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Conociendo a los hermanos Grinberg

Por Mónica Cueto.

Un  cariñoso Hola a los lectores de este interesantísimo Blog, al cual yo vine a dar por aras del Destino ¿Casualidad? ¿Coincidencia?  ¿Efecto? ¿Ninguno de estos o todos ellos?  No lo sé.  El hecho es que hace exactamente un año,  recibí en mi calidad de directora de uno de los teatros de Torreón, un correo electrónico en el que se promocionaba un taller de teatro, sin darle mucha importancia lo pase a mis contactos que creí pudieran interesarse y hasta ahí, porque estaba yo ocupada en la organización de algún evento a realizarse en el recinto.  Esto fue a inicios del  2010.

Posteriormente a finales de febrero y estando yo  con avanzados preparativos para un viaje a Europa en el mes de marzo,  un día  (mejor dicho una noche) sin más ni más abrí ese correo y empecé a leerlo, llamó mi atención entonces además de la información relacionada con el taller de teatro cuántico, una liga a un blog  titulado YoSomos, ya que yo tenía ya algún tiempo poniendo en mi MSN la frase “Uno no es Uno”, bajo la misma premisa;  por lo que decidí entrar a esta página, la revise y llamo poderosamente mi atención el ver en uno de los apartados un nombre que para mí  fue muy familiar….Pachita.  Empecé a navegar por el blog y me di más o menos una idea de que iba, pero no entendía algunas cosas.

A los días de visitar este blog, se me ocurrió comunicarme con David Grinberg, para saber cómo le había ido en el taller y ver la posibilidad de trabajar otro taller pero esta vez en el teatro; le envié un correo, y me contestó q le había ido bien, que si le gustaría dar otro taller, pero que de momento estaba en Barcelona,  perfecto!!!! Le contesté que “casualmente”  yo estaría en Barcelona la siguiente semana y concertamos una cita, me pasó sus teléfonos y así, nos pusimos en contacto más directo, llegando allá me reporte y quedamos de comer juntos al día siguiente. Como yo me estaba hospedando en una posada cercana, quedamos de encontrarnos en las puertas de la Catedral de Santa María del Mar, y como nos íbamos a re-conocer, si nunca nos habíamos visto? Pues no recuerdo exactamente, lo que si se es que no batallamos, inmediatamente supimos quién era cuál.

Este encuentro fue el inicio de una situación que todavía no acabo de entender.

Caminando, recorrimos la Barceloneta y ahí entramos a un restaurante, donde los alimentos fueron deliciosos y la charla aún mucho más.  Recuerdo que el inicio de la charla giró en relación al taller de teatro cuántico, que originalmente era lo que me había llevado hasta allí,  David me habló de cómo y porque el taller, de donde surgió la idea y como se fue desarrollando el contenido,  de ahí pasamos a la historia de Jacobo, que por supuesto me impactó, pero lo más fuerte fue el descubrir la relación de Jacobo-Pachita, y mi experiencia personal en relación también con ella.  (de esta hablará David, solamente les comentaré que yo soy una de las personas a las que Pachita operó, en mi caso de la columna)  Cada frase, cada idea, cada palabra que David decía me impactaba más…q estaba pasando? Porque nos habíamos encontrado? Porque estábamos hablando de algo tan personal para los dos y a la vez este tema era un punto de conexión que llevaba a muchos puntos de conexión? En realidad me desconcerté, pero tuve que asumir que las cosas suceden por alguna razón, y que había que encontrarla.    Así, hablando de cosas muy interesantes terminamos de comer, recorrimos el malecón y David ya se iba porque vivía muy lejos de ahí y tenía además una cita previa.  Nos despedimos con ganas de comenzar a colaborar.

De regreso en la posada impactada todavía por cómo se habían dado las cosas, me di a la tarea de investigar acerca de Jacobo Grinberg…..¿porque y como su trabajo había inspirado el taller?, ¿cómo había sido su relación con Pachita?, ¿Quién era Jacobo Grinberg? Y obvio que dure varios días metida en ese interesante tema.

Ya de nuevo en casa, con apenas 10 días de haber llegado, y pensando en algún espectáculo que pudiera traer para obtener fondos para el teatro, entre a las páginas de TV Azteca, y de ahí a su teatro, en donde presentaban una obra interesante y con un solo actor!!! Era una buena posibilidad!! La obra era “El contrabajo” y el actor Ari Telch, a leer acerca de la obra, me brinco un nombre…..Nathan Grinberg….quien era el director y musicalizador del trabajo Y pensé otra “casualidad”(¿?), Vaya!! 3 miembros de la misma familia se cruzaban en mi camino en menos de una semana!!!  Pues con el asombro a cuestas, le escribí a Ari Telch para pregunta acerca de la obra y la posibilidad de presentarla en Torreón, además le comente también de mi particular interés relacionado con esta situación de los Grinberg.    Muy amablemente Ari me contestó y al día siguiente recibí su respuesta: YO SOY ARI GRINBERG MONICA.       Excuso decir cuál fue mi reacción… (¿?¡!¿?¡!) Por alguna razón solo me falta conocer a Dany,  pero igual y cualquier día me lo topo donde menos me lo espere, si no es que ya pasó y no me dí cuenta!! Todavía no sé qué sucediooo!!!!!! Porque?  Para qué??? No obtengo aun la respuesta, pero sé que un día llegará y la espero con ganas de resolver una divertida y  gran incógnita en mi vida!!!

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INTRODUCCION AL ARTICULO DEL CHAMAN DON RODOLFO DE JALAPA

INTRODUCCION AL ARTICULO DEL CHAMAN DON RODOLFO DE JALAPA

Por Amira Valle.

Soy Amira Valle, Química de la UNAM, y afortunada colaboradora del Dr. Jacobo Grinberg-Zylberbaum en el Laboratorio de Comunicación Humana de la Facultad de Psicología de la misma Universidad.

Aunque mi formación profesional fue mas bien en el área de la Ciencia Pura, mi propia experiencia personal, desde pequeña, me había llevado a intuir que el funcionamiento de la mente era mucho mas de lo que la Ciencia o la Religión convencional proponían (yo crecí en un hogar Católico) y durante años, el funcionamiento de la mente y la conciencia fueron una búsqueda constante en mi vida. Fue esta búsqueda la que me llevó en primer lugar a Casa Tíbet y a la práctica del Budismo, y en segundo lugar, a leer los libros de Jacobo, los cuales fueron una verdadera revelación para mí.

Un día, por casualidad, cayo en mis manos el libro “La Teoría Sintérgica” (Dr. Jacobo Grinberg-Zylberbaum). Al encontrarme con esta teoría, sentí  como si un rayo cayera sobre mí, como si con ella todas mis vivencias e intuiciones tomaran forma y por primera vez las viera yo plasmadas en papel. Una poderosísima intuición se apodero de mí, y supe que yo tenía que trabajar con el Dr. Grinberg, que estaba en mi destino encontrarme con él y que no había nada que yo deseara más en el mundo que colaborar en sus investigaciones.

Aunque mi licenciatura no fue en Psicología, durante mis estudios siempre me fascinó la Química Cuántica, lo cual me ayudó a entender cómo la Teoría Sintérgica explicaba el funcionamiento de la Conciencia utilizando los conceptos de la Física Cuántica.

Tomé la decisión de ir a hablar con el Dr. Grinberg y pedirle que me aceptara como colaboradora en su Laboratorio.

Casualmente, él tenia en mente iniciar una (en ese entonces muy innovadora) línea de investigación. Su idea era trabajar con grandes meditadores, como los lamas tibetanos, para investigar cómo funcionaba su cerebro. El quería determinar si había alguna diferencia entre la actividad cerebral de individuos con grandes realizaciones  espirituales o mentales (no solo lamas tibetanos, sino también chamanes reconocidos de las tradiciones mexicanas) e individuos normales.

Fue precisamente en ese tiempo cuando yo llegué a tocar la puerta de su Laboratorio. Al estarme entrevistando, se enteró de que además de haber trabajado  en Investigación en la Facultad de Química, llevaba yo varios años practicando el Budismo en Casa Tíbet. Esto le pareció coyuntural y sinérgico y decidió que yo podía servir para trabajar en esta rama de investigaciones que venía planeando hacia tiempo.

Jacobo conocía personalmente a un gran chaman mexicano, Don Rodolfo, de Jalapa, en el estado mexicano de Veracruz, quien tenía un gran interés en  las investigaciones que éste venía llevando a cabo desde hacía  ya varios años sobre los chamanes de México, y había accedido a colaborar con él en el laboratorio. Eran grandes amigos, se admiraban y respetaban mutuamente.

Fue así como el primer proyecto en el que tuve la fortuna de participar, fue en el estudio de la actividad cerebral de Don Rodolfo.

Este chaman mexicano practicaba el “Espiritualismo”, y le había sido transmitido el don de curar. A pesar de sus 69 años de edad, era fuerte como un roble, de sonrisa amable, de mente curiosa y despierta y estaba muy feliz de participar en esta investigación.

Cuando realizaba sus curaciones, entraba en un estado alternado de conciencia al cual denominaba “estado de éxtasis”, y en este estado mental interactuaba con sus pacientes.

EN EL LABORATORIO

El  experimento se llevó a cabo de la siguiente manera:

En dos ocasiones, separadas dos meses entre sí, Don Rodolfo acudió al Laboratorio de Comunicación Humana en la Facultad de Psicología de la UNAM.

Se le colocó una “gorra”, llamada neurocap, que contaba con 32 electrodos insertados en ella en los cuales se introducía un liquido conductor, y que estaban directamente conectados a la computadora, donde se registraba el Electroencefalograma (EEG), que es la actividad cerebral en cada uno de estos electrodos, cuya ubicación está relacionada con las diferentes áreas de la corteza cerebral (esto es el sistema 10-20 internacional). La actividad cerebral se registra en Volts, que es una medida del potencial eléctrico y que indica la actividad neuronal.

Esta actividad, a su vez, se correlaciona de manera inversamente proporcional con la frecuencia (la cual se mide en Hertz o ciclos por segundo),  que es una medida de cuántas ondas por unidad de tiempo se presentan. Esto es semejante a la frecuencia de las ondas de radio, y de la misma manera que en la radio cada frecuencia es una estación diferente, en el cerebro, cada frecuencia corresponde a una diferente banda de actividad del cerebro.

Una vez colocada la gorra, Don Rodolfo se relajó en el interior de una cámara aislada electromagnéticamente (Cámara de Faraday) y se tomó el registro de su actividad cerebral en estado de relajación.

Posteriormente, Don Rodolfo entró en un estado alterado de conciencia que él mismo denominaba “estado de éxtasis” y que era el estado mental en el cual él realizaba sus curaciones.

Una vez que Don Rodolfo nos indicó que había alcanzado este estado, nuevamente se tomó un registro de su actividad cerebral, ahora en “estado de éxtasis”.

Una vez tomado el registro en ambos estados de atención, éste se limpió de ruido e interferencia y posteriormente se interpretó aplicando dos programas, los cuales eran lo más avanzado en las Neurociencias de la época:

-El programa Neuroscan, el cual permitía generar mapas bidimensionales (planos) del cerebro en los cuales podía registrarse la actividad en cada área de la corteza cerebral, así como analizar diferentes relaciones entre estas áreas. La correlación mas importante en el caso de esta investigación se denominaba “coherencia” y nos indica cuanta semejanza existe en la actividad de una zona con respecto a otra, es decir, si diferentes áreas están funcionando en sintonía, como cuando dos cuerdas de un instrumento musical vibran al unísono al tocar la misma nota. En este estudio, se calculó la correlación y la coherencia de cada electrodo contra el electrodo denominado CZ, que se encuentra ubicado en el vortex, es decir, en la coronilla de la cabeza.

– El programa Topcor, realizado por Mark Pflieger específicamente para el Dr. Grinberg, y el cual era una herramienta estadística que ayudaba a determinar con precisión en qué topogramas la semejanza es mayor a una cifra determinada. Cuando dos topogramas (mapas cerebrales bidimensionales) son idénticos, su correlación es 1, cuando son totalmente distintos su correlación es 0. Para el caso del análisis que llevamos a cabo de la actividad cerebral de Don Rodolfo, establecimos que buscábamos una correlación desde 0.80 hasta 1, lo cual nos garantizaba que eran muy similares entre sí.

Para fines comparativos, este mismo procedimiento se realizó con otros sujetos normales cuyas edades fluctuaban entre los 20 y los 82 años y un sujeto de la misma edad de Don Rodolfo.

LOS RESULTADOS

Las primeras tres gráficas nos muestran la actividad cerebral (medida en micro volts), en todo el espectro de frecuencias, de Don Rodolfo en estado de relajación, comparado contra el sujeto normal de la misma edad (Juan) y contra la actividad cerebral de Don Rodolfo en estado de éxtasis.

Posteriormente se realizaron los topogramas de coherencia respecto a CZ. La figura 4 nos muestra el topograma de coherencia de don Rodolfo en estado de relajación, el cual se compara contra el de un sujeto de la misma edad de Don Rodolfo (Fig. 5), contra un sujeto de 82 años (Fig. 6); un sujeto de 20 años (Fig. 7) y contra el topograma de Don Rodolfo en estado de éxtasis (Fig. 8).

Estas graficas son únicas, de una gran relevancia, ya que nos muestran claramente la gran diferencia en el funcionamiento del cerebro entre un chamán y un sujeto normal.

Podemos observar claramente cómo, en primer lugar, la frecuencia en la que se presenta la mayor área de coherencia en el chamán en estado de relajación,  es muy alta, entre 25 y 29 Hertz, en comparación con el resto de los sujetos, cuyas máximas áreas de coherencia se presentan en bajas frecuencias.

Lo más sorprendente es la gráfica 8, que nos presenta los topogramas del chamán cuando se encuentra en estado de éxtasis, ya que el rango de frecuencias en el cual se presenta una alta coherencia se amplía, podemos observar cómo entre los 19 y los 29 Hertz hay una gran área de coherencia, alcanzando ésta su máximo entre los 25 y los 29 Hertz.  Este comportamiento cerebral es algo totalmente diferente al funcionamiento normal, y no puede explicarse con el paradigma de la ciencia convencional.

La Teoría Sintérgica, propuesta por el Dr. Jacobo Grinberg, y que es una explicación  radicalmente diferente del funcionamiento de la conciencia, predice este comportamiento. En la sección de discusión, ahondaremos en el significado de estos hallazgos.

Aplicando el programa Neuroscan pudimos calcular también lo que denominamos “nexos de coherencia”, los cuales nos muestran las rutas de unión o “links” que existen entre las diferentes regiones del cerebro y son otra manera de presentar visualmente la sintonía en la que están funcionando estas regiones (donde se encuentran ubicados los electrodos con los que medimos su actividad eléctrica) en un momento determinado. En la figura 9 observamos los nexos de coherencia del chamán en estado de relajación; en la figura 10 los nexos de coherencia en estado de éxtasis, en la figura 11 los nexos de coherencia de un sujeto normal de la misma edad del chamán, en la figura 12 los nexos de coherencia de un sujeto de 20 años y en la figura 13 los nexos de coherencia de un sujeto de 82 años.

Nuevamente podemos observar claramente cómo en el cerebro del chamán existen mucho más de estas rutas o nexos de unión entre las diferentes áreas del cerebro del chamán que en los sujetos normales, y también como estas rutas se incrementan de manera muy significativa en el estado de éxtasis, especialmente en altas frecuencias.

Con la ayuda del programa Imagenia 2000, desarrollado por Gabriel Corkidi del Centro de Instrumentos de la UNAM, pudimos calcular el valor porcentual de las áreas de coherencia para comparar numéricamente la proporción del área de la corteza cerebral que se encuentra trabajando a la misma frecuencia contra el área total de la corteza cerebral. Los resultados se encuentran en la Tabla 1 y representan numéricamente (en porcentajes) lo que podemos apreciar visualmente en las figuras 1 a 8.

Además de generar los topogramas de coherencia, el programa Topcor nos ayudó en el cálculo de lo que denominamos “nanoestados”, que son intervalos de tiempo en los cuales la actividad cerebral es muy similar. Para ello generamos y analizamos visual y estadísticamente los topogramas milisegundo a milisegundo del registro de cada sujeto y determinamos todas aquellas regiones en las cuales estos topogramas eran “prácticamente iguales” entre sí (correlación mayor a 0.8). Estos intervalos de tiempo de actividad muy semejante nos indican “unidades de pensamiento” que, como las letras del alfabeto que forman palabras, forman los pensamientos o los contenidos conceptuales. Pudimos determinar cómo la duración de estas unidades de pensamiento o “nanoestados” fue diferente en cada sujeto. El tiempo de duración de cada nanoestado en el cerebro del chamán fue más grande que en el de los otros sujetos. Los resultados se encuentran en la Tabla 2.

Se calculó también la correlación inter-hemisférica  (la cual compara pares de electrodos iguales y en general compara un hemisferio contra el otro para ver qué tan semejantemente están funcionando). El cálculo de la correlación inter-hemisférica del cerebro del chamán muestra que ésta es mayor a 0.90 (en todos los pares de electrodos considerados). En contraste, la correlación inter-hemisférica promedio del sujeto normal fue de 0.60.

DISCUSION DE LOS RESULTADOS

Aunque la actividad cerebral del chamán se registró en dos ocasiones espaciadas entre sí por un intervalo de dos meses, los resultados que se discuten en el artículo corresponden al registro de la segunda sesión ya que los resultados de las dos sesiones fueron muy similares entre sí.

La teoría Sintérgica, propuesta por el Dr. Grinberg-Zylberbaum, postula que existe una matriz de información pre-espacial (como si fuera una gran red de información), con la cual el campo creado por la actividad de nuestras neuronas (llamado campo neuronal), puede interactuar. Esto es semejante a encender la radio (nuestro cerebro), elegir una frecuencia (resultado de nuestro campo neuronal) y conectarnos a través de la antena de radio con las ondas de radio que viajan por el espacio (matriz de información pre-espacial). Como resultado, podemos escuchar una estación determinada de radio (surgimiento de la experiencia). También postula que la realidad está constituida de objetos concretos o burdos, los cuales pueden ser percibidos e interpretados por un cerebro funcionando en bajas frecuencias; así como espacio, ideas y conceptos sutiles. A mayor frecuencia cerebral, mayor sutil es la información con la que podemos interactuar.

Propone la analogía de observar una piedra de la luna (objeto concreto) cuando se está parado en ella (bajas frecuencias) u observar la luna desde la tierra, desde donde se puede percibir como una totalidad (altas frecuencias). De la misma manera, la calidad de la percepción de la realidad, o la decodificación que hagamos de la matriz informacional pre-espacial, dependerá de la frecuencia del campo neuronal que interactúa con ella. Predice que cerebros de individuos que han cultivado y refinado sus estados de atención serán capaces de funcionar a altas frecuencias logrando percibir aspectos muy sutiles de la realidad y la cualidad de su experiencia será mucho más refinada.

Los resultados obtenidos en este experimento parecen sustentar los postulados y las predicciones de la Teoría Sintérgica ya que conocemos de antemano que, por un lado, Don Rodolfo es un chamán reconocido por la eficacia de sus métodos en la comunidad en la que se desempeña y por otro los resultados más contundentes y acordes con la Teoría Sintérgica los obtuvimos cuando este chamán se encontraba en un estado alterado, más refinado de atención, que él mismo denominaba “estado de éxtasis”, y el cual él podía accesar voluntariamente.

De esta forma podemos explicar cómo, al entrar  Don Rodolfo en este estado de éxtasis, podía su “campo neuronal” interactuar con los aspectos más sutiles de la “matriz pre-espacial”, generando una cualidad de experiencia altamente refinada, prácticamente incomprensible para los que no podemos acceder fácilmente a estos estados de conciencia, pero no por ello menos real, de manera semejante al silbato utilizado para entrenar perros, de frecuencias tan altas que el oído humano no puede percibir, pero perfectamente audibles para los canes; o como la banda del espectro de luz correspondiente al ultravioleta, de frecuencia tan alta que la vista no la puede interpretar como un color y no se da cuenta de que existe.

Podemos percibir estos fenómenos de alta frecuencia con instrumentos más sofisticados de medición pero no a través de nuestros sentidos. Podemos saber que existen, que forman parte del espacio y nos afectan aunque no los percibamos.

De la misma manera, el cerebro de los chamanes, de los grandes meditadores, de individuos excepcionales que han logrado refinar a tal grado el funcionamiento y la calidad de sus estados de atención, es para nosotros como un sofisticado instrumento de medición que nos permite detectar aspectos de la realidad que nuestros sentidos no pueden accesar, pero no por esto, menos reales.

Es el más profundo deseo de los que participamos en este experimento, que los resultados obtenidos en él nos permitan darnos cuenta de que a pesar de que para el individuo convencional muchos de los fenómenos reportados por individuos excepcionales pueden parecer irreales, en realidad debemos llamarlos “incomprensibles”, pero debemos generar la determinación de cultivar estos estados de atención para lograr enriquecer la cualidad de nuestra experiencia de la realidad, logrando accesar niveles cada vez más sutiles de ésta, avanzando hacia la evolución de la conciencia individual y colectiva.

EPILOGO

Tuve la fortuna de participar en la realización  de este experimento de principio a fin. El día en que obtuvimos estos resultados, generamos las gráficas y analizamos los resultados, fue el día en que más feliz pude ver al Dr. Jacobo Grinberg. Estaba lleno de gozo y entusiasmo. Por fin obteníamos pruebas concretas, tangibles, que sustentaban e ilustraban claramente los aspectos más difíciles de su Teoría Sintérgica. Ese día fuimos Jacobo, Don Rodolfo y yo a comer con Marco Antonio Karam, Director de Casa Tíbet México, para compartir nuestros resultados y la trascendencia de los mismos.

Entusiasmados todos, empezamos a planear las siguientes etapas de esta línea de investigación.

Repetiríamos registros con Don Rodolfo en subsiguientes ocasiones para comparar estadísticamente estos registros.

Realizaríamos el mismo tipo de registros y aplicaríamos la misma metodología con diferentes individuos, tanto chamanes como grandes meditadores, como algunos lamas tibetanos que tenían una gran inclinación y curiosidad por la ciencia.

La primera piedra estaba puesta, el camino estaba trazado, la energía y el entusiasmo de todos los participantes estaba en su máximo…

Poco tiempo después, llegó el periodo vacacional de Diciembre de 1994. El Laboratorio de Comunicación Humana cerró por vacaciones decembrinas al igual que toda la UNAM.

Nunca más volvimos a saber de Jacobo. Nuestro queridísimo Dr. Jacobo Grinberg-Zylberbaum, nuestro mentor, nuestro guía, una de las mentes más brillantes que ha existido en los últimos tiempos, desapareció en de Diciembre de 1994. Nunca lo encontraron. La policía, la INTERPOL, su familia, todos  investigaron, buscaron, indagaron: nada…nunca volvimos a saber de él.

El Laboratorio fue cerrado, los fondos del CONACYT y de DEGAPA que sustentaban nuestras investigaciones fueron cortados a falta del Dr. Grinberg. Todos nuestros equipos fueron a dar a laboratorios de otros investigadores que rondaban por nuestro laboratorio, curioseando por ahí, echándoles el ojo con avidez a nuestros sofisticados equipos. El grupo de investigadores se desintegró…

Seguí viendo a Don Rodolfo y a su esposa por algún tiempo, éramos grandes amigos. Toda mi familia hizo amistad con ellos. Unos meses después fui a buscarlo a Jalapa y me enteré de que había muerto. El trabajo de curandero tradicional tiene sus riesgos. Se trabaja con la energía de la gente. Los pacientes acuden buscando ayuda cuando algo malo les aqueja. El chamán remueve esta energía negativa del paciente, y la elimina, pero algo se le queda. La vida de Don Rodolfo se extinguió y con él, la posibilidad de repetir nuestros registros, de aplicar métodos estadísticos entre los diferentes registros… Sus pacientes se quedaron sin su querido curandero, yo me quedé una vez más sin un amigo entrañable, sin un consejero  y el mundo se quedó sin un individuo excepcional.

Leah Bella Attie y yo emprendimos rutas paralelas, nos dedicamos a obedecer el reloj biológico, tuvimos nuestros hijos, los criamos con el deseo de transmitirles este nuevo paradigma que apenas empezábamos a conformar. Nuestra vida siguió en la orfandad intelectual. El destino nos volvió a reunir en Miami, donde residimos hoy en día las dos.

Quince años después, el destino nos reunió con el hermano menor de Jacobo, David Grinberg, quien en una profunda muestra de amor por su hermano desaparecido, se ha propuesto no dejar que el tiempo borre el camino que trazaron las huellas de su hermano. Ha creado este blog en el cual todos los que tuvimos la fortuna de habernos encontrado en nuestras vidas con el Dr. Jacobo Grinberg, todos aquellos que fuimos impactados en la mente y en el alma por el brillo de esta mente tan brillante, tenemos la oportunidad de compartir las enseñanzas que nos dejó y de desahogar la tristeza y el vacío que quedaron con su desaparición.

Hoy tengo la fortuna de poder compartir con ustedes el relato del experimento que cambió mi vida para siempre…

Amira Valle, Florida, mayo de 2010

Querid@s lector@s, estoy muy emocionado por las palabras que acaban de leer y solo me atrevo a intervenir para adelantar que la redacción de esta bitácora  ha recibido de Amira Valle el articulo para su lanzamiento mundial desde Yosomos. En unos cuantos días lo podrán leer aquí en nuestro blog.

Gracias Amira, gracias Leah y un abrazo para tod@s.

David Grinberg

Anécdota Pachita

Weston, Florida, 4 de Noviembre de 2009.

Queridos lectores, aquí les cuento otra anécdota de experiencia relacionada con la curandera “Pachita”.
 Estábamos trabajando en el laboratorio de Comunicación Humana de la UNAM, sumergidos  en graficas y electrodos cuando una mujer toco la puerta. El Dr Grinberg no estaba, pero ella nos pidió pasar a contarnos su experiencia. 
Se trataba de  una joven de 18 años con dolores de espalda imposibles de soportar. Médicos de México y Estados Unidos le habían diagnosticado un grave problema de discos lumbares y ella vivía prácticamente en reposo, sin poder no siquiera ni reírse pues al tratar de hacerlo le dolía la espalda. ¿Se imaginan? Los médicos le habían dicho que jamás iba a poder tener hijos.
 Fue entonces cuando supo de Pachita y la fue a ver.
 “
 Al entrar a esa casa recuerdo que Pachita me acostó en una camilla boca abajo, entonces no sentí nada pero escuche como decía:

–Que disco ni que nada, esta chiquilla tiene un tumor…pásame una bolsa de basura que aquí lo saco.

Minutos después me vendo el tronco del cuerpo y me pidió que no me quitara la venda por 3 días.
 Al llegar a mi casa por supuesto que me la quite, tenia solo 18 años y debía ver que había pasado. Solamente tenia en la espalda una cicatriz muy delgadita.
 ¡Hoy tengo casi cincuenta años, nunca más sufrí de dolor de espalda, y tengo 4 hijos!”

Experiencias así entraban al laboratorio, mientras nosotros, pasmados ante la grandeza de lo inexplicable, seguíamos tratando de arrancar a la ciencia sus misterios.

Bendiciones.
Leah Bella

Anécdota de Leah Bella Attie

Trabajar para Jacobo tanto años me da la alegre oportunidad de contarles muchisimas anecdotas, asi que ire poco a poco.
Una de las mas interesantes fue cuando nos conto una historia con Pachita, la curandera que realizaba cirugías con cuchillo de monte (les recomiendo leer el libro, “Pachita”).
La primera vez q Pachita dejo a Jacobo entrar en “el quirofano” el cual era una habitacion comun y corriente, ella realizo una operacion, al terminarla le dijo:
–Satura
–Sutura, contesto Jacobo.
–No, Satura, le grito ella.
–Se dice sutura, donde tienes el hilo?
–Satura, le contesto una vez mas. Y tomandolo de las manos se las coloco sobre la herida del paciente y le dijo de nuevo:
–Satura, satura de energia esta zona para q se cierre la herida.
Jacobo puso entonces sus manos sobre la persona q estaba en la cama y lleno de energia la zona…la herida se cerro.

Se pueden imaginar este tipo de historias contadas en el laboratorio de psicofisiologia de la UNAM???
Era verdaderamente un abanico de emociones, mezclando ciencia de vanguardia con estadistica ortodoxa.  Platicas esotericas entre lectura de textos de fisica…
Hoy en dia es mas comun el tema ciencia-espiritu, pero creanme que en 1990, hace 19 años q lo conocí, no era nada comun… A veces Jacobo decia “no hablen muy fuerte, no nos vayan a oír”.