Archivo de la categoría: Jacobo Grinberg

Presentación “Alicia…”en San Ángel

“Hace 20 años el Dr. Jacobo Grinberg desapareció sin dejar huella, nosotras sus alumnas, Leah Bella Attie y Amira Valle afirmamos que su labor quedo inconclusa y nuestras investigaciones deben de ser difundidas, asi como nuestra experiencia en el laboratorio posterior a su desaparición.
Alicia en el País de la Consciencia es el libro que hemos escrito.”

Bienvenidos
Leah y Amira

Con estas palabras las escritoras nos invitan a la presentación de su libro este domingo 21 de septiembre a las 5:30 PM en la Librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo 121 al sur de la ciudad de México.

Me han hecho el honor de invitarme a presentarlo, así que los esperamos a tod@s en este emocionante evento.

Abrazos

Alicia sep

Safed

Entre la niebla y lo empañado del parabrisas del Tsuru gris era casi imposible ver el camino.  Rossana, la copiloto, tenía que limpiar a cada rato el vidrio con unos Kleenex que estaban por terminarse. Llovía mucho por la carretera que va de Xochimilco a Oaxtepec, algo normal en el verano mexicano, lo extraño más bien, era que ese camino nos llevara a Tzfat.

Safed o Tzfat es una ciudad en la Galilea famosa por sus grandes cabalistas, durante cientos de años ha sido considerada un centro místico. Jackie le llamaba así a la casa que albergaba el Instituto Nacional para el Estudio de la Consciencia (INPEC) el cual dirigía aunque no tuviera a nadie a su cargo  y también era uno de sus dos lugares de residencia.

- Allá están los puestos de quesadillas.

-Por fin.

Bajamos del coche algo mareados y corrimos a refugiarnos de la tormenta bajo el techo de asbesto ennegrecido por el carbón del anafre. Del Renault 12 se bajaron Jackie y su segunda esposa Tere que ya nos esperaban.

Abrace a mi hermano como si nos hubiéramos encontrado en la punta del Himalaya.

- ¿Cuatro caldos de hongos para empezar?

-Si señora por favor.

Y como buenos Grinbergs nos dedicamos a comer y a hablar en buenas cantidades.

-Aquí les pongo las de Cuitlacoche con queso y las de flor de calabaza.

- Gracias. Ah y unos tacos de cecina también.

Bueno, hablábamos todos menos Tere que estaba de un humor infernal.

Mientras comprábamos alegrías a un vendedor de dulces artesanales las nubes se fueron por completo.

-Vamos a tener que bajar caminando, con tanto lodo los coches no van a llegar.

Entonces Jackie que no podía soportar el ruido del silencio de Tere propuso una meditación.

-Caminamos hasta Tzfat, son como veinticinco minutos, esta prohibido hablar, se trata de sentir cada una de nuestras pisadas en cada parte de los pies, pensar solo en nuestros pasos. Concluyo mirando a Tere  – Ni una palabra.

Nos adentramos en el mínimo sonido de nuestras pisadas sobre el bosque hasta que llegamos.

Dentro de una sencilla obra estaba un estudio con una máquina de escribir portátil, una sala para dar clases o meditar y una pequeña habitación.

Afuera Jackie había construido un ingenioso sistema para recoger el agua de la lluvia guardándola en una enorme cisterna. Estaba tan bien hecha, que cubría todas las necesidades del año.

-       Vengan les voy a enseñar la torre.

Bajamos el empinado jardín hasta llegar a una torre redonda hecha de piedra.

-      Siempre soñé con construirle un castillo a Estusha mi hija, así que dibuje esta torre y se la di a un maestro para que me la hiciera con las piedras que hay por aquí cerca del río.

Así era o es mi hermano mayor, parecía que todos los obstáculos que hay entre pensar algo y hacerlo simplemente no existiesen o al menos no tuviesen ninguna importancia.

Rossana y yo estábamos encantados mientras que Tere se había quedado lejos, del otro lado del terreno.

-       ¿Quieren conocer un lugar mágico?

-       Claro. Conteste

-       Todavía más. Dijo Rossana

-       Vengan

Bajamos los tres hacía el río que corría debajo de Tzfat, lo cruzamos haciendo un camino de piedras y caminamos en medio de la espesa niebla, hasta que, dejando atrás el espeso bosque llegamos a un llano.

-Ya estamos aquí. Ahora les toca descubrir porqué es mágico.

Miramos en todas las direcciones, la verdad es que entre la niebla, los árboles milenarios y la poca luz que le quedaba a la tarde era difícil ver algo que no lo fuera.

Pero sabíamos que había algo más. Rossana descubrió el primero, luego me di cuenta que todos eran iguales, no había ninguno de tres hojas.

-       Todos los tréboles tienen cuatro hojas ¡ Todos!

Esta entrada fue publicada originalmente en yosomos.com el 21 de octubre de 2009

Jacobo: Mi Pregunta Contemplativa

 Queridos lector@s:

Mi querida sobrina Tania, me ha dejado compartir este maravilloso texto en inglés con ustedes.

Tania Grinberg nació en México D.F. en Marzo de 1987; asistió al Colegio Eton y terminó sus estudios en el Colegio Americano (American School Foundation) formando parte del Consejo Estudiantil y de la Lista de Honor. Practicó ballet clásico (técnica cubana) con Eva de Keisser en el Estudio de Ballet Tecamachalco por 12 años. Estudió Relaciones iInternacionales en la Universidad Iberoamericana; comenzó a dar clases de danza en 2004, fue voluntaria en el Patronato Cuajimalpa impartiendo clases de inglés y dando apoyo en el Programa “aprender jugando” para el cual organizó una donación proveniente del Colegio Eton para construir una nueva hemeroteca. Fue voluntaria en el Kibbutz Hazorea en Israel de 2005 a 2006. Trabajó en el Preescolar del Colegio Eton en la Ciudad de México de 2010 a 2012. Está cursando la maestría en Educación en la Universidad de Toronto, Canadá.

Este fue un trabajo realizado para el OISE (Ontario Institute for Studies in Education) dentro de la Universidad de Toronto. Se introduje al mundo de la contemplación después de haber realizado un ejercicio de meditación diario por 3 meses, mientras cursaba la materia de “the contemplative practitioner” con el Profesor Jack Miller en el Departamento de Curriculum Studies and Teacher Development de OISE.

 Jacobo: My Contemplative Inquiry

The Contemplative Practitioner

Tania Grinberg

Professor Jack Miller

Ontario Institute for Studies in Education OISE: University of Toronto

April 8, 2013

The man, the myth        

English translation of Oscoy’s (2011) letter to Jacobo Grinberg:

They have spoken about you in Spain, with the Interpol, and in the media. You have been kidnapped, tortured, murdered. They saw you helping Sub commander Marcos in the Zapatista Revolution and walking with a head turban down the streets of La Condesa. Ex president Carlos Salinas de Gortari has been blamed for your disappearance, so have NASA, ETA and a secret government behind the Men in Black. You are already an enlightened one, a transcendent man, someone who escaped reality through the interdimensional doors of the mountains in Tepoztlán, between the Windows and ponds of Quetzalcoatl, the feathered snake. You are now a martyr of science, a referral to New Age, and the great Mexican psiconeurophisiologist. You were an illuminated neurotic, chronicler of Pachita the northern chaman, apprentice of the wise Mayan Nahual Don Pachito, but for me, you were my dearest Teacher.

For Jacobo Grinberg Zylberbaum, perhaps Mexico’s most controversial neuroscientist, 1994 marked a high point in his professional life (Quinones, 1997). At his laboratory in the psychology department of the National Autonomous University of Mexico (UNAM) in Mexico City, he recorded the brain waves of a shaman and was getting to understand the implications of this. He had won a large grant from Mexico’s National Science and Technology Council, and had finally founded the National Institute for the Study of Consciousness (I.N.P.E.C.) (Quinones, 1997). After almost twenty years in his lab, he was finally receiving international recognition. Then in December, two days before his long-awaited trip to Nepal, he failed to attend his own birthday party where family and friends were waiting for him. When Jacobo Grinberg did not return from Nepal as planned, still no one thought much of it. Everyone thought he had probably just extended his stay. But the weeks became months. Nothing was found. No record of Jacobo Grinberg or his wife even leaving Mexico. It was May1995, six months after his supposed trip, when it finally dawned on his family and friends that he had vanished (Quinones, 1997). Since then, no trace of him, dead or alive, has been found. All that remain are his books, his theories, and his students’, friends’ and family’s memories of him.

But who was this man? Who was Jacobo Grinberg? He was my uncle, the oldest of 6 brothers, orphan at age 12, father of Estusha my first cousin, grandfather of two girls he never got to know. His life was divided between two phases; First, the secular, Scholar and scientific; Second: the mystical. He was a deeply spiritual, semi-observant Jew, fluent in subjects like brain electric field analysis who wrote more than 50 books; some are about neurophysiology, others are read like religious mysticism. His main goal was to justify the magical worldview he discovered with the shamans through neuroscience. He wanted to prove that humankind is interconnected.

En route to the Man

I have a recurring memory of being in the hospital, holding my dad’s hand and telling him that I understood his pain and wanted him to be free of it. He was dying from an incurable intestine disease of which scientists and medics know very little about. I was angry, sad and exhausted. In therapy I had spoken so much about letting go, but how could I? When I saw into his eyes and allowed myself to forgive him for wanting to give up on life, I was present; I felt a very particular peace in knowing that somehow my love for him had transcended. I accepted the possibility of my father’s death and something changed inside me. Later I would understand that “pointing toward impermanence is pointing towards the eternal”, as Eckhart Tolle (n.d.) describes in “A New Earth” (p. 234).

I believe my journey to find spirituality began much before this. However, it was not until I needed hope that I really began searching for some peace within me. I started reading Eckhart Tolle’s (n.d.) book and began to understand what consciousness really means. Taking Dr. Miller’s course in OISE about “the contemplative practitioner” and practicing meditation helped me put the pieces together. My father’s disease, his choice to fight, and his survival made me comprehend life’s fragility and made me want to hold on to the spirit of being; being free, being love, and being alive. What could I do to deeply live a fuller life? Coincidentally, or not, I came across my uncle’s Jacobo’s books and memoirs. I had grown up hearing about his work, his brilliantness, but I particularly remember hearing about his spirit. From what I can recall and what people tell me, Jacobo was an enlightened man, he was compassion himself.

I have read some of his books, I explored his journals, his most famous experiments, and have read other people’s testimonials about what my uncle did and who he was. I believe I will never fully understand what happened to him, but for the first time in my life I feel ready to face uncertainty. In this work I will share as much as I was able to understand about Jacobo Grinberg’s life and work. Through his legacy I have found a personal connection between him and I, and that is our love for life.

This an original copy together with my translation of one of Jacobo Grinberg’s (2008) poems (p. 64):


 

 


Alabar a la Vida

De fuente invisible

Se alimenta mi alma.

Quien duda es la mente

No aceptando ser finita.

Recordar quiero esto

Para nunca olvidar

El lugar de donde vengo.

Ante hoja blanca escribo

Solo esperando

Recoger de mi vida

Un recuerdo.

Entender su origen

Cantar su destino.

Sabiendo que nada

Puede definirme.

 

Praise to life

From invisible source

My soul feeds

The mind is who doubts

Not accepting being finite.

Remember, I want

 to never forget

 the place I hail from.

On blank sheet I compose

merely waiting

to harvest from my life

one memory.

Appreciate its origin

sing its destiny.

Knowing that nothing

can define me.

(

 

The mystical psiconeurophisiologist

Jacobo’s interest to study the human mind was probably rooted from his Mother’s death at age 12 from cerebral cancer. He graduated from the Faculty of Science by the National Autonomous University of Mexico (UNAM) were he studied psychology. Amongst his graduate studies, he completed his PhD from the New York Medical College where he studied an electrophysiological registry of human brain’s exposition to geometric stimuli (E. Grinberg, n.d.). The most popular and known stage of his life was when he began to work with Shamans from a scientific perspective by evaluating the manifestations of consciousness.

In 1987 Grinberg recorded for the first time something he called: “transferred potential” (Grinberg-Zylberbaum, 1991). He designed an experiment in which he would observe two subjects’ brains through electrodes attached to their skulls. They would be placed in a dark room and were asked to try to achieve a unified meditation. After twenty minutes, one was sent to a separate room. The remaining person was stimulated with a series of light flashes or sounds while his/her brain waves were measured. The brain waves of the isolated person were also measured.  “Transferred potential” is the phenomenon of that simultaneous reaction to the stimuli on the part of the isolated, non-stimulated person (Grinberg-Zylberbaum, Delaflor, Attie, & Goswami, 1994).  Over the years, with increasingly sophisticated equipment, he documented transferred potential 25 percent of the time (Grinberg-Zylberbaum, Delaflor, Attie, & Goswami, 1994). It was a remarkable finding that he believed supported his theory of a neuronal field connecting all human minds. Around that same time Jacobo Grinberg met the person who, he wrote later, would influence him more than any other: Barbara Guerrero or Doña Pachita, as she was known, was a curandera[1] (Grinberg-Zylberbaum, 1980). Pachita could go into a trance state during which the spirit of Cuahutemoc[2] the nephew of the great Aztec ruler Moctezuma, occupied her consciousness. Through Cuahutemoc, Pachita cured the ill. According to Grinberg, she performed successful surgery without anaesthesia, using a mountain knife (Grinberg-Zylberbaum, 1980). She replaced diseased organs with others that appeared out of thin air (Grinberg-Zylberbaum, 1980). In his book Pachita (1980), Jacobo Grinberg narrates his experiences with the magical healings that Barbara Guerrero used to perform; here I translate:

Someone came to Brother (referring to Pachita or Bárbara Guerrero when the spirit of Cuauhtémoc takes over her) and said that  -the woman patient who needed a bladder transplant was waiting to come in. Pachita raised her arms and I saw how something materialized between her fingers.  -It’s a bladder -she said to me, knowing how deep my amazement was at the moment. A young woman came in the room and lay down. Brother made an extensive cut and introduced his hand in the interior of the wound. He found something and invited me to feel it too. (…) I introduced my hand and felt a thin conduct.    -You will feel a little stone in the renal conduct-, she said. And as soon as I felt it, it disappeared.-That girl is cured and doesn’t need a bladder –said Brother with certainty. I turned back to the table next to Pachita and realized that the bladder was gone. -Brother –I asked, where’s the bladder? -Oh sweet child –she answered-, if you don’t need one, you don’t need one and it’s gone, just like that.

Jacobo’s experiences while working with Pachita began to influence his scientific thinking. He tried to explain Pachita’s healings with a theory he called Sintergy, a word that unifies both Synthesis and energy (Grinberg-Zylberbaum, 1991). He explains this theory by underlying that there is a spatial structure that appears as empty and invisible to our perception, but that in reality contains in each of its parts information about the rest of the parts. The mechanics of this phenomenon is called lattix or matrix (Grinberg-Zylberbaum, 1991). The structure of space has many dimensions that when affected, affect the lattix as well, but the lattix has the ability to modify itself as well. Forces such as gravitational force, interactive force and electromagnetic force originate from the lattix and each force is what Jacobo calls a Sintergy band (Grinberg-Zylberbaum, 1991). Grinberg (1991) explains that from a psychophysiological point of view, the brain is a lattix; the de-codification of Sintergy bands is possible and accessible because our brains work in a similar way, between reality and perception, transformation processes exist that happen at neuronal level; this means that we intervene in the creation of perceptual reality actively and that we are interconnected with objects and other living beings. To access reality how it really is, we should place ourselves in the unity’s consciousness and erase our filters, our personal history and conditionings (Grinberg-Zylberbaum, 1994). What we perceive is a limited human creation. A person’s consciousness will determine the reality he or she perceives. Only when we become the lattix can we perceive reality how it really is (Grinberg-Zylberbaum, 1991). The meditation techniques of Mexican shamans consist in the observation of many experiences; when the observer incorporates in an act of observation all the contents of the experience, he melts with them and so the division vanishes, I Pure appears.

Grinberg realized a study that helps explain the Sintergy theory. He named it “Study of Units of Thought” were he explained that “Nano states” or subunits of microstates exist at neural level in our brains (Grinberg-Zylberbaum, 1994). Neuroscientists have recognized that these units, combined form a message, pattern or code but Grinberg (1994) wanted to know if these messages are particular for each individual. In his book “I as an idea” Grinberg (1994) explains how the creation of “I” is constituted as something solid, stable and independent, which in reality is not. He claims that reality is a series of continuous changes; solidity and permanence are nothing but illusions resulting from patterns of interpretation used by our brains (Grinberg-Zylberbaum, 1994). The essence of our personality relies in the content, not in the container. When we think about a river we tend to see one River as a permanent body of water; however, what we call River is only a continual repetition of patterns concentrated in a particular space, the water is flowing, moving constantly, changing and is never the same.

What I have come to understand from this is that We (I) are (am) an idea, produced by another idea, produced by another idea, because there is no We or I as static identity. When we become aware of this, we get closer to a new and authentic form of knowing and existing, which binds us to the “other” to others, and to everything. No selfishness exists here. This aligns with the idea Eckhart Tolle explains in his book “A New Earth” when he talks about a duality within us of which we are not aware. He claims that when we are absorbed by our egos we become prisoners of our minds (Tolle n.d.).

 

Shamanism and Contemplation: Internal consciousness connects us to cosmic consciousness

You must be asking yourself  -but what does this have to do with Pachita? Well, the connection lies here. The curative powers of shamans and curanderas like Pachita come from their ability to gain access to the informational lattix and change it, thereby affecting reality (Grinberg-Zylberbaum, 1980). Jacobo Grinberg wrote 7 volumes about the Shamans in Mexico. He made different studies to measure shaman’s “neuronal fields”. One of the Shamans he did a study on was Don Rodolfo. Grinberg measured his EGG levels and proved that his brain functions in very high frequencies of coherence, which, I understand, as the capacity to contemplate experience with high levels of abstraction or consciousness (Grinberg-Zylberbaum, 1987). A brain like don Rodolfo’s works at high levels of coherence or at high levels of neuron Sintergy (a psychophysiological mechanism characterized by intuition and sensibility) (Grinberg-Zylberbaum, 1987). The interaction between the neuronal field of the brain and the basic structure of time and space (quantum field) is possible When Shamans enter a state of trance or hypnosis. (Grinberg-Zylberbaum, 1987).

Jacobo’s s “explanation of reality” was a combined theory of eastern philosophies, science, magic and quantum physics. As a celebrated researcher for the UNAM, he had experiments on the transmission of thoughts at a distance and the Reading technique that involved seeing with touch. He strongly believed in the interconnectedness of consciousness and the great lattice or matrix (E. Grinberg n.d.).  His theories resonate with Buddhism’s idea that I is a mental continuum of instances of perception that changes constantly at a personal level. Just as a rock is described by science to be a combination of electrons and subatomic particles that build matter, so should we understand ourselves; we should learn to associate I as something impermanent.

Here is one of Grinberg’s (1980) thoughts about hope (p. 63):

I ‘m distressed to see such a longing to concretize and transfer the measureless to a human dimension (…).  What connects individual consciousness with being? What illuminates man and connects it with peace? I have discovered within me the existence of a lightened wisdom entangled in layers of structures. Through meditation I learned how to open them and let out what knows and what Is; I saw it happening by everyone who used the technique. I concluded that free meditation connects the Being with what it illuminates.  My curious spirit, knowledgeable of scientific rules had been captured in the difficult task of figuring out how to omen contact with he who cannot be mentioned, Tao’s voice, with Being, with God .I discovered that space is organized and that one of the grounds to establish contact is to reproduce such organization in the Nervous System (p. 63).

Scientists criticized Jacobo’s theories of Pachita claiming that he had lost his mind. Many people, including myself at the time, failed to believe in his discoveries. Jacobo Grinberg himself came to think that Pachita’s and other Shaman’s practices were para-psycologic realities, which at first to Jacobo seemed to be contradictory to reality; however, today I believe that we don’t know the limits of human capacity. We have placed understanding and living apart from each other.  The wise indigenous people in Mexico have a different perception about reality and the limits between one being and the other. The way they perceive the world is the way in which the conception of the world will be explained; which is a fundamental truth. The way we describe reality, any reality has to do with how we perceive it; but we as I are in the center of it. In the loss of that perception we are able to unify all and I; that is were hope lies.

References

Britannica Encyclopedia: Cuautemoc. (n.d.). (1994-2008). Retrieved April 5 2013 from http://encyclopedia2.thefreedictionary.com/Cuautemoc

Dictionary of the English Language: Curandera. (n.d.). (2003). Retrieved April 5 2013 from http://www.thefreedictionary.com/curandera

Grinberg, E. (n.d.). Trayectoria. (N. Mesnage, Editor, & E. Grinberg, Producer) Retrieved 04 07, 2013, from Jacobo grinberg: http://www.jacobogrinberg.com/trayectoria/

Grinberg-Zylberbaum, J. (2008). Cantos de Ignorancia Iluminada. México, D.F. , México: Ediciones Barataria.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1994). El yo como idea. México, D.F., México: Universidad Nacional Autónoma de México: Facultad de Psicología.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1991). La Teoría Sintérgica. México, D.F., México: Universidad Nacional Autónoma de México: I.N.P.E.C.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1987). Los Chamanes de México: Psicología Autóctona Mexicana (Vol. 1). Mexico, D.F., México: CONACYT-UNAM.

Grinberg-Zylberbaum, J. (1980). Pachita. México, D.F. , México: EDAMEX.

Grinberg-Zylberbaum, J., Delaflor, M., Attie, L., & Goswami, A. (1994). The Einstein‐Podolsky‐Rosen Paradox in the Brain: The Transferred Potential. Physiscs Essays , 7 (4), 422-428. Retrieved April 3, 2013 from: http://physicsessays.org/action/showCitFormats?doi=10.4006%2F1.3029159

Grinberg-Zylberbaum, J., Valle, A., Perez, M. B., Pflieger, M., & Corkidi, G. (1994). Escalla Electroencefalográfica y topográfica de la actividad cerebral: nano estado, micro estados y macro estados en el cerebro humano. Universidad Nacion Autónoma de México, Facultad de Psicología. México: I.N.P.E.C.

Jiang, Yu. (1999). Trajectory selection in multistable systems using periodic drivings. Physiscs Letters A, 264 (1), 22-29. Retrieved April 3, 2013 from http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S037596019900746X

Kent, James L. Psychedelic Information Theory: Shamanism in the Age of Reason, Chapter 02, ‘An Overview of Physical Shamanism’. PIT Press, Seattle, 2010.

Miller, J. P. (2006). Educating for Wisdom and Compassion: Creating Conditions for Timeless Learning. California: Corwin Press.

Morales, J. (2002). Jacobo Grinberg y el Círculo Mágico de Almatriche. In J. Morales, & Hernán (Ed.), Atrapado en lo Tremendo: El sistema de conociemiento de Carlos Castañeda (p. 64). Rossario, Argentina: Eleven.

Oscoy, M. G. (2011, 06 11). yosomos. Retrieved 03 03, 2013, from worldpress: http://yosomos.wordpress.com/2011/06/10/carta-1-a-jacobo-grinberg-z/

Quinones, S. (1997, 06). looking for Doctor Grinberg. (L. L. Díaz, Producer) Retrieved 03 1, 2013, from ciclo literario: http://www.cicloliterario.com/ciclojacobojunio2007/buscando.html

Tolle, E. (n. d). A New Earth: Create a Better Life. [Kindle DX version].


[1]  “A Mexican woman who practices healing techniques inherited from the Mayans. Healer, Therapist- A person skilled in a particular type of therapy. A woman who practices folk medicine; an herb doctor” (Dictionary of the English Language, 2003)

[2] “Cuauhutemoc (born c. 1495—died Feb. 26, 1522) Last Aztec emperor, nephew and son-in-law of Montezuma II. He became emperor on the death of Montezuma’s successor in 1520, while Hernán Cortés was marching for the second time on Tenochtitlán, the Aztec capital. He defended the city during a four-month siege that left most buildings destroyed and few Indians surviving. Tortured by the Spaniards in an effort to make him reveal the location of hidden Aztec wealth, his stoicism became legendary. Later Cortés, hearing of a plot against the Spaniards, had Cuauhtémoc hanged” (Britannica Encyclopedia, 1994-2008).

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Entrevista Senderos

Queridos lectores:

Hoy 12 de diciembre sería el cumpleaños de Jacobo Grinberg Z , y le quiero dedicar, con todo mi cariño, esta entrevista que acabo de recibir editada.

Gracias a Gabriel Camacho y a su proyecto documental: “Senderos” por la realización.

Abrazos y felices fiestas para todos.

 

 

 

La Idea del Yo

Queridos lector@s:

La primera motivación para escribir este blog vino de un libro (el último publicado por mi hermano Jacobo Grinberg Zylberbaum) “El Yo Como Idea”

La fuerza de su revolucionario planteamiento principal, el cual postula que la esencia de nuestra personalidad esta en el contenido y no en el contenedor, que a su vez no es más que el mismo contenido, cambio para siempre la visión que tenía de la personalidad y de mi propio Yo.

Asumir que somos una idea, producida por otra idea, a su vez producida por otra idea, pudiendo seguir hasta el infinito, nos deja sentir una fuerza creativa en donde nos liberamos incluso del yugo del Yo que tan bien representamos hasta el punto de confundimos con él.

Al mismo tiempo esta idea nos acerca al otro de una nueva y autentica forma, en la cual el egoísmo simplemente no existe.

El Internet me pareció el vinculo ideal para expresar esta idea ya que su No Localidad representa una metáfora activa precisamente de la mente No Local descrita o quizás descubierta por Jacobo en sus últimos escritos.

Pronto llego Amira Valle, colaboradora de aquellos trascendentales últimos experimentos del Laboratorio de Comunicación Humana de la UNAM, a la cual seguramente recuerdan por su primera colaboración: Geniofagia

Hoy desde esta redacción les comparto la introducción del artículo que sienta las bases científicas del “Yo Como Idea”, él cual llega hasta nosotros por la prodigiosa pluma de Amira, que otra vez nos deleita explicando con dulzura personal: formulas, gráficos y experimentos.

Próximamente publicaremos el artículo completo.

Espero que lo disfruten tanto como yo.

INTRODUCCION AL ARTÍCULO:

ESCALA ELECTROENCEFALOGRAFICA Y TOPOGRAFICA DE LA ACTIVIDAD CEREBRAL: NANOESTADOS, MICROESTADOS AND MACROESTADOS EN EL CEREBRO HUMANO

Por Amira Valle:

En Enero de 1994, la gran novedad era el ultra moderno equipo de registro y análisis neurofisiológico llamado Neuroscan. Este programa permitía generar mapas bidimensionales de la actividad eléctrica del cerebro, así como de diversos parámetros de gran utilidad en el análisis de dicha actividad cerebral, tales como la coherencia entre las diferentes zonas del cerebro registradas.

También contaban con el programa TOPCOR, desarrollado por Mark Pflieger específicamente para el Dr. Grinberg, y que permitía determinar matemáticamente cuáles de estos topogramas describían secuencias similares de patrones de actividad EEG.

Jacobo había estado en contacto con el Dr. D. Lehman, quien acababa de publicar un artículo en el cual reportaba haber encontrado patrones de actividad eléctrica semejante a los cuales llamó “microestados”, cuya duración aproximada era de 143 MS.

Utilizando las dos nuevas herramientas con las que se contaba en el Laboratorio, el Dr. Grinberg se propuso abordar el experimento de Lehman por una nueva ruta, con el objetivo de determinar si se encontraban patrones de actividad eléctrica invariables que constituyeran los “elementos de los pensamientos”, tal como las letras en una palabra. No solo se consideraba importante determinar si existían estos “átomos de pensamiento”, sino también la duración de los mismos, ya que el Dr. Grinberg había trabajado hacía algunos años en experimentos encaminados a determinar la “duración del presente”, la cuál encontró era más grande mientras más complejo fuera el mecanismo cerebral para interpretar los estímulos recibidos por las terminales sensoriales y convertirlos en información.

Se realizaron registros de siete sujetos, cuyas edades se encontraban entre los 20 y los 82 años y se analizararon visualmente los topogramas (mapas bidimensionales de la actividad eléctrica del cerebro), milisegundo a milisegundo se determino cuándo había una gran semejanza, cuándo empezaban a cambiar y si estos cambios eran abruptos o graduales.

En un principio el experimento fue diseñado solamente para replicar el trabajo de D. Lehman aprovechando las nuevas herramientas de Neuroscan y Topcor, pero cuando al analizarar los registros de cada individuo, nos fuimos dando cuenta de que nuestros resultados tenían implicaciones insospechadas, que podrían llevarnos a explorar la incógnita más profunda con la que todos nos enfrentamos algún día y que constituye la piedra angular de las filosofías y religiones orientales: ¿Qué es el “yo”?

El Budismo nos dice que lo que experimentamos como un “yo” sólido, estable, independiente e inmutable, es en realidad un “continuo mental”, es decir, una sucesión de instantes de percepción, que cambia instante a instante, momento a momento, pero que este flujo es  individual. La analogía para entender esta definición sería un río, donde el agua que pasa por un punto es nueva y diferente a cada momento, sin embargo el cauce que sigue es siempre el mismo y por ello al ver un río, lo percibimos como “el río”, algo sólido, estable, permanente.

Esta interpretación no se aplica únicamente al “yo”.  Todos los aspectos de la realidad son ulteriormente cambio continuo. Aquello que percibimos como concreto o sólido, como una roca por ejemplo, no es más que un movimiento continuo de electrones y partículas subatómicas que constituyen los elementos que forman la materia, donde predominantemente tenemos espacio vacío.

Lo que nos hace percibir como sólido y estable algo cuya naturaleza es que es un cambio y mutación no es más que el patrón repetitivo que siguen estos cambios, es decir, el cauce que sigue el agua del río.

Al analizar los topogramas pudimos observar un cambio continuo, un flujo incesante de mutaciones graduales, pero dentro de este cambio, existían patrones. De pronto, los topogramas se hacían semejantes entre sí. Aunque no eran idénticos, al observarlos en conjunto, se los podía clasificar como pertenecientes a una misma familia. Esta semejanza duraba un cierto tiempo y gradualmente cambiaba hasta que tomaba otra conformación donde nuevamente un grupo de topogramas presentaba una naturaleza semejante y se podían asociar nuevamente como pertenecientes a otra nueva familia. A pesar de que los cambios entre una conformación estable eran graduales si el intervalo de tiempo que se consideraba era de fracciones de milisegundo, estas transiciones eran insignificantes comparadas con el tiempo en el que las familias de topogramas semejantes parecían permanecer. Observar estos cambios era muy semejante a observar las nubes. Podemos ver que la nube está cambiando continuamente pero de pronto toma la forma de un gato y aunque sigue cambiando instante a instante, la seguimos percibiendo como gato por un tiempo y de pronto este cambio continuo la lleva a adoptar la forma de un conejo y la vemos como conejo por otro rato, aunque es un conejo ligeramente distinto a cada instante, hasta que no es más un conejo y ahora es un caballo, y la vemos un rato más como caballo, distinto instante a instante, pero con un patrón coherente que al percibirlo, nuestro cerebro lo interpreta como caballo y así sucesivamente.

Inicialmente nuestro interés estaba en determinar si existían grupos de topogramas que fueran tan semejantes entre sí que se pudieran agrupar como pertenecientes a una misma familia. Para determinar esto, una vez analizados visualmente y determinando las semejanzas, se aplicó el programa que matemáticamente determina cuáles topogramas presentaban una semejanza. Una vez determinadas estas familias de topogramas semejantes, el interés era ver durante cuánto tiempo se presentaba este patrón  y la predicción era que el tiempo sería aproximado al encontrado previamente. Encontramos que efectivamente habían familias de topogramas muy semejantes entre sí, pero el tiempo promedio de duración de estos grupos de topogramas resultó ser mucho menor que el encontrado por el Dr. Lehman. Concluímos que debido a la metodología y tecnología que utilizamos, mucho más sensible a los cambios graduales, y el criterio preestablecido para decidir cuándo unos topogramas eran suficientemente parecidos entre sí como para considerarse pertenecientes a una misma familia, nuestros resultados difirieron con los microestados. Por esta razón, denominamos a las unidades que nosostros hayamos “nanoestados”, y pensamos que estos nanoestados pueden considerarse subunidades de los microestados, así como las letras forman palabras, o los electrones, protones y neutrones forman los átomos.

Con estos hallazgos, nuestra pregunta siguiente fue si estas unidades combinadas entre sí pudieran estar formando un mensaje, un código, un patrón particular en cada individo los  resultados presentantan como

son prácticamente iguales los mapas cerebrales de cada individuo en las diferentes sesiones y cómo estos mapas son totalmente distintos a los del otro sujeto.

El significado de estos resultados es de una relevancia trascendente. Esto significa que los patrones que utilizamos para combinar entre sí las unidades o átomos de pensamiento son consistentes en cada individuo y que es este patrón  coherente  y no el contenido, lo que constituye la individualidad y nos genera la sensación de un “yo” sólido, estable e independiente.

Las conclusiones de  estas observaciones resultaron ser de tal trascendencia y relevancia, que lo que se inició como un artículo científico denominado “Scale of Electroencephalographic and Topographic Brain Activity; Nanostates, Microstates and Macrostates in the Human Brain” dio lugar a la elaboración de un libro titulado * EL YO COMO IDEA (Grinberg-Zylberbaum 1994, Ed. INPEC).

Para el practicante y estudiante de Budismo, y para mi, esto es toda una revelación haber podido participar en este experimento y en el análisis e interpretación  de toda la información. Llevaba un año estudiando en Casa Tibet el texto budista “Appearance and Reality” de Guy Newland,  donde se analiza la naturaleza del vacío, la carencia de la existencia inherente de todos los fenómenos y particularmente del “yo” y de repente, me encuentro trabajando con estos topogramas que me muestran visualmente cómo la percepción y el pensamiento cambian instante a instante, momento a momento y mucho más importante, cómo la secuencia de estos cambios obedece a un patrón particular, coherente en cada individuo. Yo considero que ha sido uno de los regalos más grandes que me ha dado la vida. Fue como haber podido retirar el velo que guardaba celosamente uno de los conceptos más profundos y difíciles de entender en el Budismo: el vacío. La ciencia me permitió observar directamente la naturaleza  transitoria y cambiante de la identidad personal y de la percepción con gran claridad, lo cual es un privilegio que solo grandes meditadores pueden alcanzar en estados profundos de atención. La certidumbre y convicción de que la realidad no es más que una serie de cambios continuos y que la solidez y la permanencia no son más que una ilusión resultado de patrones de interpretación utilizados por mi cerebro, ha sido uno de los mejores regalos que la vida ha podido darme.  Considero que el haber llegado a trabajar en el Laboratorio del Dr. Grinberg en ese momento preciso de la historia y con el entrenamiento científico y budista que me permitieron entender cabalmente los experimentos diseñados por su mente genial, debe haber requerido un gran karma positivo que no tengo idea de cómo ni cuándo logré acumular.

El Tornillo

EL TORNILLO

Por Amira Valle

Un tornillo es un plano inclinado enrollado alrededor de un núcleo central. El objetivo del plano inclinado, como el de cualquier máquina simple, es disminuir la fuerza necesaria para realizar un trabajo.

Antonio Velasco Piña, en su libro “Regina”, propone que la historia es una espiral, que es una secuencia en ascendencia de círculos concéntricos.

A veces yo me pregunto si esta espiral ascendente puede presentarse también a lo largo de muchas vidas, de distintos individuos ascendiendo alrededor de un eje común, de tal forma que pareciera que sus vidas se repiten, pero que al verlas desde una perspectiva más amplia, no se sobreponen, sino que se continúa una detrás de la otra, como círculos concéntricos que se unen. Si unimos entre sí estos círculos y los extendemos, encontramos un plano inclinado, es decir, un camino hacia arriba, hacia la cúspide, en ascendencia, con una pendiente tan empinada, que sería sumamente difícil ascender sin formar estos círculos. Yo creo que este camino ascendente es como una carrera de relevos: un individuo asciende, da todo lo que tiene y cuando su energía se agota, pasa la estafeta al siguiente individuo o grupo de individuos para continuar la carrera hasta llegar a la meta.

Ahora, ¿de qué meta estamos hablando? Yo propongo que la meta común de la humanidad es la evolución de la conciencia colectiva. La carrera hasta la cima es tremendamente difícil de llevar a cabo y por ello toma muchas vidas, de muchos seres, para poderse realizar.

Si observamos esta espiral ascendiente, este tornillo desde fuera; el camino seguido podría ser dos cosas dependiendo de la perspectiva desde la cual lo observemos: visto desde arriba serían círculos concéntricos uno adentro de otro. Si lo observamos desde un costado, podrían parecer saltos discretos, o en otras palabras, saltos cuánticos.

El rabino Yechiel Shemer, entrevistado en Israel por el Dr. Jacobo Grinberg, le dijo: “Existen muchas gentes que son la reencarnación de una misma, pero en sus distintas porciones. Esto es así por dos razones: primero porque alguna de las partes o niveles de alguien del pasado requiere perfeccionarse y si nos toca es para resolver a través de nuestra ida esa parte. La segunda razón es por el contrario, esa parte que nos tocó nos ayudará a desarrollarnos. Al final, se debe alcanzar la singularidad de cada uno, es decir, la verdadera identidad en Yehida, pero eso sólo se consigue después de una labor ardua de purificación. El término hebreo Tikun*, describe este  Proceso de resolución de problemas pendientes y la vida que vivimos es la oportunidad para lograrlo. Al mismo tiempo, nuestra propia labor de purificación, limpia las partes de otras gentes que tenemos en nuestro interior. También se reciben partes por impregnación del Aura, pero estas almas que se nos conectan lo hacen temporalmente.” (La Batalla por el Templo, Pág. 250)

*Semejante a lo que conocemos como karma

Después de la publicación de la serie de libros “Los Chamanes de México”, Jacobo se convirtió en una controvertida celebridad. Lo invitaban de muchos países para hablar sobre sus investigaciones.

En uno de estos Congresos, realizado en España, (al que casualmente asistió como chamán invitado Iván Ramón del Ajusto, quien es gran amigo mío y que ha compartido conmigo muchas enseñanzas), Jacobo conoció a José, que había leído sus libros, y, profundamente impresionado, decidió buscarlo para relatarle la siguiente historia que Jacobo relata en su libro autobiográfico “La Batalla por el Templo”:

“En la década de los 50 un inmigrante europeo se dedicaba a dar clases en una de las Universidades norteamericanas, le llamaban “el viejo” por su edad y en consideración a sus conocimientos y sabiduría. Además de sus labores docentes, dictaba conferencias, escribía libros y dirigía un grupo de desarrollo de la Conciencia. Un día anunció que se pensaba retirar e invitó a sus alumnos a acompañarlo con la condición de que abandonaran posesiones y apegos y aceptaran vivir una vida simple y dedicada a su propio desarrollo espiritual. Los esperó a cierta hora, en la estación del ferrocarril. Cuando todos estaban listos para partir, extrajo de su bolsa un papel en el que tenía anotados (de antemano) los 5 nombres de los discípulos que se habían presentado. Juntos se establecieron en una cabaña situada en una reservación india y durante años se dedicaron a crecer. El maestro se llamaba Jacobo Albert Grinberg-Zylberbaum y un buen día desapareció. Los testigos presenciales afirmaban que salió  a caminar al bosque y súbitamente se esfumó.

Sus discípulos se dispersaron y cada cual se dedicó a enseñar lo que había aprendido a jóvenes interesados. Uno de ellos, José, radicaba en España y al entrar a una librería encontró algunos libros de Grinberg. Los leyó y se percató de que las enseñanzas coincidían, punto por punto con las enseñanzas de Albert. Los libros eran míos y lo único que no coincidía era la juventud del autor. Sospechando que algún procedimiento misterioso había rejuvenecido al “viejo”. José decidió visitarlo en México, donde residía. Cuando me ofreció detalles de la vida del maestro, de sus intereses y enseñanzas me di cuenta de que coincidían con los míos. La fecha en la que Albert se esfumó correspondía con el instante  en el cual vi a mi madre, en brazos de Moishe, retornar de su operación cerebral.

Había escuchado, de labios de grandes chamanes, sucesos de implantación y sustitución de personalidad. La propia Pachita era “tomada” por Cuauhtémoc durante las operaciones mágicas que realizaba. Comencé a sospechar que en medio del shock y la apertura que la visión de mi madre mutilada me habían provocado, el espíritu del “viejo” se había introducido en mi cerebro y me había guiado a partir de allí.  Pero entonces ¿quién era yo? Y ¿cómo distinguirme a mi mismo de quién me ocupaba? Traté de desechar tales consideraciones porque me colocaban en una situación imposible de resolver y a fin de cuentas ¡qué importaba! Si Albert me había localizado por cierta afinidad ¡más que mejor! Recordé las enseñanzas nocturnas de mi infancia y los mandatos para colocar mis manos encima de libros especializados para que se me transmitiera su contenido, rememoré toda mi evolución paso a paso. Mi interés por las mimosas púdicas (mismo que había desarrollado el “viejo”), el paso de los vegetales a los gatos, monos y al cerebro humano. La fascinación por encontrar una explicación para la percepción y el misterio de la conciencia y la Unidad… Todo parecía planeado paso por paso en un orden lógico y supremo que indicaba provenir de un guía superior. ¿Era Albert el arquitecto del plan y  yo una simple herramienta en sus manos para realizar sus deseos?” (La Batalla por el Templo, Págs. 168-169).

No puedo dejar de sorprenderme de la similitud de las vidas de Jacobo Grinberg-Zylberbaum, mi maestro  y mentor, y de Jacobo Alberto Grinberg-Zylberbaum, el maestro de José en los años 50. Sus vidas se repiten de manera asombrosa. Ambos dedican su vida al estudio de la Conciencia, ambos desaparecen súbitamente, e manera misteriosa, dejando a sus discípulos sin guía.

La labor de los discípulos de Jacobo Albert Grinberg-Zylberbaum fue sobreponerse al dolor causado por la desaparición de su maestro y difundir los conocimientos adquiridos bajo su tutela. Uno de estos discípulos, José, encontró a nuestro Jacobo Grinberg-Zylberbaum, a nuestro maestro y le contó esta historia. Jacobo se sorprendió muchísimo y sospechó que parte de las enseñanzas de este maestro habían entrado en su mente de manera directa a raíz del profundo impacto ocasionado por la cirugía de su madre.

¿Será verdad que, como dice el rabino Shemer, la estafeta fue pasada de uno a otro? ¿Será que la tarea de transformar la conciencia Colectiva es tan ardua que se requieren de muchas vidas de muchos seres para que se lleve a cabo? Y, si se alternan maestro, discípulos, maestro, discípulos… ¿Cuál es nuestro rol ahora?

¡¿Ha llegado nuestro turno de tomar la estafeta?!