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Gracias por venir a la presentación de Yosomos

Yosomos IMSS Presentación 12/10/15

Queridos lectores:

Escribo para compartirles la maravillosa tarde que pasamos ayer presentando el libro, hablando sobre la auto publicación y por si fuera poco, inaugurando con nuestra conferencia la Biblioteca de la Sala de Exposiciones del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

Las palabras con las que comenzó la poeta Ana de la Macorra me llenaron de animo para seguir escribiendo y compartiendo mis historias.

Tuvimos la fortuna de contar con un público entusiasta y participativo.

Una de las preguntas que me hicieron fue ¿Qué busco decir con el libro?

Mi respuesta fue: busco compartir mi visión de la identidad la cual abarca más el plural que el singular. Pero sobre todo me interesa contar historias, compartir e inventar algunos recuerdos e invitar a mis personajes a escribir conmigo. Y no es tan metafórico… si no me creen, lean el libro.

En fin, una tarde de fiesta de las palabras, algunas pocas escritas por mi y otras muchas que esperan a los lectores en la nueva biblioteca.

Un placer, un honor. Gracias Diana Heredia e Instituto Mexicano del Seguro Social por la invitación y gracias Ana por la presentación.

Les dejo otra foto y un fuerte abrazo

Y claro, el link para comprar el libro Yosomos

Ana de la  Macorra y David Grinberg

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Presentación Yosomos IMSS

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Estimados lectores:

El lunes 12 de octubre a las cinco de la tarde tendremos la presentación del libro en el Centro Médico Siglo XXI.

La poeta y gran amiga Ana de la Macorra nos acompañará y espero que muchos de ustedes puedan venir a nuestra fiesta de las letras.

Y si aún no tienen su libro, al finalizar los venderemos.

Todos abrazados, todos invitados.

Conferencia Yosomos

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Queridos lectores:

Estoy feliz de haber sido Invitado por Cultura IMSS, para conversar sobre el libro y el blog Yosomos y charlar acerca de la auto publicación, los libros digitales  y la experiencia de compartir contenidos en linea.

Haciendo el honor de acompañarme, la poeta Ana de la Macorra.

Habrá venta y firma de libros.

Los esperamos el 25 de mayo a las 3:15 de la tarde en Avenida Reforma 476 en la Ciudad de México

Abrazos

Video Yosomos en la Universidad Iberoamericana

Queridos lectores:

Gracias a mi querido amigo Jaime Langarica por la grabación, hoy les puedo compartir el video completo de la presentación de mi libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana el pasado 15 de enero.

Tuve el honor de que  Ana de la Macorra y el Doctor Luis Miguel Martínez, hayan sido tan generosos en presentar el libro de una forma tan emotiva. Los invito a comprobarlo escuchando sus palabras y a por supuesto a leer Yosomos

Acá les dejo el link para su descarga.

Libro Yosomos

Gracias y un abrazo para todos.

 

 

Palabras de Luis Miguel Martínez

Queridos lectores:
Como saben el pasado 15 de enero presenté mi libro en la Universidad Iberoamericana.
Al principio del  académico acto, el Doctor Luis Miguel Martínez Cervantes leyó unas conmovedoras palabras que a continuación les comparto.
Luis Miguel te agradezco enormemente por la lectura que haces de mi libro y gracias también por todo tu apoyo para la difusión del mismo.
Gracias también a Ana de La Macorra por la belleza de las palabras que siguieron y que ya he compartido en una entrada anterior.

“Es liegt an uns, ob alles bleibt, wie es ist.
Es liegt an uns, ob sich was ändert in der Welt von heute.”

Hannelore Frank

“Muchos de nuestros pensamientos ni siquiera son nuestros
si no que provienen del colectivo,
porque existe una constante interacción entre todos los cerebros”

Jacobo Grinberg Zylberbaum

Santa Fe, Ciudad de México, año 15 del siglo veintuno (Anno Domini) …  año 5575 del ha’luach ha’ivri (Anno Mundi)

Querido Sr. Warshavsky,

Hace más de 85 años llegaste a estas tierras desde tu natal Skoloff Podliansky que está al cobijo de la Virgen de Chestojowa. Si bien, tú que acá fuiste el Polaco y allá el Judio, tal vez nunca imaginarías que uno de tus hijos, disfrutaría tanto de la vida académica, en los libros y en los salones de clase, como tu lo hiciste en la peletería de República del Salvador y en el frontenis.

Según cuenta tu hijo, los días apacibles en Sócrates 308 terminaban con la lectura de alguno de tus libros de la colección de ciencia ficción. Todos esos sueños marcianos, de invasiones extraterrestres y de viajes por las estrellas, algún día tendrían que reflejarse en lo que tu hijo escribiera.

Un buen día de invierno llegó a mi oficina, en el caos académico del departamento de comunicación, entre el diario antagonismo de la ciencia, la ingeniería y la palabra. Me entregó su libro y me dijo que quería presentarlo aquí mismo en la universidad.

Llegaron unas vacaciones, no sé si un puente ó sólo un fin de semana, pero sin haberlo pensado, este libro me acompañó a Acapulco –que no sabía habían disfrutado tanto en familia juntos tus hijos. Al alba, y viendo la bahía desde la terraza de mi cuarto de hotel, comencé a leerlo. Al principio me sonó a la cita de Hannelore Frank con la que comienzo esta carta.

“En nosotros queda, asegurar que todo esté como está
queda en nosotros, todo lo que hemos cambiado en el mundo de hoy.”

Comienza la historia con los pasos de David por las vías de Treblinka, donde hoy quedan unos sencillos bloques de concreto que nos recuerdan el odio y dolor que pasó por esa ruta. ¿Quién es David? ¿Cuántos David hay?

Entre sorbo y sorbo de café, llego a Samuel y la historia de la piel. Y me llaman mucho la atención esas palabras, “el mundo que conocemos se acabará, el dulce Yiddish, se dejará de pronunciar, nuestros hijos serán aniquilados” … aniquilados, me recuerda de nuevo las palabras de Hannelore Frank, todo está en nosotros.

Sigo leyendo … aunque llegó el tiempo de la fruta tropical, y el dolor con el que comienza el libro, me hace pensar en todo el dolor y sufrimiento que está en el origen de las historias de David. Aunque debo confesar, que al igual que el día que mi amigo Fernando – si el hijo pequeño de Doña Martina, nos presentó a David y a mi … fue raro, como el comienzo del libro. Luego, el primer día que escuché la historia de tu hijo, que está desaparecido y la idea del teatro cuántico, confirmé que en todo esto … lo grinbergiano podría y debería ser raro. Seguí con el libro … al ritmo de la papaya, la piña y la Sandía.

“Vienes y vas y luego regresas para volverte al DF” … casi como este año de mis viajes por el mundo … por momentos he pensado en la vida de los emigrados y aquellos que fueron desplazados por la guerra. Que suerte la de tus hijos Abraham, de haber nacido en una tierra como esta, fértil y próspera en todo.

Página 33 … el barrendero, el ombligo y los prepucios y riñones que lo acompañaban. Que recuerdos de los tiraderos de basura a los que llegamos los “nuevos colonizadores de Santa Fe”, aquellos que teníamos miedo de los panchitos y de salir tarde porque no había iluminación en la ZEDEC, como bien le decían a la Zona de Desarrollo Controlado de Santa Fe . Casi como emigrados pasábamos por un Treblinka urbano, sin embargo cada noche regresabas a tu zona de confort, con una buena dosis de realidad.

David nos cuenta en una mezcla de realidad y ficción el paso por un viaje, por la vida de David, Samuel, Jacobo, David – fuera del libro y varios Pe, estas migraciones entre la realidad cruel y dura, la fantasía y ficción reconfortante, y la grinbergialidad de una escritura casi cuántica como su famoso teatro. Pequeñas piezas, que seguramente fueron escritas en ese viaje donde fue a dejar piedras al cementerio de los Warshavsky.

Me pregunto si Rock Hudson y Liz Taylor que anduvieron en estos lugares, habrán desayunado unos huevos motuleños que me acompañan en la lectura, con el arrullo del vaivén de las olas que no se alcanzan a oir en la montaña cerca de la Escénica. Jacobo y el viaje al encuentro del Buda, contado desde Tel Aviv. Tajine y jumus. El recuerdo de una madre que abraza a un bebe y la dichosa fórmula Suiza hecha en Lerma. Sigue el viaje, hacia el final de esa vacación, puente o fin de semana que me supieron a gloria. Termino la lectura, con el recuerdo de Ur de los Caldeos, de Treblinka … y la duda ¿hay banquetes para festejar el Bar Mitzvah?

Hoy, tu hijo me invitó a comentar su libro. Para nosotros los académicos, los hombres y mujeres de los libros, es como un festejo. Nos deleitamos –como en el Banquete de Platón, de la alegoría del saber, de acompañar al autor en sus ideas hechas letras y palabras. Y en una euforia muy particular, invitamos a los que comparten estas paredes a leer, por qué si no leemos no escribimos y nuestras historias se pueden perder y derretirse como los copos de nieve que en el deshielo polaco dejan de cubrir las piedras perpetuas en Treblinka para recordarnos el pasado.

Así pues, Abraham … tu hijo no solo sabe hacer hombres, como le dijiste, … sabe preparar hombres y mujeres para los demás … y también Abraham … tu pequeño David, sabe escribir libros.

Shalom

רעסט אברהם, דוד איז אַ גוט שרייַבער.

Luis Miguel Martínez Cervantes.

15 de enero de 2015

2015-01-15 Ibero

Ibero 15 enero 2015

Ayer presentación en la Ibero

Gracias a todos por la alegría alcanzada en la fiesta de las palabras en la que se convirtió la presentación de mi libro Yosomos en la Ibero.

Especialmente gracias al Doctor Luis Miguel Martínez y a Ana de la Macorra por sus hermosas palabras.

Y yo feliz con la respuesta de los que ya leyeron el libro y con la ilusión de que los que pronto lo leerán lo disfruten tanto como estos primeros lectores.

Abrazos

Libro Yosomos

Presentación del libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana
Presentación del libro Yosomos en la Universidad Iberoamericana

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Palabras de la Presentación de Yosomos

Queridos lectores:

Les comparto mis palabras en la presentación de mi libro el 10 de octubre

Buenas tardes a todos estoy feliz de regresar a Tlaxcala.

Agradezco al maestro José Arellano y a Xadani su invitación a este hermoso espacio.

A Ana de la Macorra y a  José Arellano por sus palabras.

A mi esposa Mery por estar aquí y a todos ustedes por el favor y el calor de su compañía.

Yosomos es un palabra mal dicha quizás, inventada por mí a fin de cuentas y que se me ocurrió caminando por un parque del otro lado del mundo.

Me gusta ser concreto, resumir, por eso me pareció en ese momento, que había encontrado en esta palabra que no existe o no existía, un resumen de varias ideas que me han obsesionado desde que descubrí de la mano de mi hermano Jacobo que la mente no está alojada únicamente en nuestro cerebro, que también está en el colectivo, en la nube, en la lattice y que ese campo de conexión está habitado por toda la conciencia, además de por la que cada uno de nosotros posee.

Somos nuestro país hoy más que nunca ensangrentado, somos nuestra religión integrada a los huesos y a los sentidos, somos las ciudades y pueblos que pisamos en vida y a través de las huellas de nuestros padres y abuelos, somos nuestros hijos y todo lo que les dejamos, ese todo que siempre nos parece poco, somos nuestros amigos, alumnos, maestros…

Este libro que hoy presentamos es también breve y concreto. Se trata de un juego de identidad en el que me atrevo a ser muchos para poder buscar quién soy o quiénes somos, no hay mucha diferencia entre el plural y el singular.

“Pienso luego me desaparecen”. Decía la cartulina arrugada de un estudiante hace dos días en una marcha de rabia por lo que pasa en nuestro país. Escrita con plumón y con prisas, esta poderosa frase no ha dejado de dar vueltas en mi cabeza, ya que si bien expresa una verdad incuestionable  a la luz de los últimos acontecimientos, también es cierto que las ideas no pueden desaparecer, y si para Ray Bradbury los libros son indestructibles aunque sean quemados por sus bomberos de Farenheit 451, este libro deja mi identidad en cierta medida fuera de mi y eso no sé porqué me resulta liberador.

¿Qué podemos hacer en un mundo enloquecido por el dinero, el poder y la violencia? ¿Qué nos queda a los que no hemos perdido la esperanza?

Nos queda dejar en la conciencia universal nuestras ideas usando libros, paredes, la web y toda experiencia de libertad.

Invitados todos a leer y sobre todo a volver a Descartes, a pensar para luego existir.

Con su permiso voy a leer un poco del libro…

Libro Yosomos

David  Grinberg Preciado 2014
David Grinberg Preciado 2014

 

Palabras de Ana de la Macorra

Queridos lectores:

Emocionado y con profundo agradecimiento a la escritora Ana de la Macorra les comparto las palabras que preparó para la presentación del Libro Yosomos, ayer 10 de octubre de 2014 en la Ciudad de Tlaxcala México.

Y si no han leído el libro, les dejo el link para pedirlo en Amazon en su versión digital o en papel.

Libro Yosomos

El libro que hoy, alegremente presento, llamado Yosomos, de apariencia pequeño, es uno grande en verdad. Tan grande que termina justo cuando vuelve a comenzar y nos lleva a adentrarnos en una aventura hacia el infinito… Yosomos, es un libro que invita al lector a sentir en la sangre, en la respiración, en las tripas y en el pensamiento la multiplicidad de existencias habitando en una sola. De abrirse a todas las posibilidades posibles.

Yosomos, es la historia de todas las historias de la humanidad. Se palpa, en su ritmo de espiral, el YO que todos y todas somos. En setenta-y-tantas páginas, quien elija sumergirse en este mágico-océano podrá disfrutar, o no, de experienciar las miles y miles de opciones en sentimientos, ideas y sus cuitas; dependiendo del mundo interior de cada persona que lea. Porque, como reza el popular dicho: “cada quien es un mundo”. Por ello es que son “miles y miles”… Como un actor que tiene la capacidad de interpretar “los miles y miles” de personajes de las obras de teatro de la vida.

No obstante, también, la o el lector, podrá detenerse a respirar el constante y develador cuestionamiento que se asoma en cada pieza de “la historia de las historias” en Yosomos; es decir, preguntarse uno mismo acerca de lo que hemos creído la razón o sentido de la existencia. De pronto, toda esta estructura mental se derrumba. Las religiones, las disciplinas científicas y sus –entre comillas—“verdades”, los ires y venires sociales y políticos, los santos gobiernos… Todo ello impregnado de opuestos, en la perpetua danza entre un extremo y los otros. Las creencias y valores se vuelven obsoletos, carentes de luz, ¡plop! Se caen los vestuarios y el ser humano se queda desnudo ante el vacío y su enorme posibilidad.

Claro, sin dejar de tener una sonrisa en la cara que le grita al espejo: “¡Ah, te caché! Entonces, ¡no hay separación!”

(pausa)

Al ir leyendo Yosomos, me fui deslizando, gradualmente, a experimentar algo así como un viaje al interior de mí misma a través de mi Yo, el Yo que eres tú y que lo escribo yo que me llamo David… Aunque si me preguntas mi nombre te diría que me llamo Ana, porque así me llaman mis otros yo, o sea ustedes y otros más.

En mi lectura y relectura de Yosomos, me fui meciendo en un Juego de tiempos todos al mismo tiempo. Algo llamó a la puerta de mis sentires y al abrirla, descubrí una caricia afelpada de tristeza. Mi humanidad que es la humanidad de todos los hombres y mujeres en la historia, esa humanidad que apenas logro entender en su capacidad de destrucción y creación. Una humanidad, una sola que Yosomos, inmersos en la dualidad del necesario baile de lo terrible y lo maravilloso. De lo hondo y lo superficial, de la luz y la oscuridad… De lo atroz que habita en mí y lo más sublime. Los opuestos creando danzas y desplazamientos en el espacio de lo que no es para ser y luego dejar de ser.

Las aparentemente distintas historias que se van develando son la misma y una sola. El aparente horror que los humanos crean al avanzar en el camino de la vida con tiempo para luego sembrar flores y cantar himnos de paz y alabanzas majestuosas. Unos van otros vienen, todos del mismo lugar hacia el mismo lugar. Yosomos es una propuesta firme para abrir los ojos del corazón y a través de sentir la colectividad del ser, la unicidad, preguntarme, preguntarnos…

¿Es, el ser humano, un ente individuo… un fragmento de este Todo que Yosomos en la nada. Y en el Yosomos, estamos interconectados a ese uno solo que yo soy?

¡Que gran juego!

¡Que gran ilusión!

Un libro pleno encontinua sorpresa ante lo que vamos descubriendo de quiénes soy… Nos invita a replantear quien-somos-yo para que al girar la mirada, tan solo un poquito, empecemos YA a acariciar la real posibilidad de que yo, y tú, seamos lo que Yosomos: dios para saber que Yosomos.

Gracias

Ana de la Macorra

Octubre 2014