Archivos Mensuales: octubre 2009

Aquí y ahora

Hoy escribo desde el aquí y el ahora para mi deliberado no lineal Cuaderno de Notas de Yosomos.

Lo único permanente es el cambio y estos meses lo he podido comprobar en carne propia.

El 26 de noviembre de 2008 cumplía 40 años y lo festejábamos con una fiesta estilo “chill out” en nuestro pequeño piso de Sant Cugat. Fue una gran fiesta en donde de pronto nos dimos cuenta de la cantidad de buenos amigos que habíamos encontrado por estas tierras. Pero lo mejor estaba por llegar:

¡Se acabaron los trabajos que no tenían nada que ver conmigo: teléfonos, medidores de agua, accesos a Internet, Ono,  AGBAR, Vodafone, Endesa… Arivederci!

A los pocos días entre a trabajar al colegio de mis hijos a dar clases de teatro e investigación a niños y jóvenes de 6 a 15 años, la experiencia fue maravillosa, y culmino con una puesta en escena de seis obras de teatro simultaneas presentadas en un soleado día de fiesta. Se cumplía así mi sueño de hacer un festival de teatro basado en la cooperación y el placer de compartir y no en la competencia. Definitivamente los niños tienen mucho que enseñarnos.

Paralelamente Leah me invito a volver a mirar el trabajo de mi hermano Jacobo, no a continuarlo, pero si a retomarlo como plataforma de lanzamiento para algo, que entonces no sabíamos muy bien qué sería.  La idea ha ido evolucionando hasta llegar al espectáculo que tenemos diseñado: “Buscando a Jacobo Grinberg”.

También empezamos con Yosomos desde cero, planteando un punto de encuentro y expresión de temas y personas preocupados por la consciencia. Eso nos ha llevado a tener el blog que hoy edito y que entre varias bendiciones, me ha permitido volver a escribir, sumado a la emoción de publicar de inmediato y ser leído y comentado en un plazo muy breve.

Así mismo empecé a escribir mi tesis doctoral para la Universidad Autónoma de Barcelona con el titulo: “Entre la Vida y la Escena. Proyectos escénicos en los cuales la vida, el arte y la interpretación se entrelazan.” En ella quiero abordar el tema de las desapariciones desde mi experiencia pero también desde los familiares de desaparecidos en guerras y dictaduras de todo el mundo.

Y también paralelamente empecé a diseñar el Taller de Teatro Cuántico el cual he podido estrenar hace unos pocos días en Barcelona con gran satisfacción.

Y ahora si, por fin llego a mi aquí y ahora en el cual me siento pleno y motivado con proyectos míos y nuestros, y preparado para llegar a más lugares y  a más personas

Me es importante compartir la sensación de plenitud que me ha dado dejar de buscarme y optar mejor por construirme. Dejar de buscar un lugar en un mundo ajeno y empezar a construir el mundo que quiero para vivir esta, mi única vida.

Estoy feliz o en camino de serlo y quiero compartirlo con ustedes mis querid@s lector@s.

Les deseo un buen fin de semana.

Un abrazo

Estreno Teatro Cuántico

Luego de pasar meses pensando en como llevar la Mecánica Cuántica al teatro, descubrí junto con l@s maravillosos participantes del taller, que el escenario es ideal para aproximarnos al mundo de las paradojas y los misterios subatómicos. Y además que la difusión de la ciencia puede ser fabulosamente divertida.

Gracias a Merrylife por acogernos y sobre todo gracias a Carina, Anna, Rosa, Ignazi, Mery y David por acompañarme en este estreno. Gracias a ustedes esta siendo posible.

Y si tu querido lector/a  no pudiste participar por la razón que sea, quiero decirte que estoy trabajando para hacer más talleres de Teatro Cuántico en más lugares.

Un abrazo

Safed

Entre la niebla y lo empañado del parabrisas del Tsuru gris era casi imposible ver el camino.  Rossana la copiloto, tenía que limpiar a cada rato el vidrio con unos Kleenex que estaban por terminarse. Llovía mucho por la carretera que va de Xochimilco a Oaxtepec, algo normal en el verano mexicano, lo extraño más bien, era que ese camino nos llevara a Tzfat.

Safed o Tzfat es una ciudad en la Galilea famosa por sus grandes cabalistas, durante cientos de años ha sido considerada un centro místico. Jackie le llamaba así a la casa que albergaba el Instituto Nacional para el Estudio de la Consciencia (INPEC) el cual dirigía aunque no tuviera a nadie a su cargo  y también era uno de sus dos lugares de residencia.

– Allá están los puestos de quesadillas.

-Por fin.

Bajamos del coche algo mareados y corrimos a refugiarnos de la tormenta bajo el techo de asbesto ennegrecido por el carbón del anafre. Del Renault 12 se bajaron Jackie y su segunda esposa Tere que ya nos esperaban.

Abrace a mi hermano como si nos hubiéramos encontrado en la punta del Himalaya.

– ¿Cuatro caldos de hongos para empezar?

-Si señora por favor.

Y como buenos Grinbergs nos dedicamos a comer y a hablar en buenas cantidades.

-Aquí les pongo las de Cuitlacoche con queso y las de flor de calabaza.

– Gracias. Ah y unos tacos de cecina también.

Bueno, hablábamos todos menos Tere que estaba de un humor infernal.

Mientras comprábamos alegrías a un vendedor de dulces artesanales las nubes se fueron por completo.

-Vamos a tener que bajar caminando, con tanto lodo los coches no van a llegar.

Entonces Jackie que no podía soportar el ruido del silencio de Tere propuso una meditación.

-Caminamos hasta Tzfat, son como veinticinco minutos, esta prohibido hablar, se trata de sentir cada una de nuestras pisadas en cada parte de los pies, pensar solo en nuestros pasos. Concluyo mirando a Tere  – Ni una palabra.

Nos adentramos en el mínimo sonido de nuestras pisadas sobre el bosque hasta que llegamos.

Dentro de una sencilla obra estaba un estudio con una máquina de escribir portátil, una sala para dar clases o meditar y una pequeña habitación.

Afuera Jackie había construido un ingenioso sistema para recoger el agua de la lluvia guardándola en una enorme cisterna. Estaba tan bien hecha, que cubría todas las necesidades del año.

–       Vengan les voy a enseñar la torre.

Bajamos el empinado jardín hasta llegar a una torre redonda hecha de piedra.

–      Siempre soñé con construirle un castillo a Estusha mi hija, así que dibuje esta torre y se la di a un maestro para que me la hiciera con las piedras que hay por aquí cerca del río.

Así era o es mi hermano mayor, parecía que todos los obstáculos que hay entre pensar algo y hacerlo simplemente no existiesen o al menos no tuviesen ninguna importancia.

Rossana y yo estábamos encantados mientras que Tere se había quedado lejos, del otro lado del terreno.

–       ¿Quieren conocer un lugar mágico?

–       Claro. Conteste

–       Todavía más. Dijo Rossana

–       Vengan

Bajamos los tres hacía el río que corría debajo de Tzfat, lo cruzamos haciendo un camino de piedras y caminamos en medio de la espesa niebla, hasta que, dejando atrás el espeso bosque llegamos a un llano.

-Ya estamos aquí. Ahora les toca descubrir porqué es mágico.

Miramos en todas las direcciones, la verdad es que entre la niebla, los árboles milenarios y la poca luz que le quedaba a la tarde era difícil ver algo que no lo fuera.

Pero sabíamos que había algo más. Rossana descubrió el primero, luego me di cuenta que todos eran iguales, no había ninguno de tres hojas.

–       Todos los tréboles tienen cuatro hojas ¡ Todos!

Visión Extra Ocular

Querid@s lector@s de Yosomos:

Uno de los temas tocados por nuestro blog o bitácora es el de la visión extra ocular. Jacobo Grinberg desarrollo en su meteórica carrera un sin fin de investigaciones y estudios tanto de campo como de laboratorio, sin embargo la que me toco experimentar en carne propia fue la también llamada dermovisión. Ser niño es el primer requisito para conseguir resultados y yo lo era cuando Jacobo enseñaba la técnica y como afortunadamente siempre he sido curioso, me convertí en uno de sus alumnos.

Sinceramente llevo mucho tiempo preguntándome si debemos ahondar más en el tema en esta tribuna. Hasta que descubrí en mi pasado la razón del temor a tocarlo.

La historia del porqué del miedo comienza así:

A los 12 años uno tiene mucha fe, sobre todo en los mayores a los que admiras.

Cuando Jacobo me explico que el mundo es solo lo que nosotros podemos percibir de él y que absolutamente todo -incluso las divisiones y las raíces cuadradas- pasan por nuestros sentidos y experiencia, mi percepción de la realidad ya no fue la misma.

Supe que vivir en “mi mundo” es en realidad lo único que puedo hacer, pues para mi y para cada uno de nosotros no existe otro.

Supe también que cada color, cada cosa, cada idea, representan algo distinto para cada quien.

Cuando Jacobo me explico que Albert Einstein estaba convencido de que solo usamos el diez por ciento de nuestro cerebro, me uní a su lucha por usar cada vez un poquito más de ese 90 por ciento que duerme.

Cuando a continuación me expuso que lo que veíamos con los ojos era el proceso final de miles de conexiones entre neuronas, las cuales a su vez forman una imagen en nuestro cerebro y que esas imágenes las podían conseguir algunos niños enviando con las manos en lugar de con los ojos la información al cerebro.

Yo, a mis doce años, le creí.

Por ello, porque estaba seguro que funcionaría, hice todos los ejercicios y lo conseguí.

Unos cinco años después, a los diecisiete, retome la técnica y empecé a enseñar también.

Y pude hacerlo, especialmente con un amigo, entonces de doce años y que era el hijo del director de mi escuela. El consiguió leer paginas enteras igual que con los ojos pero usando solo las yemas de los dedos, su emoción lógicamente era tan grande que fue a mostrarle su habilidad a sus padres.

Un día me mandaron llamar a la dirección, estaba expandiendo las capacidades, ni más ni menos que del hijo del director del colegio. Nervioso y extremadamente enojado me ordenaron detenerme bajo amenaza de expulsión definitiva. Su hijo no podía convertirse en un fenómeno. Recuerdo la sensación de ser un bicho raro, de no entender cómo algo tan positivo podía causar tanto terror.

Entonces me quede muy confundido, resulta que el mundo es, según Jacobo, lo que nuestros sentidos nos dejan descubrir de él, pero la mayoría de las personas (sobre todo las que se parecen a mi ex director) piensan que el mundo es lo que esta escrito en los libros y en lugar de asombrarse con las capacidades que podemos conseguir simplemente dando lugar a la experiencia, prefieren no arriesgarse a ser especiales, como si no fuéramos especiales todos de entrada. Nada de territorio, solo mapas.

El silencio de todos, incluso el mío, es lo que quedo durante más de veinte años.

Pero hoy es diferente. Por la mañana una entrañable amiga a la que también le enseñe, me escribió sus recuerdos, ella tenía entonces doce años y yo unos diecisiete. Tengo su permiso para compartir a continuación su experiencia:

“Era el primer cuarto a mano izquierda parecía un cuarto normal pero ahí se rompían todas las reglas de la física. Prueba de ello era su closet que a veces era tan pequeño que no tenía lugar para las dos cartulinas y los cinco plumones que teníamos siempre tirados,  pero que podía tener espacio para 30 personas escondidas cuando jugábamos “sardinas enlatadas”. De ese mismo closet mágico salió un libro, igualmente mágico que se leía con los ojos cerrados.

Teníamos como 12 años, éramos pocos y esperábamos llenos de emoción a experimentar por turnos lo que no se enseña en las escuelas.

Uno por uno tomábamos a Dudi (David Grinberg) de las manos, realizábamos un ejercicio de respiración para pasarnos energía y luego, con los dedos extendidos y los ojos vendados nos enfrentábamos al papel. Al principio nada, luego muy poco y de repente los dedos se deslizaban contorneando las figuras de los dibujos que pasaban de ser una línea negra o una forma como un circulo azul, a  una imagen clara de paisajes que podíamos describir perfectamente, algunos con mas habilidad que otros. Cada vez que el dedo de alguien trazaba con exactitud algún contorno gritábamos emocionados… hubo quien pudo seguir la forma de las letras y después leer.

Nunca dude de que era posible, incluso años después repetí la experiencia, esta vez dirigiendo yo a grupos que al principio escépticos y después maravillados lograron ver no solo lo que aparecía en las paginas de los libros sino las frases que no han sido escritas porque solo mediante la vivencia se pueden leer.

Pero recuerdo ese cuarto de tapete azul y ventanas rotas y el olor en la memoria me hace retornar a tiempos y lugares en los que todo era posible si simplemente nos dábamos la oportunidad de creer. Y creímos.”

Escrito por Nili Bar

Infinitas gracias Nili, a partir de hoy no es más un secreto sepultado por el miedo a ser diferente.

Si les interesa saber más del tema recomiendo leer este formidable articulo. Por supuesto de Jacobo Grinberg Zylberbaum.

http://www.scribd.com/doc/16713430/Vision-Extra-Ocular-Jacobo-Grinberg

Un abrazo.

Dalai Chumi

Estimad@s lector@s de Yosomos:

Esta historia llena de humor la había escuchado Jacobo en alguno de sus viajes y le encantaba contarla. L@s  invito a leerla y a descubrir porqué me gustaría que fuera profética.

DALAI CHUMI

En la agencia de viajes se encendió el botón de la línea dos del teléfono de disco Alcatel. Del otro lado la Señora Greenstein pedía una cita para organizarse un viaje.

–       ¿Nepal?

–       Si

–       Pero..

–       Pero nada, llego a las cinco.

La puerta de la agencia de viajes se abrió con un beep y los ciento cincuenta kilos de la Señora Greenstein  entraron a la oficina y se sentaron en la mesa del dueño del negocio.

–       Señora Greenstein es un gusto verla por acá

–       Igualmente. Solo necesito el avión de ida y vuelta a Nepal

–       Claro que si. Solo que antes déjeme mostrarle las ofertas de la temporada: tenemos cruceros por el Mediterráneo,  o por el Caribe, Las Vegas, una semana de teatro en Broadway con entradas a Cats incluidas…

–       Quiero ir a Nepal

–       Pero a su edad, Nepal puede ser muy peligroso y sin un tour organizado…

–       Dame un  boleto a Nepal que ya me tengo que ir.

–       Bueno, como quiera señora, pero nosotros solo nos hacemos responsables del viaje en avión ¿Cuándo quiere salir?

–       Ya.

–       En el próximo vuelo

–       Ni modo que en el anterior

–       Y el regreso.

–       Déjalo abierto

Siete escalas y 35 horas después, el avión aterrizo en el Aeropuerto de Katmandú. Por la estrecha escalerilla descendieron los ciento cincuenta kilos de la Señora Greenstein, que luego de pasar migración se acerco a una modesta oficina de turismo.

–       Quiero ir al Himalaya voy a visitar al Dalai Chumi.

–       Espere un momento voy a llamar a un Guía especializado.

Cuatro horas después apareció Dipendra, un esbelto guía.

–       ¿Usted es la qué quiere ir con el Dalai Chumi?

–       ¿Cuándo salimos?

–       Señora no salimos, usted es pesada, un hombre joven tiene que hacer tres días en coche, un mes en mula y otro mes caminando. Con usted sería un año

–       Tengo tiempo ¿Nos vamos?

–       Además necesitaríamos un campamento, varias mulas y unos cinco o seis cargadores para llevar sus maletas.

–       Tengo dinero ¿Nos vamos?

Lo último lo dijo sacando unos cuantos billetes de cien dólares. Media hora después las maletas viajaban en la caja trasera de una destartalada camioneta, en donde  además iban los seis cargadores, delante Dipendra al volante  con la Señora Greenstein.

Luego, tres días de curvas y subidas empinadísimas por caminos de tierra húmeda a punto de despedazarse, hasta que el camino se hizo tan estrecho que fue imposible seguir.

Montaron un campamento con tres tiendas, una era la bodega, la otra el dormitorio de todos los hombres y la tercera la “suite” de la Señora Greenstein.  Por primera vez ceno dal-bhat, un plato de arroz con lentejas y verduras.

Antes del amanecer todos reunidos junto al fuego desayunaron dal-bhat y cargaron cuatro mulas. En la quinta acomodaron con mucho más esfuerzo los ciento cincuenta kilos de la Señora Greenstein.

Se adentraron poco a poco en las cumbres del Himalaya, pasaron frío, y aburrimiento, con muchos días de no poder salir de las tiendas por las tormentas de hielo y nieve. Las nada tontas mulas, se negaban a llevar a la Señora, así que se tuvo que negociar con ellas, para que a lo largo de cada día la señora pasara por los lomos de cada una de las cinco. Sin embargo estos continuos cambios eran muy complicados, hasta que lograron perfeccionar la técnica de pasar a Greenstein de una mula a la otra sin necesidad de que tocara el suelo, entonces pudieron acelerar un poco el paso.

Tres meses en mula terminaron cuando el camino se volvió demasiado pedregoso incluso para estos fieles animales.

Se tomaron dos días de descanso en donde se dieron el lujo de comer dal-bhat durante todo el día y no solo al amanecer y al anochecer. Necesitaban energía para el tramo a pie.

Misteriosamente la Señora Greenstein caminaba al paso de los demás, parecía haber acumulado grasas durante decenios, en el banco de sus carnes, como previendo este momento.

El buen tiempo los acompaño y un mes y una semana después se encontraron con una enorme fila de personas que llegaba hasta la entrada de la cueva del Dalai Chumi.

La Señora Greenstein mando a llamar al monje encargado.

–       Quiero ver al Dalai Chumi

–       Bienvenida. La paciencia es uno de los dones más preciados, el maestro se encuentra en una profunda meditación, calculamos que en unos seis meses podrá empezar a recibir a todas las personas que como usted le esperan.

En ese momento se acabo la paciencia Zen de la que se había armado la Greenstein desde que decidió ir a la agencia de viajes hace ya casi seis meses.

–       Quiero ver al Dalai Chumi ahora.

–       Imposible. La primera prueba es esperar.

–       Ahora mismo

–       No señora, no podemos interrumpir al maestro…

Pero la Señora Greenstein ya había sacado una pistola y apuntaba hacia su propia sien.

–       Ahora, he dicho, ahora.

–       ¡Violencia no, por favor señora guarde el arma!

–       Quiero ver al Dalia Chumi inmediatamente.

–       Esta bien, voy a interrumpir al maestro, pero guarde la pistola y no la vuelva a sacar. La violencia no va con nuestras enseñanzas.

Acto seguido el monje desapareció en el interior de la cueva para salir un par de horas después.

–       El Maestro la va a recibir, pero solo puede decirle siete palabras. ¿Esta de acuerdo?

–       Si, si, ya, llévame adentro de la cueva.

–       Y la pistola me la entrega…

–       Si tenga

El Monje y la Señora Greenstein entraron lentamente al recinto en cuyo centro sentado en flor de loto meditaba el Maestro. El Monje con suma delicadeza toco el hombro del Dalai Chumi para avisarle que estaban ahí. Mientras el Guru lentamente abría sus ojos azules, sin más preámbulos la Señora Greenstein le dijo sus siete palabras:

–       Ya estuvo bueno, vámonos a casa Jacobo.

Sagan y Hawking Cantando a Duo

Asombrad@s lector@s:

Indescriptible, lleno de humor, genial, no se que más decir de un músico que se propone y logra hacer cantar a Stephen Hawking y a Carl Sagan. ¿Será qué la ciencia y el arte están más cerca de lo que pensamos? ¿O qué somos también lo que nunca imaginamos que podríamos ser? Imaginen la cara de Hawking, con todas sus limitaciones de movimiento y expresión, al enterarse que además de todo lo que ha conseguido en el terreno científico, puede cantar música electrónica.

Bienvenido video a la categoría: Humor y Ciencia de Yosomos.

P.D. Más abajo viene la traducción de la canción.

A musical tribute to two great men of science. 
Carl Sagan and his cosmologist companion Stephen Hawking present:
A Glorious Dawn - Cosmos remixed. Almost all samples and footage 
taken from Carl Sagan's Cosmos and Stephen Hawking's Universe series.


Y la traducción de la canción:

[Sagan]
Para hacer un pastel de manzana desde cero
primero tienes que inventar el Universo

El Espacio está lleno de una red de agujeros de gusano
podrías aparecer en algún lugar del universo
en algún otro momento en el tiempo

El cielo nos llama
si no nos autodestruimos
un día viajaremos a las estrellas

Nos espera un amanecer aún más glorioso
pero no una salida del sol, sino una salida de galaxia
una mañana repleta con 400 mil millones de soles
el amanecer de la Vía Láctea

El Cosmos está lleno, más allá de cualquier medida, de verdades elegantes
de interrelaciones exquisitas
de la asombrosa maquinaria de la naturaleza

Creo que nuestro futuro depende estrechamente
de cómo de bien entendamos este cosmos
en el que flotamos como una mota de polvo
en el cielo matutino

Pero el cerebro hace mucho más que recolectar
compara, sintetiza, analiza
genera abstracciones

El pensamiento más simple como el concepto del número uno
implica una lógica elaborada
el cerebro tiene su propio lenguaje
para probar la estructura y consistencia del mundo

[Hawking]
Desde hace miles de años
nos hemos preguntado sobre el universo
se expande para siempre
o hay algún límite

Desde la Gran Explosión a los agujeros negros
desde la materia oscura a una posible Gran Implosión
nuestra imagen del Universo actual
está llena de ideas que parecen extrañas

[Sagan]
Qué suerte tenemos de vivir en esta época
el primer momento en la Historia de la Humanidad
en el que visitamos otros mundos

La superficie de la Tierra es la orilla del Océano Cósmico
recientemente nos hemos adentrado un poco
y el agua nos invita a continuar

Traducción de Victor R Ruiz

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