflicto. Además la palabra es tanto femenina como masculina aunque creo que deberías definir tu sexo.

¿Deberías?

Le estoy escribiendo a algo que no solo no existe si no que además no he terminado de crear.

¿Quién lo decide? ¿Tú o yo?

Dicen que con el tiempo tú, que de algún modo empiezas a moverte solo, a caminar por ti mismo. Pero ni siquiera tienes nombre aún. Que descaro, que precocidad.

Si, es verdad que quiero escribir más libremente en Yosomos y que me siento atado a mis recuerdos, que quiero distanciarme de mi yo para contar cosas que no son exactamente mis memorias, pero eso no te da ningún derecho a decirme lo que tengo qué hacer.

Me rindo decide tú. Personaje esta bien, que yo sepa eres el primer personaje que se llama Personaje.

Estoy de acuerdo.

Y además no dirán que tal o cual hizo no se qué cosa, si no dirán:  fue un personaje.

Muy bien ahora que has ganado tu primera batalla y comienzas a existir no me queda más que empezar a contar tu historia.

Ah, un detalle ¿Te puedo decir Pe de cariño igual que a las Penélopes.?

¿A quién le estoy hablando?

(Pausa.)

Ahora si vamos a empezar a contar tu historia.

Pe nació una mañana de niebla que no dejaba ver muy claro en dónde se estaba;

si en el Líbano de su madre que dormía anestesiada completamente por la cesárea de emergencia, en la Polonia helada de un padre acostumbrado a los partos de varones o en la Ciudad de México a la cual regresaba la sangre de los centros ceremoniales, sangre de los mejores sacrificados a los dioses en esta ocasión olímpicos que se aparecían en las televisiones del mundo.

No esta claro del todo, solo hay niebla y frío, una cobija azul y una pulsera con dos apellidos pero sin ningún nombre aún.

Una enfermera te baña y te lleva al cuarto de cunas, desde el vidrio tu abuela libanesa te mira y siente un deseo enorme de alimentarte con Kibe, entonces se enamora de ti, le gustaría salir corriendo por las calles de Beirut a conseguir una nodriza, igual que cuando nació su hija dos décadas atrás. Una niña sietemesina y melliza, todos los vecinos trajeron bolsas de agua caliente durante dos meses a todas horas del día y de la noche hasta que los bebes de un kilo cada uno pudieron dormir en una cuna normal y sobre todo sobrevivir.

La niebla se despeja y nos damos cuenta de que esto es America y este es un hospital en donde no se toca a los recién nacidos, y entonces llega la formula en el biberón y todos se convencen, los laboratorios saben mejor que la naturaleza lo que necesita comer un bebe.

Sin leche y sin abrazos maternos pasas tus primeros días rodeado de niños y niñas a los que no se les pregunto si querían pagar el precio de nacer en el México de la paz y la abundancia, a todos se les cobra a la misma hora alimentándolos con polvos inventados en Suiza.

Tienes horas de nacido y todavía no ves, pero escuchas, no palabras de amor, pero si los sollozos de todos los recién llegados que en ese hospital de la Colonia Roma, en ese cuarto de cunas simétricas, se saben desheredados de su propio país.

Tu abuela mira a través del cristal y llora sin confesarle a nadie su deseo de amamantarte.

4 comentarios en “Personaje

  1. mi querido David,
    que momento tan maravilloso he vivido al leer tus lineas,
    es lo mas claro, el personaje, y al final de todo la aventura del amor, apesar de todas las etiquetas de este mundo,
    recibe un abrazo lleno de luz.
    paty danel.

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