Archivos Mensuales: octubre 2010

Mar, montaña.

Mar, montaña.

Lunes 25 de octubre de 2010

Voy de Valencia a Barcelona, en un tren retrasado en el horario y en el tiempo.

De mi lado derecho el mar se asoma de vez en cuando a saludar, del lado izquierdo alguna montaña se dibuja lejana en el horizonte.

El mar cambiante se ríe de la montaña y ella inamovible suspira mientras el tren, el mar, las nubes y yo pasamos frente a ella.

¿Montaña o mar?

Vas de México a Europa y algo te lleva a trabajar en México, vas de España a México y algo te lleva a trabajar en Valencia.

Tantas olas, marea, espuma para volver al mismo lugar.

De pronto la montaña me sonríe:

-Quédate conmigo sin moverte, deja que los pájaros vayan y vengan mientras nosotros miramos quietos, silenciosos, firmes, arraigados.

Es lunes después de un fin de semana maravilloso en los cuales gracias a la invitación del Varanasi Ashram tuvimos la fortuna de despegar dos veces la nave de la segunda parte del Taller de Teatro Cuántico Dos.

Meses de reflexión por encontrar la forma de transmitir lo sutil a través de algo un poco tangible llegaron a buen puerto precisamente en el Puerto de Sagunto en la Comunidad Valenciana.

En el taller hablamos del mar aunque solo se puede mostrar la montaña, sin embargo el escenario se convierte en una playa junto a un acantilado en donde al menos llegan las olas de aquella inmensidad.

Mi corazón sonríe cuando se  da cuenta que Swami Rameshwarananda Guiri Maharaj se ha convertido en mi amigo entrañable y hasta imprescindible.

La noche del viernes nos fuimos a cenar, Swamiji (Como le llaman al Swami de cariño), Durga, Vasuveda y yo.

Un restaurante en la montaña con delicias italianas sirvió de marco para contarnos todo lo sucedido en estos cuatro meses que teníamos de no vernos. Celebremos la alegría de estar vivos y  juntos, hablamos de educación, de unión entre religiones, de México, de España, de esta maravillosa lengua que compartimos, de seguir colaborando…

Hablamos de mi hermano mayor, de cuando hace muchos años, se conocieron en Madrid y de como durante años Swamiji practico la “Meditación Autoalusiva” propuesta precisamente por Jacobo, me contó también de la influencia del trabajo de Grinberg Zylberbaum a lo largo de su propia trayectoria como educador de ya varias generaciones.

Yosomos esta como todos saben inspirado en la vida y obra de Jacobo e imagine que pensaría él de esta aventura conjunta entre dos proyectos que hasta hace pocos meses no sabían ni siquiera la existencia uno del otro.

Seguro le daría primero mucha risa, para después quedarse hablando toda la noche, por ejemplo, de la No Localidad de la mente humana.

Sentía orgullo, también responsabilidad, mañana se cerraría el Taller de Teatro Cuántico con la segunda parte, con la propuesta de experimentar también la Teoría Sintérgica, con la premisa de subir al Yo al escenario.

Me cuentan de su proyecto Templos 24 Horas en Valencia de conocimiento y unión entre las religiones.

Octubre es el mes del judaísmo y para noviembre la Comunidad Israelita de Valencia pasará la estafeta a los representantes del Islam en la ciudad.

En un mundo cada vez más dividido, dentro y fuera de países y cultos, un trabajo intenso por resaltar lo que nos une, por hacerlo más importante que las aparentemente insalvables brechas me parece urgente, plausible y sobre todo esperanzador.

Hable de los pormenores de mi llegada a México, destacando los logros, los planes, pero también los obstáculos y los retos inmensos a los que nos enfrentamos para continuar con el Proyecto Yosomos desde mi país.

Un delicioso pastel de chocolate cerro la velada.

Regrese a mi hotel para no dormir, para repasar el taller, la cena, las instrucciones de los ejercicios, los videos, las explicaciones…

Amaneció el sábado, desayune pan con tomate, jugo de naranja, queso fresco y café, metí lo necesario en la maleta y nos fuimos al taller.

Conecte la computadora a la TV y al sonido mientras llegaban los viajeros y con ellos los abrazos y la alegría de vernos otra vez.

Llego también Swamini Madhavananda Moyee Giri (Mataji ) muy entusiasmada por volver al escenario y para honrarnos con su presencia a bordo.

Poco a poco fuimos entrando a la magia de la escena, a los misterios de la materia, la masa, la energía y el observador no local del teatro de La Realidad.

–       Estos talleres que impartes son únicos pues encienden los dos hemisferios cerebrales de manera simultanea.

Me había dicho un amigo y a mi me encanto la idea para reforzarla aún más en esta segunda parte.

Usamos disfraces, vestuario, maletas, juguetes para acompañarnos en nuestra aventura.

Estábamos llegando al final del viaje sabatino, faltaba solo el último ejercicio, el más complicado y arriesgado, pensado precisamente para cerrar con broche de oro dieciséis horas que componen la intensidad de dos talleres

“Acción” dije y no había vuelta atrás, contenía la respiración hasta darme cuenta que estaba saliendo mejor de lo que esperaba. Lagrimas de emoción empezaron a aparecer, nos contagiamos, habíamos llegado a aquel lugar fuera del tiempo y el espacio en dónde reconocíamos nuestra esencia, estábamos ahí gracias al poder del teatro y no habíamos salido de la sala.

Durga me había escrito hace unas semanas para pedirme unos diplomas para los participantes. La petición me tenía muy entusiasmado y me devolvió la confianza en mi propio proyecto.

Gracias a todos los que pidieron su diploma, fue un honor para mi entregarlo al final del taller a tan destacado reparto.

Aterrice en mi hotel a darme el mejor de los baños, luego un tradicional kabab precedió unas muy buenas horas de sueño reparador.

El domingo mismo desayuno y ahora los nervios por la segunda función.

Salió todavía mejor, la generosidad, talento y entrega de los participantes provoco un “salto cuántico” de profundidad acompañada de mucha diversión.

Gracias a los viajeros de los dos días por permitirme transmitir, gracias por abrir su corazón y aceptar la invitación a este encuentro de arte, ciencia, reflexión y alegría.

El tren acelera mientras el mar se acerca a mi derecha y la montaña se aproxima a mi izquierda. Cierro los ojos  y me pregunto ¿ Qué hace este mexicano, judío, cohen y medio sefaradí, impartiendo un taller a miles de kilómetros de su casa, para participantes hinduistas vedantas españoles invitado amablemente por un amigo Swami?

Sonrío y se que estoy feliz. Abro los ojos cuando el tren sale de un túnel mientras el mar se acerca a la ventana derecha y la montaña se aleja por la izquierda.

–       Próxima estación…

© David Grinberg Preciado 2010

Pe, los idiomas y el alma. (Personaje 3a parte)

Han pasado tres días querido Pe desde que abriste tus pulmones al aire del centro de México. Tu mamá todavía tiene en la sangre bastante anestesia por lo que su sueño es irregular, por eso abre los ojos a las cuatro de la mañana, para darse cuenta que no sabe  dónde está.

Incluso se asusta cuando nota que su panza ha desaparecido. Unos segundos le toma recordar que ya naciste, aunque la somnolencia le deja algunas dudas que la obligan a gritar y a pedir verte. En ese momento llega la medio dormida enfermera amante del Mambo que estaba soñando con un cirujano y solo piensa en regresar a su sillón para volverse a dormir. Por eso cuando escucha a tu mamá desesperadamente pidiendo a su hijo, va a la cuna comunal y te trae junto a ella de inmediato.

Por primera vez están solos, por primera vez no hay invitados, ni doctores alrededor.

Te mira y de pronto empieza a repetir aquel poema en árabe que le recitaba su papá en la terraza de Beirut mientras ella jugaba encima de sus piernas. Por supuesto de Gibran Jalil Gibran

“Mi alma me habló y dijo: “No te alegres con el elogio y no te angusties con el reproche.”

Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del mérito de mi trabajo. Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en primavera y dan sus frutos en verano sin esperar elogio y dejan caer sus hojas en otoño y quedan desnudos en invierno sin temor al reproche.

Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el pigmeo ni menos que el gigante.

Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad dividida en dos clases de hombres: una débil, de la que me compadecía, y una fuerte, a la que seguía o resistía desafiante. Pero ahora aprendí que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia su conciencia, mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje.
Mi alma me habló y me dijo: “la linterna que llevas no es tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón, porque aunque sostengas la luz no eres la luz y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante”.

Mi alma me habló, hermano, y me enseñó muchas cosas. Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado. Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo proclamo lo que hay en mi ser íntimo, mientras que tú lo guardas como un secreto de tu intimidad. Pero en tu reserva hay una especie de virtud.”

Ya que tu no entiendes ningún idioma, lo entiendes todo.

Tu madre hace una pausa y te mira.

A partir de ese instante decide hablarte en español, el idioma del México donde naciste y te dice:

– Te quiero Pe

© David Grinberg Preciado 18/10/2010


Concierto en Guadalajara

Querid@s lector@s tapati@s:

Les recomiendo el concierto de Estusha  y Hoppo en Guadalajara.

Además de que el recital de ambos artistas promete mucho, Estusha se aproxima a la obra de su padre Jacobo Grinberg Zylberbaum a través desde su música y su voz privilegiada.

A continuación todos los detalles.

Un abrazo

 

 

 

Doble Rendija

Querid@s lector@s

Con agradecimiento por escribir estas bellas lineas les comparto el diario de viaje de una participante del Teatro Cuántico en Coyoacán: se trata de nuestra nueva amiga Nicté Bustamante, antecedida por una foto que de existir las casualidades ilustraría precisamente al experimento de la “Doble Rendija”; en la cual posa mi querido hermano Dan Grinberg Preciado. Gracias a él y a todos los que volaron con nosotros.

“La doble rendija

Nicté Bustamante (@Nykte)

30 de Septiembre, 2010 

Como partículas dispersas, habitamos el campo infinito de las posibilidades, nos ajustamos a los espacios y congeniamos en algunos fragmentos en donde nos detenemos para obligarnos a observar que el espacio tiempo se encuentra aparentemente detenido.

Es fundamental saber qué somos y si existimos. Sin embargo la pregunta más importante sería ¿qué somos? y ¿cómo existimos? Podemos definir la materia como algo estrictamente cierto que se manifiesta sin lugar a dudas. Pero que pasa cuando lo que conforma la materia está hecho por una serie de factores relativos que se intentan deducir pero no se logran definir a ciencia cierta, porque no se puede medir. Extraño, ¿no?

La ciencia hoy en día está haciendo una extraordinaria labor para entender el mundo de la cuántica como en el ejemplo del experimento de “la doble rendija” en donde un fotón puede estar en dos sitios a la vez. Haciendo deducir que el tiempo se puede dividir en dos líneas temporales como lo indica David Grinberg. Podemos pensar que la ciencia hoy en día se encuentra en medio de una labor titánica en la que un solo observador puede ser suficiente para alterar un experimento, sin tener razón alguna.

Es fascinante el ver cómo la ciencia ha venido avanzando y creando nuevas teorías que ponen en riesgo teorías anteriores.

David Grinberg nos propone ser partículas, ser fotones y entrar en dimensiones sensoriales, en cada una de sus actividades a lo largo del taller de teatro cuántico. Lo más importante es que nos llena la cabeza con toda serie de dudas, que pueden ir del marco científico al placer de indagar por distintos temas de la física cuántica; hasta el poder abrirte a jugar casi como niño partiendo del despertar de la imaginación que suele transformar todo lo que toca. Brindando un escenario que se confabule con la ciencia para poder ayudar al cerebro a abstraer el pensamiento más allá de lo esperado y cotidiano.

Un agujero negro es la contracción del universo, un universo es la expansión de un agujero negro. Dentro del agujero negro podremos ver contraído el tiempo, pues en este lugar el tiempo que es relativo y no lineal como pensamos, se detiene. Interesante, ¿no? Es decir: si entro a un agujero negro no voy a envejecer ni morir jamás. Y mi mirada femenina de inmediato se pregunta: ¿Acaso venderán alguna crema de agujero negro por ahí?

Lo que es un hecho es que el universo es una enorme palpitación como el corazón, solo que, lo que el corazón realiza en un fragmento de segundo, el universo tarda millones de millones de años en lograrlo; pero si acaso el tiempo fuese más lento podríamos ver cómo palpita como si fuese un corazón.

Imagina que eres una mariposa y tu tiempo de vida es apenas de dos a seis semanas. Evidentemente si te posas en una persona de 80 años, será tanto como pararte en una montaña. Ahora trasladémonos a un agujero negro. El tiempo es completamente relativo para todos ¿verdad? Pues la mariposa nos verá muy lentos a comparación de ella. Y nosotros la vemos sumamente frágil.

Curioso es analizar a partir de la cuántica todo esto que nos plasma Grinberg en su taller. Pero es completamente lúdico hacerlo a partir de nuestra parte kinestésica y cognitiva que tenemos como seres humanos, empleando el teatro a manera de muestrario vivencial de los experimentos cuánticos.

Visita taller de teatro cuántico en https://yosomos.wordpress.com/teatro-cuantico-en-mexico/

Y visita mi página en www.tulugarinterior.com ¡tenemos sorpresas!”