Archivos Mensuales: septiembre 2009

Geniofagia

Lector@s de Yosomos:

Es un honor para mi poder incluir estas palabras en la recién creada categoría “Cartas a Jacobo Grinberg”, es tan hermosa, poderosa y profunda que solo me queda recomendar su lectura. Gracias a Amira Valle por compartirnos sus pensamientos.

Un abrazo

Geniofagia


Escrito por Amira Valle

México, Mayo de 1995

A Jacobo Grinberg Zylberbaum

Si te reencarnas en hombre vuelve a reencarnar en ti

Que estamos cortos de genios. Eugenio Salvador Dalí.

José María Cano

Todavía nadie sabe dónde estás. Son ya más de seis meses desde que te fuiste, desde que la presión del mundo venció tú increíble fuerza vital.

Sabes, eres el genio que he tenido más cerca de mi.

Bueno… mi abuelo también fue un genio, ahora es sólo un anciano que decidió renunciar a la memoria para poder sobrevivir. Cuando el era joven en la cúspide de su carrera diplomática, siendo embajador de México en algún país, se atrevió a decir que el control natal era la única salida para la pobreza y la marginación en America Latina, eso fue todo…el increíble mecanismo de la Geniofagia entró en acción, lo demás es historia.

Hoy no he podido dejar de pensar en ti, pero no he podido llorar, después de todo no hay una tumba sobre la cual hacerlo. Más bien es como si mi corazón se fuera secando, arrugando, encogiendo; como si la misma presión que te alejo de nosotros estuviera ahora drenando mis entrañas y tengo rabia, mucha rabia.

No puedo creer que el mundo, de nuevo en el umbral del siglo XXI, haya acabado con otro de sus genios, con uno más que se atrevió a levantar su voz y su pluma contra el sistema enmohecido de la ciencia institucional.

Ha acabado ya con tantos de la misma manera: Cristo, Lennon, Mozart, Nietzsche, Van Gogh, Galileo, Juana de Arco, etc.,etc., etc. Con todos aquellos que tuvieron la osadía de salirse algún día de la pecera y verla desde afuera. Algo intolerable, inadmisible para una perfecta maquinaria en la que todos somos engranajes sin saberlo.

Si alguien logra salirse, ver desde fuera, se da cuenta de que este mecanismo no es más que una bomba de tiempo que lentamente va marcando los segundos. Pero no soportamos la denuncia, todos tenemos un buen papel en éste, marchamos bien. Cuando mucho, toleramos las demandas de justicia social, de democracia y alguno que otro grito ecologista: piezas aisladas que no funcionan como es debido, engranajes que hay que poner a punto para que la máquina perfecta siga funcionando.

Pero ¿Qué pasa con los genios? ¿Qué pasa con los que renuncian a ser engranajes para denunciar la falacia de la maquinaria perfecta?

¡ Intolerable, inadmisible! El sutil mecanismo de la Geniofagia se dispara automáticamente, hasta que logra sofocar la voz, apagar la luz, agotar la pluma.

Tú, Jacobo, gritaste y gritaste mucho: 56 libros escritos en tus menos de 50 años de vida.

Tuviste la osadía de desafiar a la ciencia, de cambiar su paradigma utilizando más metódica y minuciosamente que nadie “la herramienta”. El método científico fue escrupulosamente aplicado en todos tus experimentos, pero tus conclusiones… eso iba más allá de lo que muchos podían tolerar, más allá de lo que nadie se atrevía a admitir.

Porque el hecho de que somos mucho más que materia, la evidencia de que nuestras conciencias son mucho más que el resultado de interacciones bioquímicas y neurológicas, de que nuestro pensamientos pueden afectar al todo, que todas las mentes de todos los seres formamos parte activa de una Supraconciencia, de que nuestros cerebros se comunican de manera directa, de que los Chamanes si tienen poder y radica en los estados mentales que generan, en fin, todas las implicaciones de tu Teoría Sintérgica ¿Quién podía tolerar eso? ¿Quién podía permitir que cada vez más oídos escucharan tu voz en el desierto?

Porque de haberlo admitido, las bases de nuestra ciencia determinista, de la técnica, del dominio del hombre sobre la naturaleza, el paradigma sobre el cual descansa nuestra civilización actual, se verían cimbrados, el tapete se habría movido más allá de la cuenta.

El mecanismo se disparo irremediablemente. La Geneofagia, este canibalismo con el que la sociedad acaba con las mentes que brillan, una vez más, entro en acción.

Los miles de tentáculos empezaron a cerrarse, a presionar, a asfixiar una de las mentes más brillantes de este fin de milenio.

No sé qué paso de ti ¿Decidiste escapar y refugiarte más allá del pulpo gigante, dónde tu mente pueda seguir brillando, aunque nadie la vea? ¿ O tu corazón se cansó antes que tu voluntad y decidió descansar? ¿O te alcanzo el pulpo y te estranguló el cordón que te unía a la voz de los inmortales?

Son ya mas de seis meses desde que te fuiste. Nadie sabe dónde estás. Mi corazón está enjuto de dolor, pero no puedo llorar por ti que viviste como sólo los osados saben hacerlo. Lloro por el mundo, por todos nosotros, que estamos apagando las luces, que nos estamos quedando sin genios, que preferimos desconectar la radio antes de escuchar el mensaje, que permitimos que la bomba de tiempo siga funcionando como un mecanismo perfecto.

Y te extraño, te extraño tanto Jacobo ¿A dónde irá el laboratorio? ¿A dónde ira tu familia? ¿A dónde mi mente sin la guía de tu mente? ¿A dónde irá la humanidad sin hombres cómo tú?

“Si te reencarnas en hombre, vuelve a recargar en ti,

que estamos cortos de genios, queremos que estés aquí”

José María Cano

De Leah a Jacobo

1995, Jacobo llevaba entonces un año sin aparecer por su laboratorio en la Ciudad Universitaria. Ni su familia, ni sus amigos sabíamos nada de él, la policía no tenía ninguna pista que indicará que estuviera vivo, ni ningún cuerpo que reconocer.

Entonces una de sus colaboradoras más cercanas decide escribirle una carta, cómo no hay ninguna dirección a la cual enviarla, la guarda en un cajón…

Hoy en http://www.yosomos.com inauguramos una sección para escribirle al doctor Jacobo Grinberg Zylberbaum. Desgraciadamente no podemos garantizar que le llegaran nuestras palabras, pero al menos podemos compartirlas con las cada vez más mujeres y hombres que admiramos su obra científica y literaria  y a su persona.

Así que si quieres escribir o quieres buscar en tu cajón alguna carta que no supiste a que dirección dirigir, yosomos te invita a publicarla.

Y precisamente desempolvando aquella carta comenzamos:

A JACOBO GRINBERG-ZYLBERBAUM

A UNA VIDA DEDICADA A LA INVESTIGACION DEL CEREBRO Y LA CONSCIENCIA

Leah Bella Attie

México 1995

Hace ya un año que estas desaparecido y lloro por ti, lloro por mi y por la

ausencia y la incertidumbre.

Cuando uno escucha que hay personas “desaparecidas” es como si te contaran un

cuento de terror, tu mente y tu corazón no creen que pueda ser verdad y si lo fuera,

aseguras que nunca podría sucederte a ti, sin embargo, nos sucedió.

Les tengo que decir quien es Jacobo Grinberg porque cuando lo conozcan también

van a hablar de él. Para que esta tarea sea mas fácil (para mi por supuesto) imaginemos

que no es verdad que tiene ya un año desaparecido y hablemos en presente.

Jacobo es el personaje que mas admiro en mi vida. siempre tuvo el valor para

asumir el riesgo profesional de revelar resultados científicos nada ortodoxos a pesar de

aplicar el método científico rigurosamente en todas sus investigaciones, y si a alguien le consta es a mi. Es sorprendente como estando en el laboratorio le surgen ideas novedosas

que en un origen parecen de ciencia ficción, pero cuando menos me doy cuenta ya organizo su mente, ya soluciono el problema técnico, esta corriendo el experimento y

aparecen los resultados los cuales me dejan igual de sorprendida que el origen de la idea;

no me queda mas remedio que sonreír y seguir apoyando su loca mente que viaja a una

velocidad que no puedo ni podré alcanzar. Imagínate vivir así, es maravilloso, es una cascada  de ideas, teorías y sueños.

Te preguntarás: ¿Qué se le ocurría en esa mente? ¿De qué eran las investigaciones? Pero antes te cuento un poco de su historia. Toda su vida profesional adiestro su mente para pensar como científico, desconfiando  siempre de todo lo que no se pudiera comprobar con los métodos más ortodoxos. Sin embargo, vivió y estudió la sabiduría de los Chamanes de México durante años, y aquí es donde viene la dualidad ¿Cómo aplicar el método científico a las experiencias Chamánicas?  Te puedes volver loco pues la ciencia y la estadística se quedan cortas, no son suficientes.Aun así, realizaba los experimentos pertinentes e intentaba darles una explicación a lo que descubría buscando teorías y arriesgando su reputación profesional, desarrollando explicaciones alternativas y de vanguardia para explicar los eventos mentales.

Además tenia una pequeña cabaña en la que practicábamos Yoga, nos enseñaba a meditar, Dzogchen, Pranayamma, un sin fin de técnicas para conectar mente y cuerpo, para dejar que fluya la energía; que les puedo yo decir, el académico se convertía en nuestro maestro espiritual.

Al siguiente día nos sentábamos en el laboratorio frente a la computadora y una vez más tratábamos de dar explicaciones.

La vivencia de todas esta investigación incito a Jacobo a escribir la Teoría Sintérgica

(INPEC 1991) en donde intenta responder la interrogante de la creación de la experiencia

basándose en años dedicados a la investigación del cerebro y la conciencia.

Una lista de innumerables experimentos ocupaban nuestra mente diariamente: el Potencial Transferido, aumento de correlación interhemisférica, nanoestados mentales, curvatura de un rayo láser, correlación del EEG en relaciones humanas, entre muchos otros proyectos.

La gente escéptica considera imprudente anunciar o practicar ideas que no han sido

del todo demostradas. Estoy de acuerdo en no aceptar lo primero que se nos aparece, hay que ser críticos. Sin embargo, no hay que ser crédulos ni dejar de creer, simplemente hay que

demandar el control de nuevos datos y buscar nuevas verdades.

Desde el fondo de mi corazón espero que el legado que nos dejas, Doctor Jacobo Grinberg Zylberbaum, no quede en el olvido.

Yo, tu discípula, voy a hacer mi máximo esfuerzo.

Leah Bella Attie México 1995

Video ¿Qué es un Blog o bitácora?

Queridos lector@s:

Estoy emocionado por vivir en un tiempo en que existen las bitácoras electrónicas, estoy asombrado con que se me ocurra algo en una parte del mundo y que en un instante esa pensamiento haya llegado a un lector en cualquier parte del mundo y que este a su vez me escriba su opinión.

Me siento libre gestionando mi medio de expresión personal. Por ello quiero ampliar la respuesta a la pregunta de hace unas semanas (¿Qué es un Blog? http://wp.me/pzaQa-24 ) compartiendo este ilustrativo video.

Episodio 5. La Batalla por el Templo

Amig@s lector@s:

La misteriosa desaparición y las posibles hipótesis explicándola, en el último capitulo de  La Batalla por el Templo, el documental que toma del libro de Jacobo Grinberg Zylberbaum su titulo.

Quiero agradecer al director Ivanov Marmolejo su generosidad por compartir con Yosomos su trabajo.

Así mismo felicitar a todo el equipo que hizo posible el documental.

Un abrazo agradecido para todos ellos.

A Mis Hijos

Estos días pensaba en si quería publicar algo tan personal en Yosomos o no.

Pero al final ¿Qué no es personal? Cuando todo, incluido el mundo y la realidad solo pueden ser entendidos a través de nuestros sentidos y de nuestra mente.

Además el sentido de este blog es explorar la posibilidad de que yo (o cualquiera) más que ser, somos.

Así que queridos lector@s, les comparto lo siguiente en el Cuaderno de Notas

Sant Cugat Barcelona a 7 de abril de 2009

A mis hijos:

Queridos Gad y Shai:

Algún día podrán leer esto y comprenderlo. También entender que poco a poco, en cada oportunidad que tengo les adelanto lo que pienso del mundo que nos rodea y del sentido de nuestra vida.

Como toda familia judía venimos de todos lados, los bisabuelos de mamá nacieron en Alepo Siria y las familias de sus abuelos, Pepe y Lily se establecieron en México desde principios de los años mil novecientos en donde se casaron y nacieron su Mamá Mery y sus tíos Marcos y Vicky.

De mi lado, mi mamá Kemy nació en Damasco, Siria y creció en Beirut en el Líbano. A los veinte años emigro a México en donde conoció a mi papá Abraham, nacido en un pequeño pueblo llamado Sokolof Podlianski cerca de Varsovia en Polonia. Se casaron y nací yo y su tío Dani, aunque mi papá ya tenía cuatro hijos que son también mis hermanos.

Cuando yo era un niño como ustedes, hagan de cuenta que además de mi Papá, tenía otros tres padres: mis hermanos más grandes: Jerry, Nathán y Jacobo que me llevan mas o menos veinte años de edad.

Y Jacobo, el mayor de todos, venía a la casa algunos domingos y nos contaba las maravillosas cosas que le pasaban en su vida. Después de comer arroz con mole, frijoles y tortillas, nos íbamos a caminar por Polanco y Jacobo nos contaba por ejemplo de una escuela en donde unos niños con los ojos vendados aprendían a ver con las manos. Dani y yo le pedimos que nos enseñará y claro, con toda la paciencia Jacobo nos enseño y aprendimos.

También nos enseño a meditar y a encontrarnos con el observador que todos, también ustedes, llevamos dentro.

Una noche: los tres hermanos mayores llegaron muy emocionados a la casa. Jacobo les había presentado a Pachita, una curandera que operaba haciendo transplantes de órganos con un cuchillo de monte. Hacia cosas inexplicables para la ciencia, pero las hacia.

Mas tarde entendí que en realidad Pachita, poseía el conocimiento para manipular la energía y la materia, transformándola para curar, gracias a su bondad y a su amor por sus pacientes.

A partir de ahí Jacobo comenzó un largo viaje de investigación para conocer y aprender de los chamanes de México que son los médicos tradicionales de nuestro país. Durante este tiempo, escribió seis libros en los que cuenta las formas, el cariño, la entrega y la sabiduría heredada de estos hombres y mujeres.

Y Jacobo siguió investigando, no solo en México, sino también en la India, Nepal y en Israel. Buscaba explicaciones para sus experiencias y tenía una gran necesidad de conocer a maestros que pudieran aclararle principalmente dos cosas:

–       La posibilidad de transformar la energía en materia y la materia en energía.

–       La unidad de los seres humanos, porque el observador de cada uno de nosotros, no esta en realidad dentro de nuestros cuerpos y cerebros, si no en una red o lattice que él llamo el “Hipercampo del Espacio – Tiempo”, en donde las conexiones entre todos los seres son posibles.

Al volver de sus viajes, en su laboratorio de la UNAM (La Universidad de México) trabajaba en un experimento llamado Potencial Transferido para probar la comunicación entre las mentes humanas sin necesidad de ningún contacto físico.

Los primeros días de diciembre de 1994 Jacobo vino a ver una obra en la que yo trabaja en el Deportivo Israelita de México. Recuerdo que la había disfrutado mucho y recuerdo también su beso y su abrazo cuando termino la función. Esa fue la última vez que lo vi.

Después desapareció y nunca más supimos nada de él.

Durante mas de diez años el dolor que sentía por su desaparición inexplicable no me dejaba ver que yo llevaba dentro a mi hermano “Jackie” en todo lo que me enseño, en la manera que tengo de ver el mundo, en la forma en que me siento y siento a los demás.

Ahora me estoy dedicando a contarle, a todo el que quiera escucharlo lo que me enseño.

En este viaje me acompañan principalmente Leah Bella Attie, alumna de Jacobo y entrañable amiga y Estusha Grinberg, su prima mas grande, la hija de Jacobo.

Recuerden siempre, que tenemos la capacidad de crear nuestra experiencia y que el mundo real esta dentro de nuestras mentes.

Sean concientes de las millones de posibilidades que tienen y pueden conseguir en su vida y de lo maravilloso que es escoger una de ellas, en cada momento, en cada respiración, en cada sueño, en cada aprendizaje, en cada juego, en cada proyecto.

Estamos aquí para descubrirnos, descubriendo al mundo.

Los quiero y quiero que lo sepan.

Papá

David Grinberg

¿Qué es un Blog?

Querid@s lectores de Yosomos:

Más allá de los entrañables comentarios recibidos a este blog, por los cuales estoy muy agradecido y emocionado, me he encontrado con varios lector@s que no saben o no tienen muy claro lo qué es un blog y por ejemplo comienzan a ver una serie de videos por el último capitulo. Lo cual es muy comprensible tomando en cuenta el exponencial y rápido crecimiento de la Web y la manera en que la hemos dejado irrumpir en el trabajo y con más fuerza aun, en la vida privada. (Es curioso, cada vez conozco a menos personas que no tienen una cuenta Facebook )

En nuestra lengua la traducción es bitácora, nombre extraído del diario que llevaba la tripulación de los barcos durante su travesía. A mi me parece mucho mas apasionado y romántico el termino en español que en ingles, idioma que por su parte une las palabras Web y Log (Diario) para formar blog o Weblog, aunque como casi siempre, la palabra anglosajona es mucho mas precisa, quizás por ello es más popular incluso en el mundo hispanoparlante.

Un blog o bitácora es un sitio Web de uno o varios autores en el cual las entradas o publicaciones aparecen en orden cronológico de publicación (de reciente a pasado) y en donde el autor o autores, conservan siempre la libertad de dejar publicado lo que consideren oportuno.

El lector de un blog puede seguir el orden de la bitácora o también -como en el caso de Yosomos- puede escoger una categoría, por ejemplo Vídeos y decidir el orden para en que quiere verlos.

Pero lo más importante es que se trata de  un medio abierto, porque a diferencia de la TV o la prensa escrita, el público puede escribir comentarios e incluso convertirse en colaborador de la bitácora, lo cual enriquece la información y nos hace pasar a un nivel verdaderamente interactivo.

Espero que estas líneas nos ayuden a entender mejor este medio de comunicación que agrupa por un lado la penetración y accesibilidad de una pagina Web y por el otro, la intimidad y la frescura de un diario.

Y mientras yo escribo mi bitácora, procuraré sentirme en altamar, descubriendo las lejanas tierras de mi interior.

Están todos invitados a subir a bordo con su presencia, sus comentarios, su participación y si el barco les gusta, no dejen de correr la voz.

Un abrazo y gracias por seguirnos en este proyecto.

Sócrates 308

Perdonaran queridos lectores que no ponga una fecha exacta a lo que voy a contar pero estamos hablando de principios de los años ochenta  y no creo que tenga importancia, pues voy a recrear un domingo cualquiera en la casa donde nací y crecí.

Dedicado a mi familia toda con todo mi cariño.

Sócrates 308

La televisión Sony Triniton  comprada por mi padre en el barrio de Tepito transmitía a todo color y a mayor volumen, la final del Abierto de Estados Unidos, entre Jimmy Connors  e Ivan Lendl. Eran la dos de la tarde y habíamos llegado hace unos minutos desde el frontenis del deportivo a la casa de Polanco: mi padre Abraham, mi hermano Dani y yo de unos catorce años.

Mi mamá Kemy junto con Petra -la nana de todos- ponía la enorme mesa.

El menú de los domingos era siempre el mismo: para empezar consomé de pollo y luego arroz a la mexicana, frijoles, carne deshebrada con mole y tortillas, muchas tortillas. Solamente cuando Petra se tomaba varios días de descanso, mi papá iba por unas carnitas con chicharrón al famoso Grano de Oro. Pero hoy Petra estaba y se notaba por su mal humor, hasta que llego el recién casado Jerry con su esposa Esther para dibujar en su cara morena un sonrojo de alegría mientras abrazaba a su “gordito.”

Se escucho por primera vez aquella tarde la pregunta habitual:

-¿ Va a venir Jackie (Jacobo) ?

-No se, contesto Kemy, con ese muchacho nunca se sabe.

Dani y yo corrimos a enseñarle nuestra nueva manopla de béisbol Palomares a Jerry y salimos los tres disparados al jardín para unos lanzamientos mientras Bucky el perro corría como loco tras la pelota de cuero.

Mi padre no podía despegar la vista de la tele; la vida le había quitado a su dios en Polonia, a su gran amor en el quirófano y la poca cordura que le dejo estaba ligada a su dosis diaria de litio que lo mantenía en un estado bastante apático y alejado de la realidad, aunque siempre mejor que durante sus brotes psicóticos.

Nathán apareció en la puerta, venia de recoger a Liz su novia y fue directo a la cocina a abrir las ollas. Petra se volvió a enojar ante la invasión.

–       ¿Qué hay de comer para mi? Sabes que estoy malo de la panza.

–       Uy que novedad. Pues hay arroz y te guarde pollo del consomé.

–       ¿El arroz tiene ajo?

–       No. Mintió Petra.

Nathán y Liz fueron a saludar al patrón que mientras los besaba no despego la vista de la pelota que iba de un lado al otro de la pantalla.

–       ¿Va a venir Jackie?

–       Con tu hermano nunca se sabe.

Para entonces se habían hecho las tres de la tarde y todos nos moríamos de hambre.

–       ¿Esperamos a Jackie?

–       No voy a esperar toda la tarde, además se me van e enfriar las tortillas. Grito Petra.

–       A comer. Dijo mi mamá.

Inmediatamente nos sentamos a la mesa a devorar las delicias domingueras.

Comíamos mientras la tele pequeña del comedor seguía transmitiendo el duelo entre Lendl y Connors.

–       Lendl se parece al conde Drácula.

–       No sabía que en Transilvania hubiera canchas de tenis.

–       Muy bien ¡Que bola! Grito mi padre mientras Connors lograba su primera bola para partido.

–       Muy bien Jimmy, los veteranos sabemos jugar mejor que los novatos.

Connors escucho a mi padre y se hizo con el trofeo, pero la tele no se apago, tuvimos que ver los comerciales de la Rubia Superior y esperar a que Jimmy alzara la copa para que la tele finalmente se callara. Para entonces Jerry dormía en un sillón mientras que Liz, Kemy y Esther se tomaban su café turco, hasta Nathán se animo a probar un poco.

– Solo para que Kemy me lea la taza.

-Una, dos y tres vueltas, ahora lo dejamos asentar.

Las tazas de las mujeres estaban llenas de estrenos, visitas y en el fondo del asiento dinero, pero la de Nathán tenía forma de intestino y mi madre no supo muy bien que inventarle.

–       ¿Y Jackie a qué hora llega?

–       Si es que llega.

Mientras tanto Dani -2 años menor que yo- jugaba con Buckie y conmigo béisbol, hasta que el vidrio que dividía el jardín con el comedor fue atravesado por una de mis mejores pichadas.

Se acabo la lectura del café y hasta la siesta de Jerry. Mi mamá nos gritaba sin parar. Por suerte en ese momento entro Jacobo.

Vestía una camisa oaxaqueña blanca y nada más importo.

Todos a saludarlo, mi padre el primero, saliendo de su tristeza al ver a su hijo mayor.

Jacobo nos abrazo a todos y se sentó en la mesa . Mientras saboreaba la comida de Petrita nos dijo sin más.

– En Cuernavaca estamos enseñándole a los niños a mirar con las manos.

– ¿A ver con qué?

– Si, les tapamos los ojos y les enseñamos a mandar al cerebro el mismo estimulo que envían con los ojos pero con las manos. Porque en realidad no vemos con los ojos, las imágenes son tan solo un producto de nuestro cerebro, lo único que hay que hacer es cambiar el canal de entrada.

Nadie creyó ni comprendió algo que a Jacobo le resultaba tan natural y obvio, pero ninguno hablo.

– ¿Me enseñas a ver con las manos? Rompí el silencio.

– Claro, contesto.

Más de veinticinco años después las cosas aparentemente han cambiado mucho, entre otras cosas,  Abraham ya no esta con nosotros y la casa de Sócrates 308 se convirtió en un edificio.

Pero Petra sigue cocinando en Tlaxcala, Nathán sigue teniendo problemas de digestión, Jerry es un experto en siestas y en jugar con los niños, Dani es de los pocos jugadores de frontenis en México con menos de setenta años, Kemy nos sigue leyendo la taza de café turco y yo cambie la raqueta por la pala de Padel así que sigo lanzando pelotas contra los cristales.

Y eso si, todos nos seguimos preguntando:

– ¿Va a venir Jacobo?

Episodio 4 Batalla por el Templo

Hola amig@s de Yosomos:

Llega a nuestro blog la cuarta entrega de La Batalla por el Templo, del director mexicano Ivanov Marmolejo.

El documental fue hecho para una clase en la UNAM, sin embargo Ivanov fue mas allá de los pocos minutos de duración encargados por  el profesor, consiguiendo sorprendentes resultados en un video hecho prácticamente sin ningún presupuesto.

Desde este foro envío una felicitación y un agradecimiento al director por permitirnos compartir su trabajo.

¡ Corre video tape !

( ¿Cómo se dirá ahora que ya ni siquiera los video tapes son necesarios?  Ya se, muy fácil, solamente: )

! Corre video!

Un abrazo y gracias por visitarnos en Yosomos

Un Viernes de 1991

Jacobo Dalai

Llegué a la Catedral en el Metro. Ninguno de los hermanos podía dejar sus ocupaciones, así que yo iba solo.

Jacobo había hablado a la casa un par de días antes para decirnos que habría un servicio ínter religioso en la Catedral con motivo de la visita del Dalai Lama a la ciudad. El rabino Palti de la Comunidad Sefaradí de México no podía acudir en representación del judaísmo por ser la víspera del Shabat, así que había pedido a Jacobo que lo sustituyera.

Me senté en la abarrotada catedral a escuchar, al Arzobispo, al Imán, al Pastor a Jacobo y al Dalai Lama.

Recuerdo a los asistentes, a las personas humildes que normalmente acuden al céntrico recinto, sentados al lado de  are – krishnas, musulmanes con turbante, hippies, mujeres elegantes, hombres con traje de marca…

El servicio ecuménico estaba dedicado a la paz y cada uno de los ministros o sacerdotes hizo una pequeña plegaria en su honor.

Yo miraba una y otra vez hacia donde se encontraban los representantes religiosos y mi asombro era total. Estaban todos juntos en el estrado del más importante recinto católico de America, rezando por lo mismo y mi hermano (que no tenía nada de Rabino) representaba a los judíos desde el asiento contiguo al Dalai Lama. Confieso que me costaba asimilar lo que veían mis ojos y lo que escuchaban mis oídos.

Pero era así. La catedral vibraba en armonía con lo que ocurría en su interior, mientras Jacobo hablaba de la unión entre todos los seres humanos por encima de toda diferencia, tal como aquella ceremonia la comprobaba. Concluyó rezando la plegaría del Shema Israel, pronunciando la bendición del vino y deseando a todos los presentes Shabat Shalom: un sábado de paz.

Cuando la ceremonia acabó, me di cuenta que no era el único con lagrimas en los ojos, muchos nos habíamos emocionado con palpar la armonía lograda con un poco de voluntad y de aceptación de los otros.

Me acerque a saludar a Jacobo, lo felicité, y al girarse me presento al Dalai Lama. La sonrisa del monje tibetano se abrió y con ella una alegría sencilla, absolutamente infantil y al mismo tiempo tan poderosa que me convertía de inmediato en un niño de nuevo.

Nos despedimos y salí a la lluviosa Ciudad de México que parecía llorar porque los instantes de magia posible habían terminado, aunque quizá, me consolé, tan solo habían comenzado.

A mi lado paso un auto ingles muy lujoso, la ventanilla eléctrica se abrió, era la sonrisa del  Dalai Lama que se despedía de nuevo, Jacobo sentado a su lado me grito:

-Vamos a comer churros con chocolate al Café de Tacuba. Te quiero David  gracias por venir.

El coche aceleró salpicando los charcos.