Archivos Mensuales: abril 2020

Túnel y Pandemia.

Saliendo de un largo túnel esas fueron las primeras palabras que a través de un pequeño pizarrón borrable me comunicó Swami Ramashwarananda Guiri Maharaj cuando hace 10 años nos recibió en su casa de Puzol  Valencia. Frase muy extraña cuando uno espera un encantado o un mucho gusto, pero tenía razón. Yo recién salía de un luto por un hermano desaparecido.

Continuó escribiendo en su pizarra infantil ya que estaba en un voto de silencio: “Vienen tiempos difíciles y entre más seamos, mejor”.  Cuando lo dijo supe que sería verdad.

Leemos las noticias de España y nos conmocionamos. Vemos lo que sucede en México y lo que se nos vaticina y nos estremecemos. Leemos acerca de lo que sucede en el mundo entero, lo que nos espera y nos sentimos superados.

Nos encerramos en casa esperando que alguien controle la situación allá afuera. Sin remedio nos desilusionamos mientras los afectados sufren lo indescriptible, los médicos  y las enfermeras entregan el alma y los planes de millones de personas se hacen pedazos.

Incertidumbre arrasando con toda nuestra seguridad, nuestras organizaciones y la forma en la que pensábamos que el mundo se regía y se conducía.

Honestamente no sabemos cuánto tiempo más vamos a estar en cuarentena y tampoco tenemos claro, que eso vaya a salvarnos de las consecuencias del esparcimiento del Covid-19.

Me queda claro que estos son los tiempos difíciles que por cierto apenas comienzan.

Pero. ¿Quiénes somos los que necesitamos ser más?

La respuesta ante un panorama tan poco claro, cambiante e incierto es la fe, los que tenemos fe.

Y no me refiero a alguna de las religiones que podemos seguir  o no.

Hablo de una fe que nos hace saber qué de cierta forma, encontraremos la manera, no solo de parar a la enfermedad, si no, incluso de salir fortalecidos.

Habrá una luz  al final del túnel al que entramos de golpe todos y desde cualquier parte de la tierra.

No soy matemático, tampoco pesimista, pero si la propagación del virus es exponencial, tendríamos que reducir a números cercanos a cero los contagios. No creo que eso nos tome menos de un año. Y la vacuna dicen los optimistas no llegará antes de 18 meses.

¿Cómo es que puedo hablar de fe entonces?

De fe se habla cuando la objetividad solo da muy malas noticias, pero la esperanza nos empuja a resolver, con la certeza de que, de algún modo, todos juntos saldremos adelante.

Enormes abrazos a todos y mis mejores deseos desde la Ciudad de México

PD: A continuación la liga a la entrada de la que hablo: https://wp.me/pzaQa-7x